Terminan las precampañas electorales en un ambiente enrarecido, fomentado por los ataques constantes que fueron la sazón de estos dos meses de proselitismo por parte de los precandidatos de las coaliciones que se disputan la Presidencia de la República.

Cierra el precandidato de Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, con ventaja de dos dígitos sobre Ricardo Anaya Cortés y José Antonio Meade Kuribreña, hecho que tiene muy nervioso al inquilino de Los Pinos, Enrique Peña Nieto.

El error garrafal que cometió en Tabasco, Enrique Ochoa Reza, así lo demuestra. No sólo exhibe la desesperación, también refleja la falta de argumentos que puedan generar contrastes con la plataforma que encabeza AMLO.

Es peligroso que el tenor de las campañas sea discriminar a la población por temas de género, color de piel, raza o religión. Históricamente este tipo de posicionamientos han desencadenado conflictos sociales que en nada abonaron a la paz y armonía de los países.

Y qué decir de las acusaciones de corrupción que también fueron la constante. Anaya, el impoluto, que sigue sin poder explicar el origen de su riqueza y que cada día se le relaciona con más casos de tráfico de influencias y lavado de dinero. Por otro lado, Meade arrastra la mala imagen del PRI  y del reprobado gobierno de Peña Nieto, del cual fue secretario en tres ocasiones; y un  Andrés Manuel, que recibe a todos los desechos partidistas, y en la mayoría de los casos, por no decir en todos, no son precisamente personajes que se caractericen por tener una trayectoria limpia, sin temas de corrupción o enriquecimiento inexplicable.

En el escenario local, ya están por darse a conocer quiénes acompañarán a Martha Érika Alonso, Enrique Doger y Miguel Barbosa en los distritos locales y federales, así como en las alcaldías.

En el PRI se conocerán los precandidatos a alcaldes y diputados locales el día 19 de febrero, en el PAN prologaron los plazos, y seguramente antes de que concluya este mes, se sabrá quiénes son los abanderados. Los que permanecen en total hermetismo son los que serán candidatos de Morena.

Surgen las siguientes dudas:

¿Será acaso que Morena está esperando que se den los candidatos del PRI, para que empiece la operación de recolección de cascajo y escombro para completar sus listas de candidatos?

¿Candidatos tránsfugas que no representan ninguna ideología y que sólo aspiran al poder por el poder?

¿Pues no que eso es en contra de lo que están?

Son dudas que matan, esperemos pronto disolverlas.