¿Debate o comedia?

El segundo debate de candidatos a la segunda fórmula al Senado de la República, más que ser un encuentro de propuestas, fue una puesta en escena que dista mucho de las problemáticas y necesidades de los poblanos. El fuego abierto de acusaciones entre Mario Riestra y Nancy De la Sierra estuvo a su máximo esplendor. Riestra acusó a De la Sierra de beneficiarse con el permiso de su Colegio Montessori, cuando su padrino de bodas, Mario Marín, era gobernador, y la acusó de que, a pesar de no contar con el requisito de ser licenciada en educación preescolar, obtuvo dicho permiso. Además, afirmó que presentará una denuncia por evasión fiscal, ya que omitió declarar bienes de ella y su familia, quienes ostentan una riqueza inmobiliaria sin límites.

A su vez, De la Sierra reviró, propinándole un golpe bajo, al comparar la calidad humana de su padre del mismo nombre, y decir que, si viviera, se volvería a morir por lo desafortunado que es su hijo como candidato, ya que no le aprendió sus modales y educación. Nancy no perdió la oportunidad de dedicarle una canción de Luis Miguel a los panistas y a su candidata a la gubernatura, Martha Erika Alonso, en tono burlón les recetó la canción: “Ahora te puedes marchar”. Como pueden observar, el debate, lejos de generar contenidos de alto nivel, lo único que propició fue que la lluvia de ocurrencias se diera al por mayor. El oportunista Acostumbrados nos debería tener ya el comportamiento de Juan Carlos Natale, quien, una vez más, demostró su falta de preparación, su escasa calidad moral y el nulo respeto al partido que le dio todo. Declinar en pleno debate a favor de los candidatos de Morena y renunciar al Partido Verde, sólo retrata, de cuerpo completo, lo que todos los poblanos conocemos: un Junior que no tiene ni idea de qué es el servicio público. Irrisorio es pensar que los supuestos seguidores que presumió tener, vayan a votar como él les diga.

Es lo malo de vivir en otro mundo, de vivir desconectado de la realidad.

Los grises ¿Qué decir de Xitlalic Ceja o Emilio Salgado Néstor?

Fueron a cumplir con el requisito del segundo debate, no pudieron conectar una idea firme; sus partidos son lastres que no pueden negar.

Habría que decirles que, si el ocupar el segundo lugar de la planilla al Senado les hacía complicado llegar a la Cámara Alta, después de su pésimo desempeño, es imposible que logren tal proeza.