Milenio

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que tras renegociar el contrato de suministro de gas etano entre Braskem Idesa, filial de la brasileña Odebrecht, y Pemex, se acordó que la planta Etileno XXI siga operando en México, con lo que se logrará un ahorro para Pemex de 13 mil 749 millones de pesos y más 3 mil 76 mdp por cancelación de sanciones.

En la conferencia matutina de Palacio Nacional se informó que con este acuerdo no sólo se eliminan las sanciones a Pemex por 147 millones de dólares (3 mil 76 mdp) sino que queda inactiva la cláusula nuclear por incumplimiento del contrato que el presidente calificó de “leonino”, valuada en 5 mil 200 millones de dólares. López Obrador reconoció, como lo publicó Milenio el martes pasado, que a modo de presión se dejó de abastecer gas natural a la planta, que tiene en este energético su principal insumo de operación, con el fin de motivar esta negociación que resultó en mejores condiciones económicas para Pemex. “Lo cierto es que ellos estaban renuentes y con ganas de pelear… No pensaban que iba a haber un cambio; tenían al mismo tiempo un contrato con el gobierno federal, con Cenagas, para el abasto de gas natural, la planta (Etileno XXI) no puede operar sin gas natural; se venció el contrato y di la instrucción que ya no se renovaba y se quedó la planta sin gas natural, así entraron en razón”, aceptó.

Al respecto, el director de Pemex, Octavio Romero, detalló que tras dos meses de trabajo, el 26 de febrero se firmó un memorándum de entendimiento en el que quedaron asentadas las nuevas condiciones de trabajo.

Primero, se redujo de 66 mil barriles a 30 mil el suministro de gas etano a la empresa durante los próximos tres años y no durante 20, como estaba planteado originalmente, y sin prórrogas a partir de 2024.

Se acordó que Braskem tendrá derecho de preferencia del gas etano que no utilice Pemex y se colaborará para que la empresa invierta en una terminal de importación de este gas. “Aun y cuando se trata de una acción favorable para Pemex y la hacienda pública, se va a presentar el caso al Consejo de Administración para que ahí se haga su análisis y, en su caso, la ratificación de este acuerdo”, señaló.

En cuanto al precio del gas, quedó estipulado que la empresa pague 100 por ciento del precio de referencia internacional, cuando antes tenía un descuento de 30 por ciento, mientras que el transporte del combustible correrá a partir de ahora a cuenta de Braskem y no de Pemex.

El nuevo contrato establece penas equitativas y bilaterales en condiciones justas de mercado, contrario a lo que ocurría en el acuerdo anterior, en el que Pemex debía pagar 200 por ciento más de penalización por cada barril no suministrado debajo de los 66 mil barriles.

López Obrador dejó en claro que, pese a este acuerdo, las investigaciones sobre Odebrecht continúan y que la Fiscalía General de la República está a cargo de las indagatorias para saber quién autorizó la firma del contrato “leonino”.

 

La cruzada energética de la 4T continúa

 

La cruzada energética de Andrés Manuel López Obrador sigue su curso. El miércoles, el mismo día que la mayoría de Morena en el senado daba vía libre a la polémica reforma eléctrica, el presidente mexicano ha anunciado un drástico recorte del contrato de suministro de gas etano a la filial mexicana de Odebrecht. La lógica detrás de las dos medidas es la misma: la protección de las empresas paraestatales, Pemex y Comisión Federal de Electricidad, en detrimento de las compañías privadas.

El mandatario había calificado el contrato de gas como “leonino” además de recordar la supuesta implicación de la filial mexicana de la compañía brasileña, Braskem-Idesa, en la trama de corrupción y sobornos destapada en el juicio contra el ex director de Pemex, Emilio Lozoya.

El complejo petroquímico de Odebrecht en México se quedará así a medio gas. El nuevo acuerdo con Braskem-Idesa reducirá a menos de la mitad el suministro de gas etano en Veracruz.

El mandatario aseguró que este nuevo acuerdo generará ahorros por 13.749 millones de pesos, unos 659 millones de dólares.

López Obrador aseguró que las condiciones contractuales anteriores eran perjudiciales para la petrolera estatal y suponía un subsidio a favor de Odebrecht. “No por los empleos vamos a ser cómplices de un acto de corrupción y de abuso. Ya afortunadamente se llega a este acuerdo. A ellos les conviene, yo estoy seguro de que van a seguir operando y tiene futuro esta planta”, indicó durante su conferencia matutina. Braskem-Idesa ha declinado hacer comentarios sobre la reducción de gas etano.

El mandatario adelantó que la revisión de los contratos en el sector energético será una constante a partir de ahora. De hecho, la recién aprobada reforma eléctrica, que da marcha a atrás a la liberalización del mercado iniciada por el Gobierno anterior del PRI, abre la puerta a revisar los acuerdos ya firmados.

Los permisos de autoabastecimiento, ampliamente utilizados por las empresas para suministrarse electricidad a partir de fuentes privadas, podrán ser revocados en caso de incurrir en “fraude a la ley”.

“Es lo mismo de la industria eléctrica lo que hicimos con el gas”, puntualizó el presidente, aprovechó para cargar de nuevo contra las multinacionales del sector. “Pero en este caso los contratos de generación de energía, de compra de energía de la CFE, no son de Odebrecht, son de Iberdrola. Se convirtieron en una empresa o como le llaman ahora a los monopolios, preponderante en el sector. Tan es así que se llevaron a trabajar a la Secretaria de Energía y al mismo Presidente Calderón lo llegaron a contratar como consejero”.

Desde el inicio de Administración de López Obrador la factoría de Braskem, filial de Odebrecht y de la mexicana Idesa, estuvo en el punto de mira del Ejecutivo por las irregularidades en las que se pactó el contrato de suministro de gas natural. Estas críticas arreciaron tras los señalamientos del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, sobre sobornos por al menos 84 millones de pesos, que supuestamente pagó la constructora brasileña al Gobierno de Peña Nieto en 2014 para garantizar la operación de la planta.

Etileno XXI

La planta de Odebrecht en Veracruz, Etileno XXI, se echó a andar en el sexenio anterior como un megacomplejo industrial que apuntalaría la industria petroquímica en el país.

El plan del complejo petroquímico comenzó como una idea para rentabilizar los excedentes de etano, la materia prima para la elaboración de polietilenos de alta y baja densidad utilizados en la fabricación de plásticos, tuberías, llantas y muchos otros productos. El contrato de suministro por 20 años fue adjudicado al consorcio Braskem-Idesa en 2009.

En los últimos 15 años Pemex pasó de contar con un excedente de etano a importar esta materia prima para esquivar las penalizaciones con terceros. Pemex se comprometió a entregar 66,000 barriles diarios de etano a Etileno XXI. Sin embargo, desde que la factoría encendió motores a la fecha la petrolera estatal no fue capaz de abastecer al menos un 70% de esta cuota.

Por este motivo, de 2016 a 2018 Pemex acumuló 2.813 millones de pesos en penalizaciones como dio a conocer la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en 2018. Un lastre de penalizaciones que ha seguido hasta la fecha.

“El costo de transporte de gas etano nacional e importado corría por cuenta de Pemex en el anterior contrato, ahora, el costo del transporte correrá por cuenta de la empresa y deja de ser una carga para Petróleos Mexicanos y para el Estado mexicano”, señaló.

El director de Pemex añadió que la petrolera se comprometió a colaborar con Braskem-Idesa para que la empresa pueda instalar una terminal de importación de gas y resuelva sus necesidades de suministro directamente, y se le otorgará el primer derecho de preferencia del gas etano que la petrolera no use para sus procesos.

 

Cede Braskem Idesa

 

Dos meses después de que el gobierno federal acusara contratos amañados durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, Braskem Idesa cedió y accedió a negociar con Petróleos Mexicanos (Pemex) nuevas condiciones para el suministro de etano a su planta de Etileno XXI.

La compañía petroquímica Braskem Idesa informó que el viernes 26 de febrero llevó a cabo la suscripción de un Memorando de Entendimiento con Pemex Transformación Industrial y Pemex Exploración y Producción, en el que se buscará modificar el contrato de suministro de etano.

“Con el Memorando, queda de manifiesto el deseo de Braskem Idesa de desarrollar y poner en operación, suponiendo condiciones aceptables, una terminal para importación de etano que permita el funcionamiento del Complejo Etileno XXI, en el largo plazo”.

Braskem siempre defendió la legalidad del contrato, incluso la posición de la empresa fue llegaría a tribunales en caso de que el contrato no se respetara, lo que provocó varios desencuentros con el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Este contrato es señalado por el presidente como leonino por ser desventajoso para Pemex, además se cuestiona que su firma se dio en un contexto en el que se involucran actos de corrupción como el de la empresa brasileña Odebrecht y el ex director de Pemex, Emilio Lozoya.

Braskem-Idesa invirtió 5 mil 200 millones de dólares para Etileno XXI con la que tenía prevista una producción de un millón 50 mil toneladas de polietilenos anuales mediante el uso del gas etano, que en ese momento estaba subutilizado en el país.