Dulce Gómez/ @dulcgomez

El rastro municipal, en su área de porcinos, perdió desde el 24 de noviembre pasado la certificación Tipo Inspección Federal (TIF), evidenció el regidor del Partido Acción Nacional (PAN), Enrique Guevara Montiel, quien también dijo que actualmente en dicho espacio no se sacrifican reces, situación que implica que las y los poblanos están consumiendo carne de otros estados o en su caso de mataderos clandestinos.

Luego que la secretaria general Liza Aceves López, y el encargado de despacho de la Industrial de Abastos, Marco Antonio Márquez Montiel, anunciaron que el Rastro dejará de ser TIF para ser un Rastro Tipo Inspección de la Secretaría de Salud (TSS), el integrante del Cuerpo Edilicio dejó en claro que no existe un rastro con dicha denominación.

“No existen los rastros TSS, lo que sí hay son los rastros municipales. Salubridad entra a supervisar que los rastros municipales cumplan con las indicaciones que debe tener una norma. Es decir, vamos a tener un rastro municipal y que va a estar funcionando para el tema de cerdo, pero de res seguimos sin matar nada”, expuso.

En este tenor, consideró que lo que las autoridades municipales están haciendo es únicamente ocultar que el dicho espacio perdió la certificación TIF, debido a que se dejaron de hacer acciones de mantenimiento en general.

“La certificación ya se perdió. Ellos (el Ayuntamiento) dicen que están definiendo no recertificarse, pero eso no existe, porque si fuera eso, literalmente lo hubieran hecho antes de que llegaran las primeras observaciones (…). Desde el 24 de noviembre ya se perdió la certificación TIP en su área de porcinos; la SADER ya notificó que ya se perdió la certificación”, indicó.

Incluso, el cabildante panista recalcó que el ex director del Rastro Municipal, Raúl Corona Flores, debe ser investigado, y en caso de ser necesario, sancionado, pues en dos ocasiones solicitó igual número de ampliaciones presupuestales para realizar mejoras al interior de este espacio y así no perder dicha certificación.

De acuerdo con lo expuesto por la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, durante los cinco años que se tuvo el modelo TIF, introductores de productos cárnicos recurrieron a prácticas clandestinas o a otros estados a realizar sacrificios, generando descontrol en los procesos de calidad al interior del municipio poblano.