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Expansión
En el Día de la Mujer, que se conmemoró ayer, 8 de marzo, con la finalidad de recordar los años de lucha de las mujeres en pro de la igualdad, justicia, paz y desarrollo laboral y económico, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer que, de acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOEN) en México existen 51.7 millones de mujeres de 15 años o más de edad, de ellas, 22.8 millones de mujeres formaban parte de la Población Económicamente Activa (PEA) o eran mujeres trabajadoras.
Sin embargo, dos años de pandemia por Covid-19 han dejado siniestros en el ámbito laboral de las mujeres en México. Las condiciones salariales y de seguridad social no eran las más óptimas antes del confinamiento, y luego de su paso parecen haber dejado un peor panorama.
Los datos del Inegi muestran incrementos en el número de mujeres trabajadoras con jornadas mayores a las 48 horas, con ingresos de hasta un salario mínimo y que trabajan por su cuenta al cierre del 2021, comparando con el último trimestre de 2019, previo a la pandemia.
Mientras que condiciones como la informalidad y la falta de acceso a servicios médicos se mantienen en altos índices.
Menos paga
Después de la pandemia, el número de mujeres con ingresos menores a un salario mínimo representaba el 30% de todas las trabajadoras, es decir, más de 6.8 millones de un total de 22 millones de mujeres en edad laboral. Previo a la pandemia el porcentaje era 26%.
Esta proporción en los hombres trabajadores fue de 20% en 2021, y en 2019 de 15%.
Menores ingresos no significó menos trabajo para las mujeres; el número de mexicanas con jornadas mayores a las 35 y 48 horas por semana alcanzó niveles récord en el cuarto trimestre del año pasado: con 4.344 millones, lo que representa el 19% del total de mujeres con empleo.
Menos horas de trabajo para profesionistas
Si bien a nivel general, las jornadas laborales más largas se incrementaron, para las trabajadoras con niveles educativos medio superior y superior se redujeron las jornadas completas. Después de la pandemia este nivel educativo fue el que reportó el mayor incremento de personas subocupadas, es decir, que están dispuestas a trabajar, pero que por condiciones ajenas a ellas no lo hacen.
Durante 2020, año auge de la pandemia, este nivel tocó máximos con 2.2 millones de trabajadoras en busca de más horas de trabajo .
El 23.6% de la población femenina que trabaja lo hace por su cuenta, es decir, más de 5.261 millones de mujeres al cierre del año pasado, esto representó 178,720 mujeres más que en el último trimestre de 2019, previo a la pandemia.
Más desempleo e informalidad
A finales de 2021; 884,152 mujeres en edad laboral no tenían empleo, lo que significó un incremento de 14% antes de que llegara la pandemia.
También incrementó la tasa de ocupación de las mujeres en el sector informal al pasar de 28.9% del total de las mujeres que trabajan a 30% al cierre de 2021.
El alto número de mujeres en la informalidad y que trabajan de manera independiente, representa una mayor vulnerabilidad económica ante imprevistos, especialmente los de salud, pues el 60% de la población femenina que trabaja carece de acceso a las instituciones de salud, aunque es un porcentaje menor al reportado en la pandemia; 61%, es un porcentaje alto.
Más trabajo temporal
Con la pandemia el número de trabajos temporales para las mujeres incrementó de 1.414 millones en 2019 a 1.536 millones a penas al cierre del año pasado.
Pese a lo anterior, el mercado laboral en México cerró 2021 con un porcentaje mayor de participación de mujeres que en 2020, con 22.8 millones de mujeres económicamente activas, cifra 2.7% superior, de acuerdo al Inegi.
¿Qué le espera a las mujeres profesionales en 2022?
El talento de las mujeres en puestos de liderazgo en las empresas cada día es más valorado y aprovechado por las organizaciones; sin embargo, el contexto del mercado laboral actual sigue presentando retos que las mujeres deben enfrentar para poder incorporarse a las empresas o retomar sus carreras después de dejarlas temporalmente por haberse convertido en madres.
En Latinoamérica al menos 43% de las mujeres profesionales dejan su carrera después de convertirse en madres, y por lo menos 75% de ellas retomaría su carrera bajo condiciones flexibles de horario o esquemas híbridos de colaboración.
Las nuevas dinámicas de colaboración remota resultantes de la pandemia de Covid–19, favorecen la incorporación de las mujeres profesionales en las empresas bajo condiciones más flexibles.
En cuanto a la necesidad de talento de las empresas, especialmente en el sector de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés), las oportunidades laborales para las mujeres van en incremento en México, por lo que 2022 será un año crucial para que las compañías aumenten el número de mujeres profesionales en sus plantillas de colaboradores.
Otras carreras y puestos que requerirán de talento femenino en 2022, son desarrollo web, posiciones en departamentos de marketing, diseño gráfico, comunicación, por mencionar algunas de las más relevantes.
Respecto a las habilidades y soft skills que las compañías estarán buscando, el manejo de herramientas tecnológicas y canales digitales será de gran relevancia. También la capacidad de liderazgo, trabajo en equipo, adaptabilidad y resiliencia, entre otras.
En general, el panorama que enfrentarán las madres y mujeres profesionales en 2022 sin duda estará lleno de oportunidades que podrán ser aprovechadas por el talento femenino con las herramientas adecuadas de empoderamiento.












