Europa Press

El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría, estimó que los niveles de ingresos precrisis en la región iberoamericana van a tardar “varios años” en recuperarse.

Así lo indicó Gurría durante su intervención en un diálogo sobre las perspectivas económicas en Iberoamérica, en el marco del XIII Encuentro Empresarial Iberoamericano, en el que también participó la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, el ministro de Economía del Gobierno de Andorra, Jordi Gallardo y el ministro de Economía de Guatemala, Antonio Malouf.

Gurría, quien terminará su mandato como secretario general de la OCDE el próximo mes de junio, destacó el “enorme” impacto de la pandemia en la región, afirmando que la caída del PIB agregado de Iberoamérica, donde se incluyen España y Portugal, fue del 7.7% en 2020. No obstante, el secretario de la OCDE proyectó una “importante recuperación” del 5% para este año.

Por su parte, el impacto sobre empresas y empleos ha sido “devastador”, especialmente para las Pymes. En este sentido, dos millones de empresas podrían cerrar definitivamente, provocando la pérdida de diez millones de empleos.

En lo referente a España, se perdieron alrededor de dos millones de empleos en términos de horas trabajadas, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En este escenario, Gurría resaltó la importancia de acelerar las campañas de vacunación e impulsar las reformas estructurales para una más temprana salida de la crisis. Asimismo, señaló otros retos a los que los gobiernos deberán enfrentarse en el futuro, como son la modernización de los sistemas de salud, la optimización de sistemas de educación y de acelerar las competencias de habilidad y destrezas digitales.

Entre las transformaciones económicas necesarias para superar la crisis, Gurría remarcó la importancia de que las empresas sean protagonistas en la recuperación, así como el impulso a la transformación digital y la transición ecológica. Para estas tareas, el mexicano advirtió que la colaboración público-privada será fundamental, en concreto a través de una “triple alianza entre gobiernos, empresarios y organismos internacionales”.

 

Xiana Méndez proyecta una recuperación “contundente” en 2021

 

Por otra parte, la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, destacó que, si bien se han observado caídas del PIB sin precedentes en la región iberoamericana, las vacunas auguran una recuperación económica “contundente” a partir de 2021.

Méndez también resaltó el rol inversor de España en la región latinoamericana, a la que destina el 32% de su inversión total, aproximadamente unos 150 mil millones de euros y la sitúa como el segundo país inversor por detrás de Estados Unidos.

En esta línea, Méndez confirmó la intención del Gobierno español de promover la inclusión de la agenda iberoamericana en la agenda de la Unión Europea, a través de la modernización de los acuerdos de libre comercio y el impulso del nuevo acuerdo entre el Viejo Continente y el Mercosur.

 

Ingreso de más de seis millones de mexicanos cayó a dos salarios mínimos: CEESP

 

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) informó que el ingreso de más de seis millones de trabajadores mexicanos cayó a dos salarios mínimos o menos entre el cierre de 2018 y 2020.

Al presentar un informe este organismo del sector privado indicó que el salario de más de 30 millones de trabajadores es precario y apenas llega a 283 pesos al día con el cual deben cubrir sus gastos para comer, vestir y pagar los servicios de su hogar.

A través de su informe semanal advirtió que en lo que va del sexenio las personas en condiciones críticas de ocupación también reportan un incremento importante.

En este sentido sostuvo que la tasa de dicho segmento, en el cual se ubican los mexicanos con jornadas de trabajo fuera de la ley y con ingresos de hasta dos salarios mínimos, se disparó de15.3 a 27.1%, entre diciembre de 2018 y febrero de 2021.

En tanto que los niveles de pobreza laboral, integrada por aquellos trabajadores cuyo ingreso no alcanza para comprar una canasta básica alimentaria, aumentó de 37.3% a 40.7% entre el cuarto trimestre del 2019 y el mismo periodo de 2020.

Todo ello, evidenció el CEESP, debido a los resultados negativos que reportó la economía durante 2019; y la caída histórica de 8.5% del PIB, desatada por la crisis sanitaria del covid-19, durante 2020.

En su informe el CEESP afirmó que esta situación es resultado de un aumento importante en los mexicanos que ganan hasta dos salarios mínimos; cuya tasa se disparó de 43.7% a 57.2% de la población ocupada del país, en lo que va del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Ello implicó que de un total de 52.8 millones ocupados, 30.2 millones obtuvieran un máximo de 283.4 pesos diarios para lo básico, desde alimentos, hasta transporte, electricidad, agua y gas.

El CEESP sostuvo que las cifras reportadas muestran que “el universo –de trabajadores- con más de dos salarios mínimos se redujo en 6.1 millones”; lo que implicó la precarización de su salario durante los dos primeros años del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

Recomiendan a México disminuir barreras a la inversión extranjera directa y al comercio de servicios

 

La OCDE advirtió que las condiciones de facto para hacer negocios adolecen de una baja calidad institucional y un alto nivel de impunidad, lo que dificulta la inversión y el crecimiento del empleo formal.

Al dar a conocer el documento ‘Apuesta al crecimiento: Dando forma a una recuperación vibrante’, donde se analizan los puntos débiles prevalecientes antes de la pandemia, así como aquellos generados por ésta en las diferentes economías que integran el organismo, señaló:

“La reducción de las barreras de entrada y el fomento de la competencia ayudarían a impulsar la inversión, asegurando la independencia y la dotación de recursos adecuados de las autoridades de competencia y los tribunales especializados que siguen siendo fundamentales para su aplicación”.

El organismo también consideró necesario que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador disminuya las barreras a la inversión extranjera directa y al comercio de servicios, particularmente en las áreas que brindan eslabones críticos en las cadenas de valor globales, como en los sectores bancario, energía, transporte y logística.

Por otra parte, la OCDE criticó el despliegue del sistema centralizado para la contratación federal y recomendó alejarse de las adjudicaciones directas en las licitaciones públicas para mejorar la competencia, la eficiencia del gasto público y ayudar a combatir la corrupción.

Sobre este flagelo, mencionó que el fortalecimiento de la eficiencia de la justicia y las iniciativas anticorrupción son esenciales.

“Los esfuerzos recientes deben ir acompañados de un impulso, capacitación y desarrollo de capacidades dentro del sistema de justicia penal, implementación rápida y efectiva de la Política Nacional Anticorrupción, fortaleciendo la protección de los denunciantes y ampliando las iniciativas anticorrupción a nivel estatal”, abundó.

De acuerdo con la OCDE, el mercado laboral mexicano resultó muy afectado por la pandemia, en especial los trabajadores informales y las mujeres, por lo que vio la necesidad de crear un seguro de desempleo.

“Los numerosos trabajadores informales se han visto muy afectados por la pandemia de covid-19. Se requiere una estrategia para combatir la informalidad, para asegurar que la recuperación traiga empleos formales, lo que contribuirá a la inclusión y aumentar los ingresos públicos a medio plazo”, explicó.

En ese contexto, advirtió que incrementos recientes en los salarios mínimos y los aumentos previstos en las cotizaciones a la seguridad social pueden tener el efecto no deseado de obstaculizar la formalización.

Por lo tanto, debe ir acompañada de reducciones en el costo y la carga de formalizar los negocios y simplificando los procedimientos tributarios y regulatorios.