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Reuters
Las perspectivas de la economía mundial están mejorando a medida que surgen las vacunas y se afianza una recuperación liderada por China, dijo el martes la OCDE, a pesar de una segunda ola de brotes de coronavirus en muchos países.
La economía global crecerá un 4.2% el próximo año y avanzará un 3.7% en 2022, después de contraerse un 4.2% este año, dijo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su más reciente Panorama Económico.
Después de que una segunda ola de infecciones golpeara a Europa y Estados Unidos, el foro político con sede en París ajustó sus pronósticos realizados en septiembre, cuando esperaba una contracción global del 4.5% antes de una recuperación del 5% en 2021. No entregó ese mes un pronóstico para 2022.
El producto interno bruto global en general volverá a los niveles anteriores a la crisis para fines de 2021, liderado por una fuerte recuperación en China, afirmó la OCDE.
Pero ese repunte enmascararía amplias variaciones entre países. Para 2020 se proyecta que la producción en muchas economías se mantenga aproximadamente un 5% por debajo de los niveles anteriores a la crisis.
China será el único país seguido por la OCDE que verá algún crecimiento en todo este año, un 1.8%, sin cambios desde el último pronóstico de septiembre. Ganará velocidad al 8% en 2021, también sin cambios, antes de disminuir al 4.9% en 2022.
Se espera que Estados Unidos y Europa contribuyan menos a la recuperación en relación a su peso en la economía mundial.
Después de contraerse un 3.7% este año, la economía estadounidense crecerá un 3.2% en 2021 y un 3.5% en 2022, suponiendo que se acuerde un nuevo estímulo fiscal. En septiembre, la OCDE había pronosticado una contracción del 3.8% este año y un repunte del 4% el próximo.
La economía de la zona del euro se contraerá un 7.5% este año, y muchas economías terminan el 2020 en una recesión de doble caída tras volver a imponer confinamientos. Su economía verá un retorno al crecimiento en 2021 de 3.6% y 3.3% en 2022.
Aunque muy afectadas, las previsiones representaron una mejora con respecto a septiembre, que había calculado una contracción del 7.9% este año y un repunte del 5.1% en 2021.
¿Qué países latinoamericanos se recuperarán más rápido de la crisis?
Una de las grandes incógnitas que plantea la pandemia del SARS-CoV-2 es cuánto tardarán las economías en recuperarse de varios meses de cuarentena y paralización. Según las últimas estimaciones del Fondo Monetario Internacional, hechas públicas este octubre, ninguna de las mayores economías de América Latina conseguirá evitar la recesión, por lo menos en 2020. De los países incluidos en este gráfico de Statista, Perú, Argentina y Ecuador son los que se enfrentarán al peor contexto económico, los tres con recesiones de al menos dos dígitos este año.
Perú deberá lidiar con una disminución del PIB real de casi un 14% en 2020, aunque también se espera que se recupere más rápidamente, con un crecimiento de más del 7% en 2021. Argentina, cuyas previsiones vaticinan una contracción del PIB de alrededor del 12% para 2020, volvería a la senda del crecimiento el año próximo, con un alza del 5%.
México es otro de los países de la región que más sufrirá la crisis, registrando una contracción del 9% de su PIB en 2020, mientras que el promedio de recesión de América Latina y el Caribe se sitúa en un 8%. Brasil, con una disminución del 5.8% prevista para este año, es uno de los pocos que no alcanzará el 3% de crecimiento en 2021, de acuerdo con los cálculos del FMI.
China está sorprendiendo satisfactoriamente como país capaz de combatir al coronavirus y evitar la recesión. En los dos primeros meses del año, la economía china experimentó una fuerte contracción, pero los recientes datos apuntan a una sólida recuperación.
Si nos ponemos en antecedentes, su economía había vivido los últimos años una tendencia de desaceleración y el crecimiento del PIB se había reducido hasta el 6.1% el año anterior, en medio de una demanda interna mucho más suave y la escalada de las tensiones comerciales con Estados Unidos. El año 2019 ya fue un año muy débil en cuanto a los resultados comerciales, ya que el crecimiento de las exportaciones y las importaciones disminuyó considerablemente.
A raíz del brote del coronavirus, se emprendieron estrictas medidas de salud pública para atenuar sus efectos que aplicaron las autoridades chinas y permitieron invertir por completo la tendencia de mayores contagios. Se produjo una caída de la economía del PIB de China cayó un 6,8% en base interanual en el primer trimestre de 2020, la primera contracción desde el final de la Revolución Cultural en 1976.
Con la reanudación gradual de la economía, las empresas empezaron a reabrir y levantaron progresivamente las medidas de confinamiento. Según las estimaciones oficiales, la gran mayoría de las empresas ya han reanudado su actividad, aunque la utilización de la capacidad sigue estando por debajo de los niveles normales, en particular en las PYME.
En general, la producción industrial parece recuperarse mucho más rápidamente que la demanda de los consumidores. En particular, los servicios de venta al por menor y de recreación siguen siendo limitados, ya que se mantienen varias medidas de distanciamiento sanitario y social.
China demuestra su fuerza ante las economías occidentales
China técnicamente no ha entrado en recesión ya que ésta se define como dos trimestres consecutivos de contracción del PIB. Mientras el mundo sigue luchando con el impacto de la pandemia, la economía de China se recuperó con fuerza en el segundo trimestre, superando las expectativas de los economistas al crecer un 3.2% con respecto al año anterior, siendo la primera economía importante en mostrar una recuperación de los daños causados por la pandemia del coronavirus.
Unos 11 meses después del brote de Wuhan, las cifras oficiales del PIB de China reflejan que no sólo que la economía está creciendo, con un aumento del 4.9% para el tercer trimestre en comparación con el año anterior, sino también que los chinos están lo suficientemente seguros de que el virus ha sido vencido como para ir de compras, cenar y gastar con gusto, esa es la clave…
No hay que escoger entre sanidad y economía, apostando por la sanidad se crean las condiciones para el desarrollo económico.
Las exportaciones de China han sido más fuertes de lo esperado, reforzadas por la demanda de productos médicos en el extranjero. Mientras que el FMI prevé que el volumen del comercio mundial se reducirá en un 10.4% en 2020, la participación general de China en el comercio mundial ha aumentado.
Por ello, China será probablemente la primera gran economía en lograr un crecimiento económico positivo este año con un crecimiento económico del 1.8% según el FMI, mientras que los Estados Unidos o la Unión Europea están afrontando una segunda oleada de nuevos casos más importante que la de marzo, lo que puede que, en última instancia, lleve a medidas más contundentes para combatir la pandemia y ampliar las diferencias de expansión-recesión entre China y el resto de bloques económicos.
Incluso, depende de cómo evolucione el PIB de todo el año de China en 2020 podría ser ligeramente inferior al de los Estados Unidos. Pero en un escenario de mayor intensidad del caos interno en los Estados Unidos, el PIB de todo el año de China podría superar el de los Estados Unidos este año, marcando un hito histórico.
Las medidas de China para salvar la economía
Mientras en España el IVA es al 21% en las mascarillas, no se ha invertido fuertemente en medidas sanitarias para controlar la pandemia y ni se habla de bajar impuesto para las empresas, en China, en el plano fiscal, los gobiernos central y locales han prestado más apoyo, en particular en forma de gastos sanitarios adicionales, prórrogas del pago de impuestos, reducción de los impuestos y las cotizaciones a la Seguridad Social para las empresas, subsidios de empleo o salariales y garantías financieras para las pymes.
Durante el curso del año se han impulsado más estímulos fiscales y monetarios para seguir apoyando el consumo, impulsar las inversiones en infraestructura, estimular el crecimiento del crédito y alcanzar el objetivo de reducción de la pobreza. Sin embargo, el espacio de políticas disponible es limitado debido a la elevada carga de la deuda pública (en particular a nivel de los gobiernos locales) y a los graves problemas de estabilidad financiera.
El déficit fiscal de China para 2020 se expandirá en 5.6 puntos porcentuales hasta alcanzar el 11.9% del PIB, un aumento a menor escala que el estímulo masivo que se desplegó durante la crisis financiera de 2008-2009. Por el contrario, los Estados Unidos verán un aumento de 12 puntos porcentuales en su déficit fiscal para 2020 como proporción del PIB, hasta casi el 19%.
Pero hay que tener claro que el éxito de China no está en sus estímulos, sino en su sagacidad para abordar el choque en primer lugar y ese fue el principal foco de los esfuerzos del gobierno en los primeros meses de 2020. Y luego, al contener la crisis, fueron capaces de utilizar herramientas de política, fiscales y monetarias, para luego estimular la demanda agregada después de que la crisis fuera controlada.
Se trata de una lección importante para otras economías del mundo porque en el caso específico de Europa se está acuñando el estímulo fiscal y monetario masivo y podría verse socavado si no se tiene un control efectivo de la enfermedad.
os economistas especulan sobre cómo será la recuperación tras la hibernación de la economía por la pandemia de la covid-19. Este proceso puede darse de diversas formas, que en las gráficas toma el aspecto de V, U y L. ¿Qué significa realmente esta sopa de letras?
Diferentes teorías de recuperación
La teoría V es la más optimista porque tras una fuerte caída de la economía, pero no demasiada pronunciada en el tiempo, vuelve a la normalidad con rapidez. “En apenas unos meses regresa al estado anterior”, apunta Juan José Herranz, profesor de finanzas de la escuela de negocios ESERP.
l desarrollo de las vacunas contra la Covid-19 trajo un aire de esperanza al mundo, en especial a aquellos países en donde la crisis económica fue más grave debido a la emergencia sanitaria. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a pesar de la segunda ola de brotes de coronavirus en muchos países, “el producto interno bruto global en general volverá a los niveles anteriores a la crisis para fines de 2021, liderado por una fuerte recuperación en China “.
El resurgimiento de la epidemia con una segunda ola y “las medidas de contención decretadas frenaron el ritmo de la reactivación económica mundial, después de que la producción se hundiera en la primera mitad del 2020”, dijeron.
En cuanto a la respuesta económica, la OCDE se alinea con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y aseguró que las políticas monetarias y presupuestarias actuales, expansionistas, “deben seguir”. “Garantizar que la deuda sea una carga soportable será una prioridad únicamente cuando la reactivación esté encarrilada”.










