Gastronomía e importantes celebraciones resaltan lo bello de visitar el estado más pequeño de la República 

Marco Escamilla C.

Tlaxcala, el estado más pequeño de México, pero no el menos atractivo; basta con conocer un poco este lugar para sorprendernos con los distintos atractivos que presenta, desde grandiosas maravillas naturales hasta increíbles tradiciones que se conservan y mantienen activas con el paso de los años.

Durante los primeros días de agosto todo gira en torno a la Virgen de la Caridad, que llega a Huamantla en el siglo XVII, contando la historia que los frailes franciscanos acostumbraban regalar víveres, por lo que empezó a ser costumbre entre los pobladores decir vamos por la caridad a Huamantla, hecho por el cual a la Virgen de la Asunción comenzó a llamársele Virgen de la Caridad.

La fiesta de la virgen tiene lugar los días 14 y 15 de agosto, donde desde poco antes que la noche caiga el primer día se empiezan todos los preparativos para vivir “La noche en que nadie duerme”, una tradición religiosa que se mantiene presente y que se espera con gran fervor por los pobladores.

En punto de la medianoche estalla la pirotecnia con los truenos y sus luces deslumbrantes, cantos y rezos llenos de fe y esperanza hacen de esta noche un festejo de armonía para así acompañar a la Virgen, que tradicionalmente estrena vestido y carruaje para su procesión, y así acompañarla en el recorrido que proviene de la basílica y que recorrerá, durante la madrugada del 15 de agosto, la ciudad que ya se encuentra decorada con alfombras creadas con aserrín coloreado.

Dichos tapetes han llamado la atención de propios y extraños, y es que sus creadores se esmeran en combinar aserrín teñido de colores, diversas flores, granos e incluso arenas para así dar vida a verdaderas obras de arte que decoran las calles y el atrio de la Iglesia de la Caridad. Pese a que es un trabajo que sólo puede apreciarse durante una noche al año y es removido luego del paso de la Virgen, no hay lugar a duda de que la fe de quienes lo crean es uno de los motivos por los que vale la pena crearlos.

Y aunque esta es la actividad que más llama la atención no es lo único que se puede realizar durante la celebración de la Virgen, sino que también se puede participar en la tradicional “Huamantlada”, uno de los espectáculos que más llama la atención año tras año, evento que tiene lugar durante las festividades de la Virgen de la Caridad.

Durante el año pasado múltiples actividades debieron suspenderse debido a la pandemia por Covid-19 y claro está que dicha actividad se incluyó en la lista, hecho sobresaliente ya que tenía más de 70 años realizándose de manera ininterrumpida.

La Huamantlada es un interesante espectáculo taurino que da inicio en punto del mediodía del último sábado de las fiestas de la Virgen de la Caridad y donde en la ciudad que da el nombre se realiza una situación similar a lo que ocurre en la ciudad española de Pamplona durante las ferias de San Fermín.

Múltiples son los toros que corren por la ciudad y donde, en medio de la adrenalina del público, se les ve perseguir a distintas personas que toman el valor de saltar a las calles frente a estas feroces criaturas.

Cabe destacar que dicho evento tiene su origen el 15 de agosto de 1954, cuando Don Eduardo Bretón González, Don Manuel de Haro, Don Sabino Yano Sánchez, Don Miguel Corona Medina y Don Raúl González, quienes eran aficionados de la fiesta brava y habitantes de la región decidieron hacer un encierro, para así emular la Pamplonada española, lidiando así 6 ejemplares de Piedras Negras, la legendaria hacienda ganadera tlaxcalteca con más de 150 años de trayectoria en la crianza de toros de lidia.

Un atractivo que no puede faltar es la gastronomía de la región entre las que destacan los mixiote, los muéganos y, claro está, el pulque, pues Tlaxcala es uno de los lugares con mayor tradición y producción de esta bebida de los dioses, incluso contando con “la ruta del pulque” donde se visitan distintas haciendas para conocer la elaboración de esta bebida.

Y aquí no termina lo interesante de esta región, pues también se puede aprovechar para conocer los atractivos arquitectónicos de la ciudad, como la iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, el ex convento de San Luis, el templo de San Luis o el Palacio Municipal, también se puede disfrutar de un recorrido por el Museo Taurino y el Museo Nacional del Títere, en el que encontraras más de 500 de estas piezas. Sin duda alguna; Tlaxcala, bello estado en donde el tiempo no es suficiente para terminar de conocerla.