Fue en respuesta a las declaraciones de Boris Johnson, que dijo que no pagará “la factura” de lo acordado por Theresa May en caso de sucederla como primer ministro

Infobae

La Comisión Europea (CE) aseguró este martes que un nuevo primer ministro en el Reino Unido no cambiará los parámetros del acuerdo del “brexit”, después de que Boris Johnson, favorito para suceder a Theresa May, sugiriera que si llega a ser jefe de Gobierno no pagará la factura de salida pactada.

“Lo que hay sobre la mesa ha sido negociado con éxito por la Comisión y ha sido aprobado por todos los Estados miembros. La elección de un nuevo primer ministro, por supuesto, no cambiará los parámetros de lo que está sobre la mesa”, declaró el portavoz del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas, durante la rueda de prensa diaria de la institución.

Johnson sugirió el domingo que si llega a ser jefe de Gobierno no pagará la factura de salida acordada con la Unión Europea (UE) hasta que Bruselas conceda mejores condiciones al Reino Unido.

“Creo que nuestros amigos y socios deben entender que el dinero va a quedar retenido hasta el momento en que haya más claridad sobre el camino a seguir”, indicó Johnson a The Sunday Times.

El político advirtió al mismo tiempo de que el Reino Unido debe prepararse para la posibilidad de abandonar la UE sin un pacto el próximo 31 de octubre, la fecha límite establecida por Bruselas.

La factura del “brexit” es la cantidad que el Gobierno británico se ha comprometido a abonar una vez abandone la UE en concepto de responsabilidades adquiridas, una suma que llegaría a los 43.000 millones de euros.

Pese a retrasar el “brexit” hasta el 31 de octubre, el club comunitario ha repetido en numerosas ocasiones que no renegociará el acuerdo de retirada, que la Cámara de los Comunes ha rechazado tres veces.

Este martes, de visita en Bruselas, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, aseguró que se ha producido un cambio “perceptible” en la actitud en la UE con respecto a la independencia de esa región desde el voto del “brexit” en 2016, durante una intervención en el centro de estudios European Policy Centre.

Escocia votó a favor de la permanencia en la UE en el referendo sobre la salida del club comunitario de 2016 en el que triunfó el “brexit”.

De hecho, los analistas sostienen que la posibilidad de que Escocia se quedara fuera de la Unión Europea si se separaba del resto del Reino Unido fue uno de los argumentos clave que decantó la balanza en contra de la secesión en el plebiscito de 2014.

La semana pasada, el Ministerio de Asuntos Exteriores cesó al cónsul general de España en Edimburgo, Miguel Ángel Vecino, tras afirmar en una carta a un rotativo que España no vetaría la entrada de Escocia a la UE si se independizara.