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Huffignton Post
La película consentida del 2018, Roma, acaba de llevarse el premio Golden Globe por Mejor película extranjera, y fue su director, Alfonso Cuarón, quien subió al estrado por él, pero antes, abrazó a Yalitza Aparicio, quien temblaba de emoción, y a todo su equipo. Una vez arriba en el escenario, Cuarón agradeció primeramente a las actrices y corazones de la trama, Yalitza Aparicio y Marina de Tavira, por sus grandes actuaciones. Después, sacó de su saco un discurso escrito en inglés: “El cine construye puentes y derriba muros.

El cine construye puentes a otras culturas, y mientras cruzamos estos puentes, esta experiencia y estas nuevas formas, necesitamos entender que, aunque parezcan extrañas, son familiares. Necesitamos entender que tenemos mucho en común”, añadió. Quiero agradecerles a mis productores Gabriela Rodríguez y Nicolás Celis. David Linde y Jonathan King y a Jeff Skoll y Ted Sarandos, y a todo el equipo de Netflix que hicieron un gran esfuerzo por llevar esta película a todo el mundo”, dijo el ganador mexicano, y añadió, “este filme no hubiera podido ser posible sin los colores específicos que me hicieron quien soy”, Luego de estas palabras, Cuarón dijo en español: “Gracias familia, gracias México”. La película se quedó con el Globo de Oro en la categoría Mejor Película Extranjera, lo que da más esperanzas sobre la gran gala de la Academia.

Al inicio de la 76 entrega de los premios a lo mejor del cine y la televisión, Roma competía en las categorías Mejor Guión, Mejor Director y Mejor Película en Idioma Extranjero. En la terna Mejor Director, el mexicano se medía con Bradley Cooper, por A Star is Born; Peter Farrelly, por Green Book; Spike Lee, por Blackkklanssman, y Adam McKay por Vice. Capernaum, de Líbano; Girl, de Bélgica; Never Look Away, de Alemania, y Shoplifters, de Japón, compartían la categoría de Mejor Película en Idioma Extranjero. En Mejor Guión, los nominados, además de Roma, eran Deborah Davis y Tony McNamara por The Favourite; Barry Jenkins, por If Baele Street Could Talk; Adam McKay, por Vice y Nick Vallelonga, Brian Currie, Peter Farrelly por Green Book. Si bien, estos premiosson independientes a la entrega del Oscar, es sabido que sirven como termómetro de lo que podría avecinarse. Con su cinta, Gravity (2015), por ejemplo, Cuarón ganó el Globo de Oro a Mejor Director, que repetiría en el Oscar de ese mismo año. Además, la crítica ha favorecido la película que cuenta la vida de quien fuera nana de Cuarón en la vida real en un contexto político y social violento, como fue el México de los 70. Por si fuera poco, este trabajo también ha sido considerado a 8 Critics Choice Awards, incluidas las ternas Mejor Película, Mejor Actriz (Yalitza Aparicio), Mejor Director, Mejor Película en Lengua Extranjera, y Mejor Guión y Mejor Fotografía (ambas por Cuarón). Además, Yalitza Aparicio, quien da vida al alter ego Libo (nana del director), ha sido destacada por revistas como Time, quien la consideró la Mejor Actuación del Año, mientras que los Hollywood Film Awards le otrogaron el premio New Hollywood Award. Durante la apertura de la ceremonia, Sandra Oh dio un discurso de esperanza Todo era risa y diversión hasta que Sandra Oh, la conductora de los Golden Globes junto a Andy Samberg, pronunció unas breves, pero concisas palabras sobre el cambio en el mundo y Hollywood. Durante la apertura de la ceremonia, tanto Oh como Samberg hicieron algunos chistes a los asistentes como a Jim Carrey, a quien lo mandaron a la parte de atrás del recinto, pues él no pertenecía al grupo de cine, sino televisión.
Después de las risas, la actriz de la serie Killing Eve hizo a un lado las burlas para hablar seriamente. “Quise estar aquí para ver a la audiencia y ser testigo del cambio”, pronunció Oh mientras contenía las lágrimas. “No me engaño, el próximo año podría ser alguien diferente y lo será. Pero ahora, es real”, finalizó Oh mientras se escuchaban los aplausos. Las palabras de Oh tienen gran relevancia, pues ella es la primera actriz de ascendencia asiática que conduce los Golden Globes, y, por si fuera poco, quiso eliminar los comentarios políticos porque su objetivo era que el público se diera cuenta de los cambios que hay en Hollywood. “¿Cuánta gente vio Black Panther y Crazy Rich Asians?”, le dijo a The Hollywood Reporter a principios de enero.”Eso cambia las cosas. Habló por mi comunidad, el público lloró con Crazy Rich Asians, y no fue solo porque es una gran comedia romántica, es porque te ves reflejado en la pantalla y eso emociona porque no sabías la carga emocional que tenías acumulada”.










