Fue en represalia por una serie de ataques recientes contra delegaciones diplomáticas estadounidenses en Irak, según informó el Pentágono. Es la primera acción militar ordenada por el presidente Joe Biden

 Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirma muertes de combatientes. Al menos 17 combatientes proiraníes murieron ayer jueves por la noche en ataques estadounidenses en Siria, en la frontera con Irak, informó el OSDH

 El bombardeo puso prueba a un Biden que pretende reabrir las negociaciones con Irán para recuperar el acuerdo nuclear de 2015, que la Administración de Trump decidió abandonar

 “Los ataques destruyeron tres camiones de municiones (…). Al menos 17 combatientes murieron, según un balance preliminar, todos miembros de Hashd al Shaabi”: Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos

 Cronología del conflicto

Iraníes atacan base militar de EU.- Cuando la Administración de Biden no había cumplido aún su primer mes 

 

El 15 de febrero, una serie de cohetes alcanzaron la base militar estadounidense en Aeropuerto Internacional de Erbil

Lo que causó la muerte de 1 contratista civil no estadounidense e hirió a varios contratistas estadounidenses y un miembro del servicio

 

25 de febrero, EE UU decide responder con un ataque a Irán

Tácticas de Guerra.- Este jueves el Pentágono planteó a Biden otras opciones de ataque de mayor escala, pero el líder demócrata optó por la más limitada, según explicaron fuentes de Defensa a la prensa local

Infobae/La Jornada

Aviones de combate de la Fuerza Aérea de Estados Unidos bombardearon este jueves instalaciones en Siria pertenecientes a las milicias apoyadas por Irán, en respuesta a una serie de ataques recientes contra delegaciones diplomáticas estadounidenses en Irak, según informó el Departamento de Defensa citado por la agencia AP.

“Bajo la dirección del presidente (Joe) Biden, las fuerzas militares estadounidenses realizaron a principios de esta noche ataques aéreos contra la infraestructura utilizada por grupos de milicianos respaldados por Irán en el este de Siria”, dijo el portavoz John Kirby en un comunicado.

“Esta ofensiva fue autorizada en respuesta a los recientes ataques contra el personal estadounidense y de la Coalición en Irak, y a las continuas amenazas a ese personal”, agregó.

El ataque a complejo militar

Al menos, tres cohetes fueron lanzados el pasado lunes contra el aeropuerto de Erbil, en el norte de Irak, y uno de ellos impactó en un complejo militar donde se encuentran soldados de la coalición liderada por Estados Unidos, informaron este lunes a la agencia AFP.

El hecho dejó un contratista civil extranjero muerto, e hirió a otros cinco y a un soldado estadounidense, según reportó por el portavoz de la coalición, el coronel Wayne Marotto.

Los otros dos cohetes cayeron en zonas residenciales ubicadas cerca del aeropuerto, precisó una de las fuentes, sin poder indicar en lo inmediato si había víctimas. Sí se confirmaron dos heridos civiles, y autoridades locales también confirmaron daños materiales. Es la primera vez en casi dos meses que tiene lugar un ataque contra instalaciones militares o diplomáticas en Irak.

Alrededor de las 18.30, hora GMT, un reportero de la AFP escuchó varias explosiones fuertes en las afueras del noroeste de Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán de Irak.

Primer ataque a un país de Medio Oriente

Se trata de la primera acción militar ordenada por el presidente Joe Biden, quien asumió el cargo el pasado 20 de enero en reemplazo de Donald Trump. Biden había manifestado sus intenciones de poner el foco de la Política Exterior estadounidense en China, aunque esta primera acción tuvo lugar en Medio Oriente.

El Pentágono aseguró que se trató de una respuesta “proporcional” a la reciente ola de ataques con cohetes contra bases estadounidenses y delegaciones diplomáticas en Irak, que causaron la muerte de un contratista y dejaron un soldado de EEUU herido

Funcionarios del gobierno de Estados Unidos condenaron el ataque con cohetes del 15 de febrero cerca de la ciudad de Irbil, en la región semiautónoma de Irak gobernada por los kurdos, pero incluso esta semana los funcionarios dijeron que no habían determinado con certeza quién lo había llevado a cabo. Los funcionarios han señalado que, en el pasado, milicias chiíes respaldadas por Irán han sido responsables de numerosos ataques con cohetes dirigidos contra personal o instalaciones estadounidenses en Irak.

Este lunes, varios cohetes fueron lanzados hacia la embajada de Estados Unidos en la Zona Verde de alta seguridad de Bagdad, la capital de Irak, dijeron fuentes de seguridad locales. Los ataques en la capital árabe están relacionados a milicias iraníes.

Al menos dos cayeron dentro del perímetro de la Zona Verde, donde se encuentran las embajadas de Estados Unidos y de otros países, según un comunicado de los servicios de seguridad iraquíes.

El ataque se produce una semana después de que más de una docena de cohetes apuntaran a un complejo militar en el aeropuerto de Erbil en el norte de Irak, que alberga a tropas extranjeras de una coalición liderada por Estados Unidos que ayuda a Irak a combatir a terroristas desde 2014.

Dos personas murieron, incluido un contratista extranjero con base en el aeropuerto, y un civil, que falleció a causa de sus heridas el lunes.

La semana pasada, Estados Unidos no descartó responder un ataque con misiles contra la coalición internacional liderada por las fuerzas norteamericanas, desplegadas en Erbil en el Kurdistán iraquí, una vez que determine quiénes fueron los responsables.

El ataque dejó un contratista civil muerto y al menos nueve heridos, entre ellos un soldado estadounidense, luego de que se lanzaran hasta catorce cohetes contra las tropas, tres de los cuales impactaron en el Aeropuerto Internacional de Erbil, donde tienen su base las fuerzas de la coalición anti terrorista.

“El presidente de Estados Unidos (Joe Biden) y la Administración se reservan el derecho a responder el momento y la forma que elijamos”, indicó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en su rueda de prensa diaria.

Las instalaciones militares y diplomáticas occidentales fueron blanco de decenas de cohetes en Irak desde finales de 2019, la mayoría en Bagdad. Sin embargo, se dispararon misiles iraníes hacia el aeropuerto de Erbil en enero de 2020, días después de la muerte del general iraní Qassem Soleimani por un ataque de un dron estadounidense en Bagdad, ataque que hizo temer una guerra directa entre Irán y Estados Unidos.