Doger, el fiel de la balanza

Para nadie es un secreto que el candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, Enrique Doger Guerrero, es el mejor preparado para debatir. Su paso por la rectoría de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, fue, sin duda, el mejor sparring que cualquier político desearía. La agilidad para responder de manera sarcástica, así como la facilidad que tiene para contrastar ideas, son parte de las cualidades del ex alcalde capitalino. Es por ello que su participación en el debate de mañana será de gran relevancia para esta elección. Lo que él diga y haga repercutirán directamente sobre los punteros de esta elección. Si decide embestir al candidato de Morena, Miguel Barbosa Huerta, la gran beneficiada será Martha Erika Alonso, y de manera inversa si decide atacar a la candidata frentista. En un ejercicio de política-ficción, ¿qué pasaría si, como en el debate presidencial de 1994, Doger decide atacar a ambos, posicionar sus temas y exhibir a ambos candidatos? tal como lo hizo el jefe Diego. ¿Qué pasaría si Doger gana el debate? ¿A quién le restaría puntos? Estas preguntas deberían estárselas planteando en los equipos de campaña de Barbosa y Martha Erika. Este ejercicio servirá para ver si realmente Doger tiene aspiraciones reales de competir y ganar (aunque se vea como algo imposible) o, como se ha dicho en varias columnas, sólo le está haciendo el juego sucio al ex gobernador. Por lo pronto, hoy no podemos perdernos a las 20:00 horas el debate.

Lalo alcalde.

Este domingo, el candidato de la coalición Por Puebla al Frente, Eduardo Rivera Pérez, mostró músculo al realizar una caminata con más de 5 mil personas. El Zócalo de Puebla congregó a miles de simpatizantes del ex edil capitalino. A Lalo ya se le ve como alcalde, a diferencia de su contrincante del PRI, Guillermo Deloya, que cada día le hace más agujeros a su trajinera. Muestra de ello, fue su pésimo desempeño en el debate organizado por el Tecnológico de Monterrey. Él, que se jactaba de ser un gran académico y polemista, terminó más que vapuleado. Lalo, inteligentemente, ni lo peló. Pobre Memo, pensó que la lucha por la alcaldía de Puebla sería un día de campo. Qué el gober precioso lo consuele.