Kelly Bandala

El Centro Histórico de Puebla es un lugar lleno de historias las cuales narran cómo era y qué sucedía en los tiempos antiguos. El antiguo Barrio de Los Sapos es uno de los lugares donde se narran diferentes leyendas pero la más interesante es la de Los Justicieros de El Barrio Los Sapos, esta solamente la conocen los poblanos que vivieron ahí o los que conocen el pasado del barrio pero nosotros te la contamos para que, desde hoy, tengas mucho cuidado al pasar por aquí en las noches.

La leyenda dice que en el antiguo Barrio de los Sapos existen dos seres nocturnos los cuales solo se hacen ver a medianoche. Estos monstruos han sido llamados “los justicieros” ya que al parecer siempre dan una lección a toda persona que salga de parranda irresponsablemente.

Se dice que uno de los monstruos se dirige con todas las mujeres que se han pasado de tragos, las atrae convirtiéndose en un adorable cachorro negro y, cuando se da cuenta que alguna lo ha seguido, este las ataca convirtiéndose en una enorme y horrible bestia y lanzándo mordidas y gruñidos.
Las víctimas evidentemente se asustan con esta experiencia y salen corriendo del lugar.

El otro ser maligno atrae a los hombres pero de una forma diferente. Este monstruo se transforma en una sensual y bella mujer a la que ningún hombre ebrio puede resistirse; las características de esta aparente mujer siempre hace que los hombres que no tienen idea de sí mismos la sigan con la intención de besarla, se dice que muchos han querido robarle un beso pero cuando estos estuvieron a punto de hacerlo la mujer se convierte en un espantoso esqueleto lo que ha causado que los hombres no puedan ni siquiera moverse.

Muchas de las personas que aseguran haber presenciado estos terribles momentos dicen que algunas víctimas han muerto gracias a la impresión tan grande que el susto les ha causado y que otras tantas han dejado de ser tan irresponsables con el alcohol y la fiesta.

Muchos dicen que estos monstruos siguen existiendo para hacer que todas aquellas personas borrachas e irresponsables tengan una lección, cierto o no, esta leyenda conforma la enorme lista de narraciones que hacen a nuestra ciudad una muy interesante.