El presidente estadounidense Joe Biden acogió este jueves una cumbre de líderes mundiales sobre el clima, en la que propuso un compromiso más ambicioso de Estados Unidos para combatir el calentamiento global, que espera sea un ejemplo para el resto del planeta ante la “amenaza existencial” que enfrenta. La cumbre fue a través de un zoom multitudinario y de alto perfil para tratar una de nuestras crisis más acuciantes: el clima de nuestro planeta y, por ende, el futuro de nuestra especie

Kristalina Georgieva, jefa del Fondo Monetario Internacional, instó a los países del G20 a que adopten un precio mínimo para el carbono y así ayudar a alcanzar un acuerdo sobre su valor, algo que dijo es esencial para combatir el cambio climático

 El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador propuso que el programa Sembrando Vida, que calificó como el mayor esfuerzo de reforestación en el mundo, se amplié a Centroamérica para crear 1.2 millones de empleos, con el financiamiento de Estados Unidos.

BBC/Infobae

 

La llamada Cumbre de Líderes sobre el Clima, una conferencia virtual organizada por la Casa Blanca con la participación de 40 dirigentes internacionales, arrancó este jueves con las intervenciones de los presidentes Joe Biden, Xi Jinping, Vladímir Putin o Andrés Manuel López Obrador, entre otros.

La lucha contra el cambio climático fue el centro de sus discursos, pero cada uno de los líderes lo abordó de manera distinta: algunos con nuevos y ambiciosos objetivos, como fue el caso de EE.UU. que se comprometió a recortar las emisiones de efecto invernadero un 52% para 2030, y otros defendiendo su plan ya fijado y las diferencias entre países, como China.

Pero además de lo que se dijo, aquí te contamos algunas cosas relevantes que no se dijeron en la primera jornada de esta importante cita internacional, que no estuvo exenta de los problemas técnicos que de alguna manera todos hemos experimentado durante la pandemia.

Biden: nuevo y difícil objetivo

 

El presidente de Estados Unidos comenzó la cumbre con un nuevo y ambicioso objetivo: recortar “a la mitad” las emisiones de efecto invernadero del país para 2030 con respecto a los niveles de 2005.

Se trata de un objetivo que casi dobla el que asumió EE.UU. bajo el Acuerdo de París, al que Biden se volvió a sumar en su primer día en la Casa Blanca tras la retirada de su antecesor, Donald Trump.

El objetivo último es alcanzar la neutralidad en las emisiones de carbono para 2050, dijo el mandatario.

Biden describió la lucha por el clima como un “imperativo moral” y “económico” y añadió que “realmente no hay otra opción” que sumarse a ella.

No obstante, lo que no dijo es que, para cumplir con su objetivo, se requiere un consenso en el país que no está garantizado.

“La respuesta al cambio climático se basa en fijar objetivos a largo plazo, pero, dado el panorama político en EE.UU., en constante cambio, adherirse a una política consistente en el largo plazo es complicado”, subraya Anthony Zurcher, corresponsal de la BBC en Washington.

“Barack Obama firmó el Acuerdo de París. Donald Trump sacó a EE.UU. del mismo. Biden se volvió a sumar. Obama promulgó regulaciones medioambientales, que Trump trabajó para rescindir y que Biden espera restablecer. Todo ello es suficiente para que los activistas liberales que escuchan las palabras de Biden se sientan un poco hastiados”.

Para conseguir un progreso sustancial en este ámbito, uno que un presidente conservador en 2024 o 2028 no pueda echar atrás, se requiere legislación que sea aprobada por el Congreso.

“Por eso el plan de infraestructuras propuesto por Biden -con inversión masiva para proyectos de energía limpia- es fundamental para su éxito”.

El proyecto está siendo negociado por los legisladores y su aprobación “es un gran interrogante”, señala Zurcher.

Xi Jinping: responsabilidades “comunes pero diferenciadas”

El presidente de China, Xi Jinping, llamó a la unidad internacional durante su discurso, asegurando que “China desea trabajar con la comunidad internacional, incluyendo a Estados Unidos, para impulsar conjuntamente la gobernanza medioambiental a nivel global”.

Los expertos estaban muy atentos a lo que China, el mayor emisor de gases contaminantes del mundo, pudiera anunciar, pero Xi no ofreció promesas nuevas.

China ya se había propuesto alcanzar en 2030 el pico de emisiones de carbono y en 2060 la neutralidad de emisiones, y el mandatario reiteró esos compromisos.

Xi habló de responsabilidades “comunes pero diferenciadas”, remarcando los “esfuerzos extraordinariamente duros” que la nación que dirige deberá llevar a cabo para conseguir pasar del pico de emisiones de carbono a la neutralidad de emisiones en un “período mucho más corto de lo que le llevaría a muchos países desarrollados”.

Y es que, pese a que China se sitúa actualmente como el primer país del mundo en emisiones de CO2 y el segundo, Estados Unidos, representa menos del 15% del total mundial, históricamente EE.UU. ha emitido más que cualquier otro país hasta la fecha, más del doble que China.

Lo que Xi tampoco dijo es que el carbón, clave del calentamiento global, sigue siendo “el rey”en el país, recalcaba el periodista de la BBC especializado en medio ambiente Matt McGrath. Es, de lejos, su principal fuente de energía.

La producción de carbón incrementó un 4% en 2019 y “China será responsable de alrededor de la mitad de crecimiento de carbón en el mundo este año”, señaló McGrath.

No obstante, Xi sugirió que el carbón tendría un papel limitado en el futuro.

“Limitaremos de forma estricta el aumento en el consumo de carbón durante el periodo del XIV plan quinquenal (2021-2025) y lo reduciremos para el periodo del XV plan quinquenal”, a partir de 2026, manifestó.

Bolsonaro: cambio de tono

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, intervino en la cumbre del clima con un tono más moderado sobre este ámbito que el que ha mostrado durante su presidencia.

El político anunció que su país buscará alcanzar la neutralidad de carbono para 2050, diez años antes del anterior compromiso medioambiental del país.

También se comprometió a avanzar para eliminar la deforestación ilegal en Brasil para 2030 y remarcó que la nación, la principal económica de Latinoamérica, es solo responsable de menos del 3% de los gases de efecto invernadero del mundo al año.

Lo que no mencionó es que para alcanzar su nueva meta de carbononeutralidad harían falta US$10.000 millones, según calcularon autoridades de Brasil, recoge la Agencia EFE desde Brasilia.

Tampoco hizo mención a algunas de las controvertidas políticas que ha impulsado en este sector, especialmente en la Amazonía: desde reducir las multas ambientales, interrumpir las demarcaciones de tierras indígenas o promover los intereses de los productores rurales.

 

López Obrador: visados a cambio de plantar árboles

 

Como había adelantado, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), dedicó parte de su intervención a la situación migratoria en la región y las consecuencias de ésta.

Dirigiéndose directamente a su homólogo estadounidense, el mandatario propuso a Washington cooperar en el programa mexicano de reforestación “Sembrando Vida” con el objetivo de frenar la ola migratoria en sus fronteras.

“Que juntos ampliemos dicho programa en el sureste de México y en Centroamérica para sembrar 3,000 millones de árboles adicionales y así generar 1.2 millones de empleos”, indicó a Biden.

El mandatario mexicano sugirió que EE.UU. “podría financiar” la ampliación del programa a Guatemala, Honduras y El Salvador, y propuso además que la Casa Blanca impulsara una especie de visado climático.

“Agrego una propuesta complementaria, con todo respeto. El gobierno de EE.UU. podría ofrecer a quienes participen en este programa que después de sembrar sus tierras durante tres años consecutivos tendrían posibilidad de obtener una visa de trabajo temporal y, luego de otros tres o cuatros años, podrían obtener hasta la residencia en Estados Unidos o su doble nacionalidad”, señaló.

Durante su discurso, además, López Obrador aseguró que el país busca generar energía “limpia y barata” a través de hidroeléctricas, aunque defendió el uso del petróleo para el mercado interno.

“Aunque hemos descubierto tres grandes yacimientos de hidrocarburos, el petróleo que estamos descubriendo se destinará básicamente a cubrir la demanda de combustibles del mercado interno y se acabará con la práctica de exportar crudo”, dijo.

También aseguró que se están modernizado las plantas hidroeléctricas para reducir el uso del fuel y el carbón para producir energía.

Lo que quedó fuera de su discurso fueron nuevos compromisos concretos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, entre críticas por su política en pro de las energías de combustibles fósiles.

Desde que tomó posesión del cargo en diciembre de 2018, López Obrador ha priorizado sanear la endeudada petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) (“la palanca del desarrollo nacional”, según sus propias palabras), frente a la energía solar y eólica.

 

5:00 GMT: El presidente Joe Biden retomó la palabra y dijo que Estados Unidos duplicará su ayuda a los países en desarrollo que enfrentan la crisis. “Para ayudarlos a alcanzar ese objetivo, Estados Unidos duplicará para 2024 nuestro financiamiento público para el clima para los países en desarrollo”, dijo. “Las buenas ideas y las buenas intenciones no son lo suficientemente buenas”, dijo. “Necesitamos asegurarnos de que la financiación esté ahí”.

Biden dijo que la lucha contra el cambio climático requerirá la movilización de fondos a una escala sin precedentes. El mandatario afirmó que Estados Unidos anunciaría el jueves un plan internacional de financiamiento climático, que involucra no solo a los gobiernos sino también al sector privado. Pidió a Wall Street que se una a la lucha climática.

14:35 GMT: la activista juvenil Xiye Bastida dijo a los líderes mundiales que la crisis climática es el resultado de personas poderosas como ellos que están “perpetuando y defendiendo los dañinos sistemas del colonialismo, la opresión, el capitalismo y las soluciones de lavado de cerebro orientadas al mercado” a los problemas globales.

En un contundente discurso, la adolescente mexicana dijo que las soluciones al calentamiento global “deben estar alineadas con el hecho de que la justicia climática es justicia social”. Agregó que los sistemas económicos y políticos actuales “dependen de la existencia de zonas de sacrificio” que “apuntan al Sur global y a las comunidades negras y marrones al Norte global”.

Bastida afirmó que en lugar de simplemente hablar sobre el cambio climático, los líderes mundiales “deben aceptar que la era de los combustibles fósiles ha terminado”, por lo que exigió una transición inmediata a las energías renovables en todo el mundo y el fin de los subsidios y la infraestructura de los combustibles fósiles, incluidos los nuevos oleoductos.

Bastida, de 19 años, es líder de Fridays for Future, un movimiento juvenil internacional que incluye a la activista sueca Greta Thunberg. Thunberg habló ante el Congreso de los Estados Unidos en un evento separado.

14:30 GMT: “Aunque somos un país pequeño estamos comprometidos a hacer su contribución para la lucha contra el cambio climático”, dijo Sebastián Piñera. El presidente de Chile fue el último orador de la primera parte de la cumbre.

Piñera dijo que el sol en el norte y el viento en el sur del país “nos va a permitir en un país de emisión de carbón cero para 2050″. El mandatario también instó a los líderes presentes a avanzar más, con dos propuestas: una zona de protección en la zona marítima alrededor de la Antártida y la creación de la primera zona de protección en alta mar, “en particular en la zona de Nazca, que es una increíble zona de biodiversidad”.

“Chile ha oído el mensaje y está tomando esfuerzos muy serios. Lo hacemos por nosotros pero también le debemos esto a las generaciones futuras”, concluyó.

14:20: GMT: El presidente de Colombia, Iván Duque, pidió “actuar con coraje, con decisión y actuar ahora”. “Colombia irá a Glasgow con el compromiso de reducir un 51% las emisiones y lograr la neutralidad en carbono para 2050″, dijo Duque. “No son promesas, son objetivos que se sustentan en las acciones que estamos emprendiendo desde ya”. Entre ellas citó la transición energética, avanzar hacia el trasporte limpio (Colombia, dijo, cuanta con la flota de trasporte público limpio más grande de América Latina) y sembrar 180 millones de arboles para agosto de 2022.

Duque dijo además que su gobierno impulsa los “principios de economía circular para que estén integrados en distintos sectores” y “una ética ambiental del siglo XXI para inspirar nuestros jóvenes y niños”.

Por otro lado, Duque dijo que es “muy importante que todos suscribamos el acuerdo de líderes globales para la protección de la naturaleza” y capitalizar instituciones como el BID para financiar estas grandes transformaciones. También pidió canjes de deuda como manera de financiar las reducciones.

“Si Colombia, que solo representa el 6 por ciento de las emisiones, se fija una meta del 51 esperamos que esas acciones sean adelantadas por los países que contribuyeron más a esas emisiones”, concluyó.

14:00 GMT: El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador propuso que el programa Sembrando Vida, que calificó como el mayor esfuerzo de reforestación en el mundo, se amplié a Centroamérica para crear 1.2 millones de empleos, con el financiamiento de Estados Unidos.

“Nosotros asumimos nuestra responsabilidad económica y nos comprometemos a ayudar en la organización productiva y social, ustedes, presidente Biden, podrían financiar el programa sembrado vida en Guatemala, Honduras y El Salvador”, indicó el mandatario mexicano.

13:50 GMT: El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo que “Brasil está en las primeras filas en la lucha contra el cambio climático”. Por otra parte, recordó que “la causa principal del problema es quemar combustible desde hace dos siglos” y que “Brasil ha representado menos del 1% de las emisiones en el pasado, en la actualidad el 3%”. El mandatario dijo que Brasil es un país pionero en el uso de los biocombustibles renovables como el etanol y que su sector agrícola es “uno de los más sustentables del planeta”. Bolsonaro también se dijo de acuerdo en lograr la neutralidad de carbono para 2050, adelantándolo de diez años y prometió “eliminar la deforestación ilegal para 2030″.