Cierres de campañas

Este fin de semana sirvió para que los candidatos punteros a la gubernatura, Martha Erika Alonso y Luis Miguel Barbosa, mostraran músculo y capacidad de movilización. La encuesta publicada a media semana por el diario Reforma, misma que establecía una ligera ventaja de la candidata frentista sobre el candidato de Morena de escasos 3%, marca el preámbulo de lo que se percibe en las calles: una elección cerrada y con final de fotografía. Ambos candidatos cumplieron con las expectativas en sus eventos de cierre de campaña; los candidatos de Morena utilizaron la presencia de su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, para subirse a su ola ganadora. Por su parte, Martha Erika decidió hacer un evento local, sin presencia de ningún líder nacional de los partidos que la acompañan en la coalición. Eso no quiere decir que haya faltado respaldo. Más bien, obedece a una estrategia que aparenta un deslinde de los acuerdos que el ex gobernador de Puebla, Moreno Valle, tiene con dichos dirigentes nacionales. En una semana, estaremos comentando los resultados de esta elección tan inusitada. Lo que es un hecho, es que se pondrá en juego la capacidad de movilización, de compra de votos y todas esas ciencias ocultas que se manejan en cada proceso electoral. AMLO no ataca a Moreno Valle En su visita a Puebla, Andrés Manuel López Obrador no hizo una sola mención al ex mandatario poblano. Se rumora que los acuerdos ya caminan y que el próximo senador plurinominal ya acordó con el tabasqueño: la gubernatura de Puebla para su cónyuge, a cambio de ceder las 15 diputaciones federales, el Senado y ganar la elección presidencial para su movimiento. El cierre de campaña fallido en Veracruz, se debió, en gran parte, a la operación del gobernador Miguel Ángel Yunes, quien peligra perder la entidad en manos del candidato de Morena. Es por ello que, los acuerdos con otros entes panistas, tienen cabida. Aún no hay nada para nadie, y la sombra del fraude persiste en el búnker lopezobradorista. El pragmatismo a todo lo que da. No hay espacio para las ingenuidades.

Es la guerra, vivir o morir.