El ex funcionario viajó varias veces a destinos turísticos en un avión que la empresa del estado había adquirido para cuestiones oficiales

Infobae

Emilio Lozoya Austin, ex director de Pemex, contra quien la Fiscalía General de la República (FGR) giró una orden de aprehensión por el delito de uso de fondos a través del sistema financiero de carácter ilícito para beneficio propio o de terceros, usó en varias ocasiones un avión de la institución para realizar viajes de placer. De acuerdo con el diario Reforma, que se basa en bitácoras de viaje de 2015 analizadas por la Auditoría superior de la Federación (ASF), Lozoya, titular de Pemex entre 2012 y 2016, viajó a distintos puntos en México y en Estados Unidos. Al menos tres de esos viajes –de ida y de vuelta– fueron realizados desde la unidad especial de transporte aéreo del alto mando del Ejército, ubicado en una sección del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, hacia el aeropuerto de Iztapalapa-Zihuatanejo. Los traslados, de acuerdo con el diario mexicano, se realizaron en un avión tipo Citation Sovereign, de la compañía Cessna. El avión fue adquirido por la Secretaría de la defensa nacional (Sedena) como parte de un convenio de equipamiento firmado con Pemex. La aeronave fue comprada “para movilidad táctica y estratégica”.

 Lozoya voló a destinos turísticos sin acreditar a la ASF que fueran viajes de trabajo. Los vuelos fueron solicitados telefónicamente a la Sedena desde la dirección de Pemex, señaló Reforma. El diario precisó que la operación y administración del avión estaban bajo la responsabilidad de la subdirección de salvaguardia estratégica de Pemex, cuyo ritual era el General Eduardo León Trauwitz, que hoy también tiene una orden de aprehensión por delitos de delincuencia organizada y “huachicoleo”, es decir, sustracción ilegal de hidrocarburos. LAS ACUSACIONES CONTRA LOZOYA Tras la orden de aprehensión girada por la FGR, el pasado miércoles 4 de junio, el juez del distrito especializado en Sistema Penal Acusatorio, concedió la suspensión definitiva de la detención a Lozoya, después de que el funcionario presentara un amparo con el argumento de que el crimen por el que se le acusaba no merecía prisión preventiva.