La demencia de Migoya

Paola Migoya, candidata del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) a la alcaldía de Puebla, además de darse el lujo de maltratar a su equipo cercano de “campaña”, no tiene límites en sus dislates. Resulta que se le ocurrió decir que, sin lugar a dudas, será la próxima alcaldesa de Puebla y compañera de Martha Erika Alonso, quien será la próxima gobernadora. De ese tamaño es la demencia. Por si no fuera poco, la traición que pretende hacerle a Michel Chaín, su compañero de partido -y todavía candidato a la gubernatura-, refleja la congruencia y lealtad de Migoya. No conforme con haber sido recibida en el partido del tucán, a pesar de su intento fallido de ser candidata por el partido de AMLO, traiciona, una vez más, a quien le tendió la mano. El que traiciona una vez, lo hace mil. Así Paola, una tras otra. ¿Todavía pensará que alguien, en su sano juicio, votaría por ella? ¿Qué pensará su ex padrino, Fernando Manzanilla, de sus declaraciones? La realidad es que, al igual que Memo “gris” Deloya, lo único que les queda es pelear por el tercer o cuarto lugar. Están cortados por la misma tijera. Dios los hizo y ellos se juntaron. Si bien, es cierto que, en política la traición es cuestión de tiempo y la lealtad tiene fecha de caducidad, esto raya en lo grotesco. Lo bueno es que Paola se dice ser una candidata que proviene de la ciudadanía y que no trae “mañas” de los políticos tradicionales. ¡Imagínese si fuera una política tradicional! Por eso, Dios no le dio alas a los alacranes.