La Jornada

Como consecuencia del encarecimiento de los alimentos que ha provocado la pandemia de Covid-19, las familias mexicanas gastarán 25 por ciento más respecto al año pasado en su consumo durante esta Cuaresma, reveló la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).

En un comunicado, Cuauhtémoc Rivera, presidente del organismo, enfatizó en que este nuevo incremento es un duro golpe a la ya vapuleada economía familiar.

Sin bien el incremento promedio es de 25 por ciento, hay alimentos específicos que han aumentado su precio mucho más allá, como por ejemplo el pulpo, típico de esta temporada del año, cuya alza anual es de 85 por ciento.

Otros alimentos con alzas sustanciales son el limón, 66 por ciento; mojarra, 42.8; surimi, 42.7; pescado blanco (Tilapia), 42.6; huachinango 33; papa, 18 y camarón pacotilla, 12 por ciento respecto al año pasado.

“La carestía de los precios de estos productos debilitará aún más el poder de compra de los consumidores y complicará que puedan cumplir con las tradiciones de su fe, al verse obligados a pagar un 25 por ciento más en la compra de estos productos respecto al año pasado”, señaló el presidente de la Anpec.

 

También el precio del pollo se dispara

 

La inflación en los costos de algunos alimentos de la canasta básica ha sido una constante en este 2021. Y es que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reveló que en diversas entidades el precio del pollo va de los 109 pesos a los 153 por kilo.

En las principales zonas urbanas del país, como la Ciudad de México, el precio del kilo de pechuga alcanza los 137 pesos, en Monterrey hasta los 140 pesos y en Guadalajara en los 139.

En San Luis Potosí, el kilo de pechuga de pollo se ubicó desde 109 pesos hasta 153 pesos por kilo; en Aguascalientes, el kilo de pechuga está desde 124 hasta los 139.90 pesos; en Durango, el kilo está en 134 pesos; en Morelia, está desde 123 hasta 139.90; en Saltillo, desde 134 hasta 140 pesos.

Ante esto el titular de la Profeco, Ricardo Sheffield Padilla, había señalado que derivado de la estacionalidad, los precios de los productos como el pollo y huevo, tienen una variación en la época de frío, pero que para tiempos de calor el precio de los alimentos baja.

“Han habido bajas y altas, pero por la misma estacionalidad; por ejemplo, siempre sube en enero, febrero y marzo el huevo y el pollo; y baja de abril a noviembre; en diciembre vimos el mismo aumento estacional del huevo y el pollo”.

Ricardo Sheffield, Profeco.

 

El precio de la tortilla

 

Los precios de la tortilla registraron un aumento al ofrecerse en 18 pesos el kilo, en la zona conurbada de la Ciudad de México, de acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

El precio aumentó dos pesos por arriba del rango de las últimas semanas, aunque la gran mayoría de las tortillerías que visitó Profeco en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México lo venden entre los 13 y 16 pesos.

El aumento se registró desde la semana pasada, cuando en el municipio de Nezahualcóyotl y el Estado de México se observó que el kilo de tortilla llegó a 18 pesos.

De acuerdo con el sondeo hecho por la Profeco en ¿Quién es quién en los precios?, las tiendas de autoservicio siguen siendo los lugares donde se vende más barato el kilo de tortilla con precios desde 9.70 pesos hasta los 12.70 pesos.

En Monterrey, Nuevo León, la semana pasada se encontraron precios de la tortilla en hasta 19.50 pesos el kilo, sobre todo en tortillerías, mientras que en supermercados se ofrece entre los 11.50 y 13 pesos por kilo.

Mientras tanto, en Culiacán, Sinaloa, el kilo de tortilla se vendió a un precio mínimo en tiendas de autoservicio de 10.70 pesos, mientras que en tortillerías llegó a los 20 pesos por kilo.

En Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, la tortilla se vende hasta en 18 pesos el kilo en tortillerías, mientras que en tiendas de autoservicio el precio es de entre 9.90 y 12 pesos.

 

La inflación llega a 4.12%

 

Los precios en México se aceleraron más de lo esperado en la primera mitad de marzo para alcanzar su mayor nivel en casi dos años, impulsado principalmente por un alza en energéticos, y superó por primera vez desde octubre el límite superior del rango objetivo del banco central, de un 3% +/- un punto porcentual.

El índice de precios al consumidor de México registró un incremento de 4.12% a tasa anual, dijo el Instituto Nacional de Geografía y Estadística, comparado con el 3.68% de la segunda mitad de febrero y por arriba del 3.91% proyectado en un sondeo de Reuters.

Se trata del mayor nivel del índice desde el 4.13% registrado en la segunda quincena de mayo de 2019.

La aceleración de los precios puede fortalecer expectativas de que Banco de México (Banxico) mantenga su tasa de referencia en su actual nivel de un 4%, en su decisión de política monetaria del jueves. Analistas estaban divididos, mostró un sondeo de Reuters.

“Esta publicación de datos es probablemente el último clavo en el ataúd del ciclo de flexibilización de Banxico”, dijo Nikhil Sanghani, analista de la firma Capital Economics, quien prevé que el banco central mantenga su tasa sin movimientos.

“Con este resultado, consideramos que se minimizan las probabilidades de que el Banco Central ejecute un nuevo recorte en la reunión de política monetaria de esta semana, pues es posible que la inflación permanezca fuera de rango al menos por tres meses”, dijo por su parte Grupo Financiero Monex.

La inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina algunos productos de alta volatilidad, subió en la quincena un 4.09%, dijo el INEGI.

En los primeros 15 días de marzo, los precios al consumidor crecieron un 0.53% respecto a la quincena inmediata anterior, mientras que el índice subyacente arrojó una tasa del 0.35%.

Los rubros que más incrementaron sus precios durante el periodo fueron el gas doméstico LP, la gasolina de bajo octanaje, la tortilla de maíz y el huevo.

 

Aumento en los productos de la canasta básica

 

El bajo consumo provocado por la crisis económica que ha generado la pandemia contribuyó a contener el incremento de precios de los productos básicos durante el inicio del año.

El conjunto de los 33 productos considerados mínimos indispensables en la dieta de las familias mexicanas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social acumuló un alza de 1.0% durante el primer mes del año nuevo.

De acuerdo con el levantamiento de precios que mes a mes realiza Excélsior, en diciembre de 2020 se necesitaron mil 733.5 pesos para adquirir la canasta alimentaria, cantidad que se elevó a mil 750.9 pesos en enero.

 

El producto que reportó una mayor alza en mercados y tiendas de autoservicio fue la papa, cuyo kilo de pasó de 21 pesos con 90 centavos el 31 de diciembre de 2020 a 39 pesos con 90 centavos el 31 de enero, lo que representó un aumento de 82.2%, le siguió el plátano, dado que el kilo transitó de 16 pesos con 90 centavos a 23 pesos con 90 centavos en el mismo pe-riodo, lo que significó un in-cremento de 41.4 por ciento.

Al listado de mayores incrementos se suma el huevo, cuyo kilo pasó de 35 pesos el 31 de diciembre de 2020 a 38 pesos con 50 centavos antier, equivalente a un aumento de 10 por ciento.

Entre los productos que descendieron de precio destacan el jitomate, cuyo kilo pasó de 34 pesos con 90 centavos el 31 de diciembre de 2020 a 17 pesos con 90 centavos el 31 de enero pasado, lo que representó una disminución de 48.7%, en tanto que el chile cuaresmeño transitó de 29 pesos con 90 centavos a 24 pesos con 90 centavos en el mismo periodo, lo que significó una reducción de 16.7 por ciento.

La naranja también se abarató en el último mes al pasar de 19 pesos con 90 centavos el 31 de diciembre de 2020 a 16 pesos con 90 centavos antier.

José Manuel López Campos, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), consideró que el bajo consumo provocado por la crisis económica que ha generado la pandemia contribuyó a contener el incremento de precios de los productos básicos durante el inicio del año.

“El comercio está siendo muy prudente con los precios porque la demanda ha estado baja, aunque en algunos casos los costos de operación han hecho que inevitablemente se ajusten algunos precios finales”.

Para Liliana Gutiérrez, madre de familia, el incremento que han registrado los alimentos básicos duran-te el arranque del año sí ha sido resentido por su familia ya que tanto ella como su esposo trabajan sólo media jornada.

“Tanto a mí como a mi es-poso nos recortaron el horario y el salario en lo que se acaba la pandemia, pero lo que no paran son los aumentos de los alimentos”.

Ella, como la mayoría de las familias, ha optado por cambiar sus hábitos alimenticios, como sustituir la carne roja por blanca, incrementar la ingesta de vegetales, e incluso optar por proteínas vegetales como lentejas, habas, garbanzo, entre otras.