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Jacqueline Méndez
La escasez de agua dejó de ser una advertencia distante para convertirse en una realidad que afecta a más de 3 millones de personas en el mundo, según la UNESCO, y Puebla no es la excepción. Casi la mitad de los municipios del estado presentan algún grado de estrés hídrico y el panorama, de no corregirse, podría empeorar hacia 2030, cuando el Valle de Puebla enfrentaría un déficit de 406 hectómetros cúbicos de agua.
Ante esta situación, el Colegio de Ingenieros Civiles organizó un foro con especialistas para analizar el escenario y construir propuestas que permitan mitigar el deterioro de los acuíferos. Entre las alternativas discutidas se encuentran la recarga artificial mediante presas, embalses y sistemas de filtración; la reducción de la extracción, especialmente de pozos clandestinos; y el impulso al tratamiento avanzado y al reúso del agua en la industria para disminuir la presión sobre el sistema hídrico.
Alberto Vargas Hidalgo, coordinador del Comité del Medio Ambiente del organismo, advirtió que el Valle de Puebla —conformado por 26 municipios y una población de 2 millones 780 mil habitantes— enfrenta un desgaste acelerado de su principal acuífero. Explicó que las zonas de recarga se ubican en áreas como Cholula, San Martín y el corredor industrial, pero estas ya no logran compensar la demanda creciente. De mantenerse esta tendencia, 1 millón 263 mil personas, es decir, el 40% de la población, podrían quedarse sin acceso al agua en apenas cinco años.
El especialista también alertó sobre las afectaciones económicas que una crisis hídrica provocaría: se dejarían de cultivar al menos mil 800 hectáreas, comprometiendo la producción de maíz y otros alimentos básicos, mientras que la industria enfrentaría limitaciones para crecer o instalar nuevas plantas.
Vargas Hidalgo enfatizó que la escasez de agua en Puebla no es un problema del futuro, sino un desafío urgente que requiere decisiones inmediatas y coordinadas. Sin un manejo responsable del recurso, dijo, la vida urbana, agrícola e industrial del estado podría enfrentar un impacto sin precedentes.











