Por: Eduardo Sánchez

Nexos con huachicoleros y un proceso por un presunto daño patrimonial al municipio, mismo que asciende a 45.3 millones de pesos, así como una mala administración que desencadenó en la muerte de cuatro soldados por un enfrentamiento contra presuntos chupaductos, son parte de la historia del priista Néstor Camarillo Medina, quien ahora busca una diputación federal. El edil priista con licencia de Quecholac se ha visto contra la espada y la pared, luego de que el Congreso del Estado abriera un proceso en su contra el pasado mes de marzo de 2017 por un presunto daño patrimonial, derivado de la revisión de su cuenta pública 2014, y de la cual pronto se ejercerá acción penal. Dos meses después, uno de los sucesos más importantes que dejaron entrever la impunidad e inseguridad que se vive en el llamado Triángulo Rojo tuvo lugar en Palmarito Tochapan, perteneciente al municipio de Quecholac, donde un enfrentamiento entre huachicoleros y militares dejó un total de cuatro soldados muertos. Aunque días después salió para criticar al Gobierno tanto estatal como federal, por el “abandono” y la descomposición social, pobladores denunciaron pú- blicamente que su edil no realizó acción o emitió mensaje ante los enfrentamientos, y trascendió que, minutos después del tiroteo, Camarillo abandonó el lugar. Tras este altercado, el clima de tensión e inseguridad ha gobernado la zona y los pobladores han aborrecido a su edil, quien durante esas fechas se mantuvo oculto y no ejerció acciones, deslindándose con el pretexto de que, siendo autoridad municipal, sólo le compete la prevención. Cabe recordar que, durante todo 2017, se registraron múltiples enfrentamientos entre marinos y huachicoleros, mismos que dejaron decenas de heridos, pocos detenidos y un aumento evidente de la impunidad.

NEXOS CON EL BUKANAS

Néstor Camarillo es uno de los cinco ediles que se encuentran bajo la mira de la Procuraduría General de la República por sus posibles nexos con la banda del “Bukanas”, quien se dedica al robo de combustible, principalmente en la zona del Triángulo Rojo. De acuerdo con información de la Procuraduría General de la República (PGR), se reveló que la policía, tanto de Quecholac, como de Esperanza, Chalchicomula de Sesma, Palmar de Bravo y Huixcolotla, no son de confianza, razón por la cual se encuentran en investigación. Ahora, el edil ha obtenido licencia para buscar un curul federal, aunque se presume que abandonó sus obligaciones como presidente de Quecholac desde el año pasado sólo para asegurar un puesto como diputado. Un secreto a voces sobre el candidato priista a diputado federal por el Distrito 4, con cabecera en Ajalpan, es que busca éste puesto sólo para hacerse del fuero y poder esquivar las investigaciones del Congreso y la PGR con el fin de no ser encarcelado.

ESCÁNDALOS FAMILIARES

A pesar de los múltiples procedimientos en los que se ve envuelto el edil, su familia no ha pasado desapercibida, luego de que se revelara una denuncia ante la Fiscalía General del Estado hacia su medio hermano, Mauricio Camarillo Mirón, por intento de violación contra una mujer. La víctima, identificada como María del Rocío, denunció múltiples trabas y contratiempos para poder denunciar a Mauricio debido a su relación con el alcalde de Quecholac, incluso, declaró que el mismo Néstor Camarillo ofreció pagarle las curaciones con tal de no hacer más grande el problema. Aunado a esto, se presumía que, tras abandonar su puesto como edil, el lugar sería cedido a su padre, Julián Isidro Camarillo, quien anteriormente habría sido alcalde y buscaría repetir el puesto con apoyo del Partido de la Revolución Democrática.