Desde hace varios meses, grupos armados actúan en esta región de Nigeria y realizan secuestros masivos de jóvenes en centros escolares. Desde diciembre, fueron raptados más de 700 niños y adolescentes

 El líder de la banda, identificado como Sani Jalingo, amenazó con ejecutar al resto de los estudiantes si el Gobierno no paga un rescate de cien millones de nairas, cerca de unos 264,400 dólares y entrega diez motocicletas al grupo, en el marco de una entrevista concedida a la emisora estadounidense Voice of America

 Este tipo de incidentes están aumentando en los últimos meses y llevaron a las autoridades de varios estados del país a cerrar las escuelas para intentar garantizar la seguridad de alumnos y profesores mientras evalúan la situación sobre el terreno. Estos grupos criminales actúan principalmente con fines de lucro y no por razones ideológicas, aunque algunos se han relacionado con grupos yihadistas en el noreste:

 La violencia de estas bandas ha dejado más de 8,000 muertos desde 2011 y forzado a más de 200,000 personas a huir de sus casas, según un informe del grupo de reflexión del International Crisis Group (ICG) en 2020

 

Infobae

La banda armada que mantiene contra su voluntad a 17 estudiantes, secuestrados en abril tras un asalto contra una universidad en el estado nigeriano de Kaduna, amenazaron con ejecutarlos este mismo martes en caso de que las autoridades del país africano no den respuesta a sus exigencias.

Un total de 22 estudiantes fueron secuestrados en el marco de un ataque ejecutado el 20 de abril contra la Universidad Greenfield, cinco de los cuales fueron asesinados durante los últimos días. Sus cuerpos fueron recuperados por las autoridades.

El líder de la banda, identificado como Sani Jalingo, amenazó con ejecutar al resto de los estudiantes si el Gobierno no paga un rescate de cien millones de nairas, cerca de unos 264,400 dólares y entrega diez motocicletas al grupo, en el marco de una entrevista concedida a la emisora estadounidense Voice of America.

Así, reclamaron al gobernador de Kaduna, Nasir el Rufai, que se tome en serio la amenaza y recalcó que el grupo está dispuesto a llevarla a cabo. El Rufai reiteró en varias ocasiones que mantendrá su política de no pagar rescate a bandas criminales o grupos armados.

Baleri resaltó además que la demanda supone una cifra inferior a los 600 millones de nairas, alrededor de 1,5 millones de dólares, reclamados en un primer momento y develó que las familias de los estudiantes entregaron unas 45 millones de nairas , 120.184 dólares, que fueron destinadas a comprar comida para los rehenes.

Asimismo, dos de los estudiantes secuestrados hablaron durante la citada entrevista para pedir al Gobierno y a sus padres que se tomen la amenaza en serio. “Lo dicen en serio, porque ya han matado a varios”, afirmó Idris, uno de los rehenes.

Este tipo de incidentes están aumentando en los últimos meses y llevaron a las autoridades de varios estados del país a cerrar las escuelas para intentar garantizar la seguridad de alumnos y profesores mientras evalúan la situación sobre el terreno.

El presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, anunció a principios de abril el cese del inspector general de la Policía, Mohammed Adamu, ante el repunte de la violencia, que se extendió desde el noreste, donde operan varios grupos yihadistas, a otros puntos del país.

Nigeria, vulnerable ante secuestros multitudinarios

 

La violencia de estos grupos criminales ha dejado más de 8,000 muertos y 200,000 desplazados en Nigeria desde 2011.

Las 42 personas, entre ellas 27 niños, que fueron secuestradas hace 10 días en una escuela de Nigeria fueron liberadas un día después de un nuevo y separado secuestro masivo de 317 jóvenes en el país, anunciaron las autoridades locales. 

“Los estudiantes, los profesores y sus allegados del Colegio de Ciencias de Kagara recuperaron la libertad y son recibidos por el gobierno local”, anunció Abubakar Sani Bello, gobernador del estado de Níger, ubicado en el centro-oeste de Nigeria, región azotada por grupos criminales.

Cabe recordar que, a mediados de febrero, hombres armados atacaron esta escuela pública secundaria y mataron un estudiante y secuestraron 27 alumnos, tres profesores y 12 familiares del personal.

317 adolescentes fueron secuestradas en sus dormitorios en el estado de Zamfara. Las fuerzas de seguridad, acompañadas por pobladores en cólera, lanzaron un operativo de rescate.

 

Los secuestros constantes a escuelas de Nigeria son desde hace tiempo

Hombres armados atacaron una madrugada un internado de educación secundaria situado en el Estado de Níger, en el centro-oeste de Nigeria, y secuestraron a 42 personas, 27 estudiantes, tres profesores y 12 familiares de estos, según aseguró el responsable estatal de Información, Sani Idris, a France Press. Al menos un joven falleció durante el ataque, ha confirmado el senador Shehu Sani a través de Twitter. Los hechos ocurrieron sobre las dos de la madrugada en el Government Science College (GSC) de Kagara, donde se encontraban en ese momento unos 650 alumnos, muchos de los cuales lograron escapar. Vigilantes de seguridad se enfrentaron a los atacantes, que se llevaron a los rehenes a un lugar desconocido.

Tras condenar el ataque, el presidente nigeriano, Muhammadu Buhari, ha ordenado a las Fuerzas Armadas y la Policía el inicio de una operación para liberar a todas las personas secuestradas y ha enviado a Minna, la capital del estado de Níger, a un equipo de responsables de seguridad para coordinar el operativo de rescate, según ha informado la presidencia del Gobierno a través de Twitter. El gobernador de Níger, Abubakar Sani Bello, ordenó este miércoles el cierre inmediato de las escuelas cercanas en las localidades de Rafi, Munya, Siroro y Mariga.

Hace poco más de dos meses otro secuestro masivo de 344 estudiantes, en esa ocasión en Kankara, en el vecino estado de Katsina, sacudió a la opinión pública nigeriana. Entonces todos los jóvenes fueron liberados seis días más tarde tras un proceso de negociación que no fue revelado. Las autoridades aseguraron que los responsables de aquel rapto fueron “bandidos” pero el grupo terrorista Boko Haram se atribuyó los hechos a través de un video que no pudo ser confirmado. Fuentes de seguridad revelaron posteriormente que se trataba de bandas armadas que operan desde hace años en la zona, pero que podrían tener algún vínculo con la citada organización yihadista.

Asimismo, el pasado 14 de febrero, hombres armados atacaron un autobús de la Niger State Transit Authority (NSTA) en la misma zona de Rafi donde se encuentra el internado de Kagara, asesinaron a tres vigilantes y secuestraron a una treintena de pasajeros que regresaban de una boda. El martes se divulgó un video en el que hombres armados mostraban a los rehenes y pedían al Gobierno un rescate de un millón de euros.

El Senado, que se reunió este miércoles con carácter urgente, ha solicitado al presidente Buhari la declaración del estado de emergencia ante el aumento de la inseguridad en todo el centro y oeste de Nigeria. Desde hace años, bandas de delincuentes armados se dedican al robo de ganado y al secuestro, lo que ha provocado el nacimiento de grupos de autodefensa.

Estos grupos criminales actúan principalmente con fines de lucro y no por razones ideológicas, aunque algunos se han relacionado con grupos yihadistas en el noreste.

La violencia de estas bandas ha dejado más de 8,000 muertos desde 2011 y forzado a más de 200,000 personas a huir de sus casas, según un informe del grupo de reflexión del International Crisis Group (ICG), publicado en mayo de 2020.