Proceso

El Índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alcanzó su nivel más elevado desde junio de 2014.

Según la agencia de la ONU, el índice tuvo un promedio de 118.5 puntos en marzo, es decir, 2.1% más que en febrero, luego del décimo aumento mensual consecutivo, debido al incremento de precios en aceites vegetales y productos lácteos.

Además, el índice de precios de los aceites vegetales se incrementó 8.0% y alcanzó su nivel más elevado en los últimos años, por productos como el aceite de soja, cuyo precio subió en parte debido a las perspectivas sobre la demanda del biodiésel.

Además, el índice de precios de los aceites vegetales se incrementó 8.0% y alcanzó su nivel más elevado en los últimos años, por productos como el aceite de soja, cuyo precio subió en parte debido a las perspectivas sobre la demanda del biodiésel.

También el índice de precios de los productos lácteos aumentó 3.9% por el alza del precio de la mantequilla ante la escasez de suministros en Europa, debido al incremento de la demanda por la recuperación de los servicios alimentarios.

Los precios de la leche en polvo igualmente subieron por el aumento repentino de las importaciones de China, luego de la disminución de la producción en Oceanía y la escasa disponibilidad de contenedores para el transporte en América del Norte y Europa.

La carne subió 2.3% debido a las importaciones de China y un aumento repentino de las ventas en Europa previo a Semana Santa.
Los precios de la carne de bovino se mantuvieron estables, mientras que los de la carne de ovino disminuyeron porque el tiempo seco en Nueva Zelandia hizo que los productores se deshicieran de los animales.

En cambio, el índice de los cereales cayó 1.8%, pero continúa 26.5% por encima del nivel de marzo de 2020. Los precios del trigo para la exportación fueron los que más bajaron, debido a una oferta buena y perspectivas favorables para la producción de cultivos en 2021. Los precios del maíz y el arroz también disminuyeron, pero los del sorgo subieron.

El índice del azúcar disminuyó 4.0% a causa de las perspectivas de grandes exportaciones de la India, pero se mantuvo más de 30% encima del nivel registrado hace un año.

Por otra parte, la FAO previó que la producción mundial de cereales aumentará por tercer año consecutivo en 2021 y alcanzará un nuevo nivel máximo de 785 millones de toneladas, es decir, 1.4% más que en 2020, gracias a una probable recuperación en la mayor parte de Europa y expectativas de una cosecha récord en la India.

También espera una producción de maíz superior a la media, con una cosecha récord en Brasil, y niveles máximos de varios años en Sudáfrica, así como una utilización mundial de cereales de 2 mil 777 millones de toneladas, 2.4% más que el año pasado.

Sin embargo, las existencias mundiales de cereales a finales de 2021 disminuirán 1.7%, ubicándose en 808 millones de toneladas. Se estima que la relación entre las existencias y la utilización de cereales a escala mundial caerá hasta 28.4%, su nivel más bajo en siete años.

La FAO aumentó su pronóstico sobre el comercio mundial de cereales en 2020/21 cifrándolo en 466 millones de toneladas, con un incremento de 5.8% respecto del año pasado, lo que obedece a una aceleración del comercio de cereales secundarios por niveles sin precedentes de compras de maíz por parte de China. En el caso del arroz previó que el comercio internacional aumentará 6% en términos interanuales.

 

En México

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) advirtió que la espiral inflacionaria se mantiene en las grandes ciudades de México ante el elevado costo de los energéticos.
    
De acuerdo con el monitoreo que el organismo realizó del 15 de marzo al pasado 12 de abril en Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Nuevo León, Guanajuato, Tlaxcala, Tabasco, Hidalgo y Querétaro, los productos que más variaron su precio fueron:

Jitomate (57.14%), aguacate (30.73%), papel higiénico (15.57%), pasta de dientes (15.29%), chile (15.25%), naranja (11.21%) y huevo (8.89%), entre otros.

“La espiral inflacionaria mantiene su tendencia al alza debido en gran medida al elevado costo de los energéticos en México, encareciendo el suministro y abasto de los productos al mercado”, apuntó Cuauhtémoc Rivera, presidente de Anpec. 

Agregó que el aumento del gas LP, de 5.21%, así como de la gasolina magna, de 2.94%, y la amenaza latente de mayores incrementos a la energía eléctrica, son factores que han catapultado la elevación de los precios de los productos y la carestía de la vida en México.

La Anpec explicó que en este último año de pandemia la inflación se ha disparado y en marzo alcanzó 6.35% en los precios de los alimentos; sin embargo, en las calles esta cifra es mayor. Los precios de los productos de consumo obligado son los que se han elevado constantemente.

“Este entorno económico cada vez más adverso para la economía de las familias mexicanas ha provocado una caída de su consumo y en la calidad de los productos que adquieren. Cada día son más a los que no les alcanza para comprar los productos de la canasta básica; cada vez es peor su alimentación y de mala calidad”, acotó.

Por otra parte, recordó que 19 estados han pasado a verde en el semáforo epidemiológico, mandando un mensaje de condiciones propicias para la reactivación, provocando en este periodo vacacional de Pascua una sensación “artificial” de alivio pandémico, logrando que la gente bajara la guardia y emprendiera un verdadero éxodo vacacional.
 
Junto con esto, la reapertura de giros de negocio hasta ahora restringidos, como bares, casinos, espectáculos, centros nocturnos, estadios, ha creado un ambiente de consumo momentáneo, derivado de esta reactivación artificial “creada” deliberadamente.

“Estamos próximos a vivenciar la segunda parte de esta película con la llegada de la tercera ola en esta segunda quincena de abril con el incremento de contagios y muertes, saturaciones hospitalarias y escasez de oxigeno medicinal”, auguró la Anpec.

Y agregó: “A menos de dos meses de los comicios intermedios de 2021, que marcarán el rumbo y derrotero del país para los próximos años, estos flagelos, la inflación y la pandemia, se convertirán en el fiel de la balanza del voto 2021. De acuerdo a cómo evolucionen estos dos factores en los próximos meses se definirá el ánimo social de cara a las elecciones”.

 

La misma ampec

La Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) advirtió que, ante la “nueva normalidad”, las familias mexicanas enfrentan un alza generalizada de precios, combinado con un incremento en el desempleo.

De acuerdo con el monitoreo que realiza dicho organismo comercial, hasta marzo abrían aumentado los siguientes productos: El arroz se disparó 26.67%; el frijol, 36.11%; las lentejas, 15%; la avena, 5.26%; el azúcar, 33.33%; la naranja, 78.57%; el chile serrano, 45.83%; los cárnicos como el bistec de res, 16%; pechuga de pollo, 9%, y las gasolinas, 7%.

“Las familias mexicanas están enfrentando un alza generalizada de precios en los productos de mayor consumo de la canasta básica y, más grave aún, es la expectativa de desabasto de frutas y verduras, que están carísimas, de mala calidad y resultan prohibitivas para el consumo familiar, síntoma inequívoco de un desabasto por venir debido al factor estacional, de producción derivado de la pandemia, circunstancias que han fragilizado y sometido a gran presión a la cadena suministro”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de Anpec.

Por otra parte, destacó que la pérdida de empleos siguió en ascenso, luego que en mayo se perdieron 344 mil 526 trabajos formales, que sumados a los que se perdieron en marzo 130 mil 593.

Al respecto, Rivera señaló que “se hace sentir cada vez con más fuerza la pérdida de ingresos en los hogares mexicanos, adelgazando su poder de compra, resultando todo un lujo llevar a las mesas del hogar arroz, frijol, chile, tortillas y ni qué decir del atún.

La sociedad lamenta corregir la plana al gobierno federal al señalarle que los precios prohibitivos de estos productos los convierten en un verdadero lujo poderlos llevarlos a la mesa del hogar”.

La Anpec criticó que no tan sólo no hemos llegado al pico de la pandemia, sino que nos encontramos en pleno ascenso, en semáforo rojo “y nos llaman a reactivarnos, terminándose por imponer, claramente, el criterio económico por sobre los criterios de salud”. Por último, llamó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador a dar claridad en los mensajes, porque hay muchas contradicciones en su discurso.

“Nos asiste el derecho a una duda razonable: ¿por qué tantas contradicciones? Exigimos que se sintonicen en un solo mensaje. Ya basta de señales encontradas, háblennos con la verdad. ¿Dónde estamos parados y qué se debe hacer? La reactivación en medio de esta confusión, seguro generará rebrotes pandémicos, mayores pérdidas humanas y económicas”, alertó Rivera.