Las imágenes de adolescentes bebiendo sin mascarillas ni distancia han enervado a las autoridades de Florida

 Estos actos han sido cuestionados por las autoridades y por los pobladores de la ciudad al sur este de Estados Unidos, pues con la pandemia de C-19 aun azotando ese territorio, se teme un nuevo repunte de la enfermedad que le ha arrebatado la vida a más de medio millón de estadounidenses.

 Decenas de personas fumando y bebiendo en las calles, mujeres twerkeando arriba de patrullas y arrestos violentos fueron grabados por numerosos estudiantes que salieron de sus casas a más de un año de encierro por la nueva cepa de coronavirus

“Se trata de una triple amenaza, pues la presencia de los bañistas, el periodo vacacional y del virus que aún no ha sido derrotado, ponen en riesgo a la población que ahí reside”: Dan Gelber, alcalde de Miami

El spring break en Miami Beach

Podría aumentar el  rebrote de Covid-19 y demeritar el trabajo realizado en la ciudad para controlar la pandemia 

* Los números de Covid-19 siguen aumentando en esta ciudad.

 * El gobierno reportó 430,000 casos confirmados de SARS-CoV-2 y 5,699 defunciones. 

* En cuanto a la epidemia activa, se estima que son unas 15,058 personas quienes han manifestado síntomas en los últimos 14 días.

* A nivel estatal, Florida ha confirmado 1.99 millones de ciudadanos enfermos del nuevo coronavirus y 32,503 muertes relacionadas a esta enfermedad.

* En lo nacional, Estados Unidos pasará a la historia como el país con más casos y víctimas. 

* Ya que el número de personas positivas a Covid-19 es de 29.7 millones y los decesos llegaron a los 538,000.

 

El País/Infobae

 

Como cada año cuando comienza la temporada primaveral, miles de estudiantes universitarios inician el camino hacia Florida para celebrar sus vacaciones, conocidas como spring break [descanso primaveral], y aprovechar el buen tiempo del sur del país. Tras muchos días de intensa fiesta en la zona de Miami Beach (Florida), el alcalde de la ciudad, Dan Gelber, ha decidido declarar el estado de emergencia y establecer un toque de queda que entró en vigor el pasado sábado. “Las multitudes que han llegado a la ciudad son más de las que podemos manejar”, ha declarado el regidor. En su opinión, los estudiantes que se desplazan al sur del país llegan “con la intención de no cumplir las reglas, generando un nivel de caos y desorden imposible de controlar por las autoridades”.

 

Toque de queda

Así, (hora de la costa Este de EE UU), queda establecido el toque de queda a partir de las ocho de la tarde en la zona de Miami Beach donde se concentran restaurantes, bares y lugares de entretenimiento. Varias calles y accesos al lugar quedarán cerrados a las personas que no residen en el lugar a partir de las 21.00, “al menos durante las próximas noches”, ha informado el edil.

Desde que se declaró la pandemia por la covid-19 en marzo de 2020, este es el segundo año consecutivo que Miami se ve forzado a cortar las fiestas de primavera de los universitarios ante los estragos y falta de cumplimiento de medidas básicas para frenar la pandemia, que ya se ha cobrado en Estados Unidos más de 540,000 vidas, más de 32,000 de ellas en el Estado de Florida.

Las imágenes de adolescentes completamente descontrolados, bebiendo, sin mascarillas y sin practicar la distancia de seguridad mínima han colmado la paciencia de las autoridades y les ha llevado a tomar tan draconiana decisión, algo que los residentes habituales del condado de Miami han celebrado. Por ejemplo, los tres puentes que conectan la isla de Miami con tierra firme estarán cerrados al tráfico desde las diez de la noche a las seis de la madrugada. Sólo los residentes, los trabajadores y los huéspedes de los hoteles podrán acceder al cayo. “Se trata de algo tan simple como un asunto de seguridad pública”, ha declarado el administrador interino de la ciudad, Raúl Águila, al anunciar las medidas.

El jefe de policía de Miami Beach, Richard Clements, ha considerado que la situación se había vuelto insostenible. “El jueves pasado cientos de personas provocaron una estampida y se dedicaron a arrojar sillas como armas”, ha explicado como un ejemplo. “Esperábamos que fuera algo que sucediera una sola vez, pero se volvió a repetir otra noche y una joven resultó herida”, ha continuado.

“Desde el pasado 3 de febrero, la policía de Miami Beach está en alerta y con su dotación de personal aumentada desde el fin de semana de la Super Bowl, al que siguió la festividad del día de los Presidentes y luego las vacaciones de primavera”, ha apuntado Ernesto Rodríguez, portavoz del Departamento de Policía de Miami Beach (MBPD, por sus siglas en inglés), en un informe esta semana. Desde la Super Bowl, los agentes han realizado más de 900 arrestos en la ciudad, “más de 300 de los cuales fueron por delitos graves”, según el informe.

El alcalde ha sido muy tajante en la cadena CNN: “Si vienes aquí porque has estado encerrado en casa y quieres dejarte llevar, y crees que todo vale, no vengas”. “Tenemos policías adicionales en todas partes, se arrestará gente, y lo hemos hecho. Vamos a mantener el orden. Si vienes aquí para perder el sentido, ve a otro lugar. No te queremos”, ha advertido.

La fiesta en Miami Beach se acortó por segundo año consecutivo. En marzo pasado, fue por la pandemia que empezaba. Este año, la ilusión de que el coronavirus está bajo control llevó a tantos turistas a esta isla de Florida, que otra vez fue necesario cerrarles la puerta.

 

Jóvenes festejando sin control en las playas

La multitud es tan incontrolable y los destrozos tantos que las autoridades decretaron el sábado (20.03.2021) el estado de emergencia y toque de queda.

“Es una putada”, dijo John Pérez, un estudiante de Texas que tomaba cerveza con un grupo de amigos sobre la arena, a pesar de los esfuerzos de la policía por impedir el consumo de alcohol en la playa.

Las medidas vienen luego de semanas de intensa fiesta en Miami Beach, que no es ajena a las multitudes incontrolables de turistas: todos los años, en marzo, esta pequeña isla aloja a miles de estudiantes de todo el país que vienen a pasar las vacaciones de primavera.

Pero este año, con cerca de uno de cada 10 habitantes que ha recibido al menos una dosis de la vacuna en Estados Unidos, se respiran aires particularmente festivos.

En las noches, la gente practica todo menos la distancia social, en una especie de “locos años 20” que se anticipan a la pospandemia.

 

“Caos y desorden”

Eso es lo que trajeron los turistas a Miami Beach, según dijo este domingo el alcalde de la ciudad, Dan Gelber.

Por tal motivo, las autoridades locales declararon el estado de emergencia en la ciudad estadounidense, famosa por sus playas, por preocupaciones de que las grandes multitudes que se reúnen para el “spring break” (las vacaciones de primavera) representen un riesgo de contagio de coronavirus.

En Miami Beach ya existía un toque de queda desde la medianoche por la pandemia, pero este fin de semana la medida se adelantó a las 8 de la noche, hasta las 6 de la mañana.

Este domingo se conoció que el toque de queda se extenderá hasta al menos el 12 de abril.

Durante el toque de queda hay restricciones de tránsito, mientras que los negocios de la concurrida zona de South Beach deben cerrar.

“Se siente como un concierto de rock, gente de pared a pared en cada cuadra”, dijo Gelber a la cadena CNN.

“Si vienes aquí para hacer locuras, ve a otro lado”, añadió.

“Desbordada”

Las vacaciones de primavera son un período de días libres para las escuelas y universidades en EE.UU. que suele ser entre marzo y abril.

Es un momento del año que atrae a miles de estudiantes a Florida y otros destinos de clima cálido en el país.

Las autoridades advirtieron a los turistas que “vacacionen de manera responsable o serán arrestados” antes de que empezara el período vacacional.

Pero el área de Miami Beach estuvo atestada de personas realizando fiestas callejeras durante el fin de semana y muchos no parecían estar usando máscaras o practicando el distanciamiento social.

Un funcionario de la ciudad describió a South Beach, que incluye a la mundialmente famosa calle de Ocean Drive, como “desbordada” por las multitudes el sábado.

“No se podía ver el pavimento y no se podía ver el césped”, dijo el administrador de la ciudad, Raúl Aguila.

Añadió que las medidas de emergencia eran “necesarias no solo para proteger a los residentes, sino también a los visitantes, incluidos los que vacacionan, a los que queremos mantener a salvo”.

El domingo, la policía de Miami Beach le dijo a CNN que habían arrestado al menos a una docena de personas después de que entrara en vigor el toque de queda.

El diario Miami Herald informó que la policía usó gas pimienta para hacer cumplir el toque de queda en la noche del sábado.

Hasta que se levanten las medidas, la policía evitará que peatones y vehículos ingresen a las principales sitios donde se suelen organizar fiestas en South Beach.

El domingo, la comisión de la ciudad de Miami Beach votó para extender el toque de queda y otras medidas por hasta tres semanas más.

En una reunión de emergencia, el alcalde Gelber dijo a la comisión que South Beach se había convertido en “una yesca en las últimas dos semanas”.

Dijo que los turistas habían llegado a la ciudad desde que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, llamó al estado un “oasis de libertad” de las restricciones del coronavirus a fines del mes pasado.

Florida sigue siendo un punto caliente para el coronavirus en EE.UU. El estado registra casi dos millones de los 29 millones de infecciones del país desde que comenzó la pandemia.