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La capital poblana registra índices UV peligrosamente altos; se recomienda evitar la exposición al sol y utilizar protección adecuada para prevenir daños en la piel
Monserrat Reyes
Puebla enfrenta un incremento en los niveles de radiación solar, alcanzando picos extremos de radiación ultravioleta que pueden poner en riesgo la salud.
Una exposición prolongada sin la debida protección podría provocar quemaduras, golpes de calor e incluso en casos severos, aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de piel.
Asimismo, expertos advierten que el problema se intensifica por el cambio climático, la actividad reciente de tormentas solares y la exposición continua a pantallas y fuentes de luz artificial.
Los índices de radiación UV, una forma de energía solar imperceptible que puede afectar órganos y debilitar el sistema inmunológico, han llegado a niveles críticos en los últimos días.
Así lo reporta Weather Underground, un servicio meteorológico reconocido por la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres.
Francisco Javier Sánchez Ruiz, doctor en Ingeniería Química por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), explica que la radiación solar alcanza la Tierra en forma de luz, calor y otros tipos de rayos, como los ultravioleta.
Los rayos ultravioleta se dividen en tres tipos: A, B y C. De acuerdo con el especialista, los primeros dos pueden provocar desde quemaduras leves hasta daños severos en la piel y afectar el sistema inmunológico.
En cambio, los rayos UV-C son los más peligrosos, pero la capa de ozono impide que lleguen a la superficie terrestre.
Sánchez explica que la intensidad de la radiación ultravioleta se mide a través del Índice UV, una escala que va de 0 a 11, donde los valores más altos representan un mayor riesgo por exposición al sol.
Durante el invierno, estos niveles disminuyen a un rango de entre 100 y 200 W/m² debido a la mayor distancia entre la Tierra y el Sol. Sin embargo, en los meses de calor, de abril a junio, pueden aumentar hasta 900 W/m², y cuando se superan estos valores, se considera un fenómeno de riesgo.
En Puebla, la radiación solar ha superado los niveles recomendados, representando un posible riesgo, advirtió un especialista. Según el sistema Weather Underground, durante marzo la ciudad ha registrado índices de radiación ultravioleta entre 10 y 11, los más altos en la escala de medición.
Según datos del Sistema Meteorológico Nacional, la radiación solar ha alcanzado los 1000 W/m² en la capital poblana y en Izúcar de Matamoros, donde la situación es aún más crítica.
El especialista Sánchez advierte que este fenómeno se intensificará en los próximos meses, aumentando los riesgos para la población, especialmente durante la temporada de estiaje.
Pliego Azcué, médica especialista en Medicina Física y Rehabilitación, señala que aunque la luz solar es esencial para la vida, la exposición prolongada a los rayos UV y la luz artificial puede causar daños graves en la piel, muchos de ellos irreversibles.
Según la especialista, tanto hombres como mujeres pueden experimentar alteraciones cutáneas, como la aparición de manchas. Sin embargo, los grupos más vulnerables son los niños menores de cinco años, debido a la mayor delicadeza de su piel, lo que incrementa el riesgo de quemaduras graves. También los adultos mayores son más susceptibles a lesiones, ya que su piel, más fina, es más propensa a heridas.
Además, Azcué subraya que aquellas personas con heridas abiertas, cortaduras o quemaduras en proceso de curación deben evitar la exposición al sol, ya que la radiación puede agravar el daño y provocar pigmentación en las áreas lesionadas.
Por otro lado, la especialista también destaca que la radiación proveniente de la luz artificial, especialmente de pantallas de televisores, teléfonos móviles y computadoras, ha generado un aumento en los diagnósticos de enfermedades dermatológicas.
Para prevenir los efectos de la radiación solar, se recomienda:
– Reducir la exposición al sol, especialmente entre las 10:00 a. m. y 4:00 p. m., siendo el periodo más riesgoso de 11:00 a. m. a 3:00 p. m.
– Aplicar protector solar de 50 FPS de forma regular.
– Quienes trabajan o practican deportes al aire libre deben optar por bloqueadores solares de alta resistencia.
– Usar ropa adecuada, como prendas térmicas, gorras, lentes de sol y sombreros, incluso en espacios cerrados con ventanas cercanas.
– Mantenerse hidratado y seguir una alimentación equilibrada.
Es importante comprender, según Sánchez Ruiz, que los objetos de color oscuro absorben más radiación y generan más calor, mientras que los de colores claros reflejan la luz pero conservan más energía.
En otras palabras, las prendas negras, aunque aumentan la temperatura corporal, pueden ayudar a proteger contra los daños causados por la radiación. Por el contrario, la ropa blanca refleja la luz, pero puede acumular mayor cantidad de radiación, lo que podría dañar la piel.
Finalmente, el especialista destaca que la radiación solar no es perjudicial cuando la capa de ozono se encuentra en condiciones normales ya que es la fuente de energía para la fotovoltaica.
Sin embargo, señala que el aumento de la exposición solar ha provocado un incremento en los casos de enfermedades dermatológicas y golpes de calor.
El gobierno federal señala que México se encuentra dentro del cinturón solar de la Tierra, una zona con alta recepción de energía solar. Esta característica permite un amplio aprovechamiento de la energía fotovoltaica, pero también aumenta los riesgos derivados de la exposición prolongada al sol.










