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Ignacio Badillo
Con 47 años, Eduardo Rivera es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep) y maestro en Gestión Pública por la Universidad Complutense de Madrid. De 1997 al 2000 fungió como secretario general en la dirección estatal del PAN, al concluir, fue diputado federal y en 2003 se convirtió en presidente del Comité Directivo Estatal del albiazul en Puebla. Unos años después, al llegar el 2010, se convirtió en el candidato de Acción Nacional a la presidencia del municipio de Puebla, cargo que ganó y en el que se desempeñó de 2011 a 2014, siendo éste uno de los periodos que más marcarían su carrera política.
A la par del triunfo de su candidatura, el también panista Rafael Moreno Valle logró la gubernatura de Puebla, sin embargo, pese a que los respectivos gobiernos municipal y estatal provenían de las filas del albiazul, las cosas entre Moreno Valle y Rivera nunca fluyeron. En 2014, los integrantes de la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal del Ayuntamiento de Puebla votaron para aprobar o reprobar la cuenta pública de 2013, en dicha votación, cuatro de los cinco regidores votaron en contra, siendo los panistas Xóchitl Maura Barranco Cortés, Miriam Mozo Rodríguez e Ibáñez Alcocer, además del priista José Octavio Castilla Kuri, quien, en su momento, fungió como secretario de la Comisión.
La única que votó a favor de la cuenta pública fue la regidora panista y presidenta de la Comisión, Irma Adela Fuentes Guevara. Los principales motivos por los que 4 de 5 regidores votaron en contra fueron que la Tesorería Municipal presentó de último momento los documentos solicitados, además de que había algunos faltantes que no se entregaron, lo cual impidió analizar el gasto público de 2013 y, en su caso, aprobarlo. Después de haber terminado su periodo como alcalde, en 2016, a Eduardo Rivera se le inició un procedimiento administrativo por irregularidades en su cuenta pública de 2013, lo cual le valió una multa por 25 millones de pesos y una inhabilitación por 12 años en 2017, sanción que fue aprobada por la Comisión Inspectora del Congreso de Puebla.
Al respecto, el entonces presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, Jorge Aguilar Chedraui, comentó que el ex alcalde tuvo la oportunidad de presentar la documentación requerida ante el mismo Congreso y la ASE para aclarar los faltantes recursos públicos, equivalentes a más de 411 millones de pesos, por lo que pudo ser acusado de corrupción.
DAÑO PATRIMONIAL
De las irregularidades encontradas, el daño patrimonial fue equivalente a más de 90 millones de pesos por ingresos que no fueron depositados en cuentas bancarias del municipio, cobros cancelados y falta de registro de otros ingresos. Con un total de 52 observaciones realizadas a la cuenta pública de 2013, se pudo determinar que el daño patrimonial es equivalente a 93 millones 759 mil 39 pesos en recursos no comprobados en obra pública, contratación de servicios y cobros municipales. Los más de 90 millones provenían de las arcas municipales y tienen su registro en la Tesorería Municipal, ya que al menos 90 millones de los 93 no fueron depositados ni registrados en las cuentas del Ayuntamiento. Cabe mencionar que el total del daño patrimonial provenía de la recaudación del predial, licencias de funcionamiento, permisos de publicidad, licencias de construcción, entre otros.
VÉANSE IMÁGENES 1 Y 2 CONTRATOS SIGNADOS DE FORMA DIRECTA
Por si no fuera poco, el ex alcalde signó contratos de manera directa con personas físicas y morales, de los cuales no entregó a la Auditoría Superior del Estado (ASE) la documentación necesaria para justificar la adjudicación directa de dichos contratos. Los contratos antes mencionados tuvieron la finalidad de realizar diagnósticos a diversas colonias de la capital, la realización de servicios y estudios a programas sociales, así como diagnósticos sociales participativos en Unidades Habitacionales.
NEGOCIACIÓN CON EL MORENOVALLISMO, SU SALVACIÓN
Como se mencionó con antelación, la relación entre el entonces gobernador, Rafael Moreno Valle, y el alcalde, Eduardo Rivera Pérez, nunca fue la mejor, esto se pudo observar en la ausencia del presidente municipal en los eventos del gobernador y en el retiro de las patrullas de la Policía Estatal en la capital durante la gestión de Rivera.
Debido a esta áspera relación, Eduardo Rivera se vio obligado a negociar con el morenovallismo -movimiento encabezado por Moreno Valle- para sacar adelante el problema de sus inconsistencias. Fue por ello que, en su momento, ni el Congreso local ni la Auditoría Superior del Estado presentaron la documentación necesaria para terminar de hundir al alcalde con su cuenta pública 2013. Pese a que el munícipe panista negó en repetidas ocasiones dicha negociación, el cese al fuego contra Rivera Pérez fue inmediato.
CONTRATOS CON MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Pese a que en dos ocasiones le fue entregado un premio de transparencia a Eduardo Rivera, las cosas se tornan completamente diferentes cuando de transparentar los contratos con los medios de comunicación se trata, y es que el entonces alcalde dejó como “reservados” los expedientes de contratos con medios de comunicación impresos, de publicidad, televisivos y radiofónicos, es decir, los contratos publicitarios. Y es que, en su momento, argumentó que, de darse a conocer los contratos, podría causar, en primer lugar, “un daño al derecho de propiedad intelectual al que tienen los proveedores”, esto, además de que “la cláusula de confidencialidad con que se firmaron los contratos respectivos” impide que se hagan públicos. Sin embargo, de acuerdo con información del portal municipal, el monto total de gasto en medios de comunicación durante su administración asciende a 287 millones de pesos, empero el desglose sigue siendo un misterio.
VÉANSE IMÁGENES 3, 4 Y 5 LA TRINIDAD: EDUARDO RIVERA, MORENO VALLE Y JUAN VERGARA
Cuando el entonces gobernador Moreno Valle tenía fuertes aspiraciones por la presidencia de la República, contactó a Juan Melquiades Vergara para que sus informes fueran transmitidos en todo tipo de medios televisivos de paga y radiofónicos, apareciendo incluso en medios que no tenían una temática política, tal es el caso de Salud TV, también propiedad de Juan Vergara. Posterior a ello, Rafael Moreno Valle apoyó las aspiraciones de Carlos Joaquín para la gubernatura de Quintana Roo, poniendo como coordinador de campaña a Eduardo Rivera Pérez.
Acto seguido, una vez que Carlos Joaquín logró la candidatura, un grupo denominado “El Cártel Poblano”, mismo que radicaba en Quintana Roo, fue contratado por el gobernador electo, entre ellos se encontraban Eduardo Rivera y Juan Vergara. Como pago al favor del apoyo en campaña, la imagen de Moreno Valle fue difundida también en Quintana Roo, apoyando sus aspiraciones a la presidencia de la República; sin embargo, dicha publicidad fue tan excesiva que fue objeto de denuncias en aquel estado.
VÉANSE IMÁGENES 6 Y 7 CORRUPCIÓN EN PROGRAMAS
Uno de los programas por los cuales Eduardo Rivera hizo mucho alarde durante su administración fueron los Desayunadores Escolares, el cual resultó un negocio millonario para los involucrados, entre ellos el propio alcalde.
Gracias a una serie de facturas que en su momento proporcionó la Auditoría Superior del Estado, se puede observar cómo aparece el pago de cientos de galones de pintura a la firma Comex, a través de la empresa Pinturerías y Muros, S. A. de C. V., siendo que dicha marca realizó un donativo de 122 galones de pintura blanca y de color para la dignificación de dichos desayunadores. Incluso, se habla de un sobrecosto en las demoliciones, limpieza de terrenos, cimentación y construcción, esto, obviando que muchos de esos trabajos fueron generosas donaciones de empresas, asociaciones y universidades que fueron engañadas por parte de la administración de Rivera Pérez.
VÉASE IMAGEN 9 PLAGIO
Por si no fuera poco, la idea de los Desayunadores Escolares no fue propia del alcalde, de acuerdo con el certificado de derechos de autor 03-2011-062714280600-01, la idea pertenece originalmente a Julio Herazo Motzaretti, quien inició un litigio por plagio contra Eduardo Rivera y quien resultara responsable. En sí, fue gracias a la demanda realizada por Herazo Motzaretti que salieron a la luz las múltiples irregularidades sólo de este programa “estrella” de la administración de Rivera Pérez.
NEPOTISMO EN SU ADMINISTRACIÓN
Al interior del DIF se encontraba Pablo Aguilar Zárate, quien fungía como jefe de compras y recursos materiales del Sistema Municipal DIF, mismo personaje que otorgaba contratos a familiares y amigos, apareciendo como responsable de obras, lo que le valió, tan sólo con el programa Desayunadores Escolares, hacerse de poco más de 3 millones 711 mil pesos.
USURPACIÓN DE PROFESIONES EN SU ADMINISTRACIÓN
El tesorero municipal durante su administración, Arturo Botello Vargas, quien, en su momento, firmó algunos documentos oficiales como contador público sin poseer el título correspondiente; ante esto, el alcalde defendió a Botello, asegurando que no se necesita ser profesionista para ejercer el cargo. Otro de los personajes que realizó la misma acción fue Íñigo Ocejo Rojo, entonces secretario de Administración, quien signó contratos y diversos documentos oficiales ostentándose como licenciado sin poseer el título profesional.
Además de lo anterior, este personaje aumentó sus ingresos anuales luego de pasar por la administración de Rivera Pérez, caso que se expondrá a continuación.
ÍÑIGO OCEJO ROJO
Fungió como secretario de Administración y Tecnologías de la Información en el Ayuntamiento de Eduardo Rivera Pérez; antes de entrar a la administración municipal, reportaba ingresos anuales por 193 mil pesos, sin embargo, al final de la administración, en 2014, ya reportaba 4 millones 300 mil pesos al año. En más de una ocasión, justificó ingresos como “donaciones de su padre”, el ex senador panista Jorge Ocejo Moreno, por 800 mil pesos en 2013 y 2.7 millones de pesos en 2014.
De igual forma, en 2012, sólo un año después de haber entrado a la administración municipal, compró un lote en San Andrés Cholula con un valor de 1.8 millones de pesos, sin embargo, actualmente dicho predio tiene una construcción valuada en más de 10 millones de pesos, lo cual es más del doble de todo lo que pudo ganar mientras se encontraba en la administración municipal, de la cual ganó 5.1 millones de pesos totales en 3 años. VÉASE IMAGEN 8

















