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Pese a tener cerca de un año en el cargo, no ha logrado alinearse a los principios de la 4T
Eduardo Sánchez
A partir de este jueves, Miguel Barbosa Huerta entra en funciones como Gobernador Constitucional del Estado de Puebla, tras ganar la elección extraordinaria, con lo que la Cuarta Transformación será una realidad para el Estado, además de ser una gran oportunidad para la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco, quien, pese a llevar cerca de un año en el cargo, no ha logrado alinearse del todo con los fundamentos del movimiento impulsado por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, además de ser criticada por regidores de resguardar al morenovallismo en el Ayuntamiento.
Desde su arribo al cargo, la calidad de su administración ha sido cuestionaba en reiteradas ocasiones debido a distintos factores que van desde el aumento de la inseguridad, así como el descontrol con ambulantes que se han apropiado de espacios públicos desde inicios de año. Aunado a esto, la presidenta municipal ha tenido sus roces con los miembros de su partido y al comienzo de las campañas no se le vio cerca de Luis Miguel Barbosa e inclusive tuvo que intervenir la dirigente nacional, Yeidckol Polevnsky, quien aseguró iba a evaluar el desempeño de la alcaldesa debido al resultado poco favorable para Morena proveniente de la capital. A lo largo de su administración han sido desde diputados hasta miembros del Ayuntamiento y organizaciones sociales quienes han pedido su destitución por los malos resultados, sin contar que aún no ha cumplido su primer año de gobierno. Pese a que al interior de Morena existe una fiesta debido al reciente triunfo de Barbosa, Claudia Rivera ha sido la oveja negra del partido morenista debido a la mala imagen que ha dado a los poblanos.










