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CNN / BBC
Casi 3.000 personas murieron en la ciudad de Goma, en el este de la República Democrática del Congo, según Naciones Unidas, después de que fuera capturada por rebeldes tras días de feroces combates con el Ejército congoleño.
Vivian van de Perre, jefa adjunta de la misión de la ONU en la República Democrática del Congo, dijo este miércoles que “hasta ahora se han recogido 2.000 cadáveres de las calles de Goma en los últimos días, y 900 cadáveres permanecen en las morgues de los hospitales de Goma”.
“Prevemos que esta cifra aumentará”, dijo a los periodistas en una videollamada desde la ciudad, donde viven unos dos millones de personas. “Todavía hay muchos cuerpos en descomposición en ciertas zonas”.
La recuperación de los cuerpos se produce después de que la coalición rebelde, Alliance Fleuve Congo (AFC), que incluye al grupo armado M23, anunciara un alto el fuego a partir del martes “en respuesta a la crisis humanitaria causada por el régimen de Kinshasa”, en referencia al gobierno de la República Democrática del Congo.
El gobierno calificó el martes el alto el fuego como una “falsa comunicación” y se han seguido registrando intensos combates en la provincia de Kivu del Sur, dijo la ONU el miércoles.
La República Democrática del Congo, un país con más de 100 millones de habitantes, ha vivido décadas de violencia impulsada por tensiones étnicas y luchas por el acceso a la tierra y a los recursos minerales, causando una de las mayores crisis humanitarias del mundo.
El Congo, Estados Unidos y expertos de la ONU acusan a su vecina Rwanda de respaldar al M23, integrado principalmente por tutsis étnicos que se separaron del Ejército congoleño hace más de una década.
Miembros de la Cruz Roja congoleña y de Protección Civil descargan los cuerpos de las víctimas de los recientes enfrentamientos en Goma para su entierro, el 3 de febrero de 2025.
El gobierno de Rwanda niega la acusación, pero ha reconocido que tiene soldados y sistemas de misiles en el este del Congo para salvaguardar su seguridad, según Associated Press. El presidente de Rwanda, Paul Kagame, le dijo este lunes a CNN que no sabía si sus fuerzas militares estaban en el Congo, pero dijo que su país haría lo que fuera necesario para protegerse.
Desde 2022, el M23, que dice defender los intereses de las comunidades minoritarias, incluida la tutsi, ha emprendido una renovada rebelión contra el gobierno congoleño, ocupando una amplia zona en Kivu del Norte, fronteriza con Rwanda y Uganda.
La región alberga minerales raros, incluidos vastos depósitos de coltán, que son cruciales para la producción de teléfonos y computadoras.
SE REPORTARON INTENSOS COMBATES
Van de Perre dijo el miércoles que si bien la ONU esperaba que el alto el fuego se mantuviera, aunque “parece que no es el caso”, ya que se informa de que continúan los combates a lo largo de una carretera principal hacia Bukavu, la capital de Kivu del Sur.
“En Bukavu, las tensiones están aumentando a medida que el M23 se acerca, a solo 50 kilómetros al norte de la ciudad”, dijo Van de Perre a los periodistas, calificando la situación en la provincia de Kivu del Sur de “particularmente preocupante”.
Los grupos rebeldes parecen seguir ganando terreno en la región oriental, rica en minerales, y capturaron una ciudad a 100 kilómetros de Bukavu, informó el miércoles Associated Press, citando a funcionarios de la sociedad civil y residentes.
Van de Perre dijo que la ONU está “profundamente preocupada” por la pérdida del aeropuerto Kavumu de Bukavu, que dijo es “crucial para el uso civil y humanitario continuo en Kivu del Sur”.
La alianza rebelde ha subrayado anteriormente que “no tiene intención de apoderarse de Bukavu ni de otras zonas”, adonde han huido muchos desplazados de Goma. “Sin embargo, reiteramos nuestro compromiso de proteger y defender a la población civil y nuestras posiciones”, afirmó.
Los rebeldes han realizado una serie de ganancias territoriales en las últimas semanas en el este del país y el líder del grupo ha expresado la intención de capturar más ciudades, incluida la capital nacional, Kinshasa.
Kinshasa se encuentra a unos 1.500 kilómetros de Goma, en el vasto extremo occidental del país.
El portavoz de la AFC, Victor Tesongo, le dijo el viernes a CNN que los rebeldes estaban trabajando para “instalar una nueva administración” en Goma y avanzar más hacia Kivu del Sur y Kinshasa. El líder del M23, Corneille Nangaa, también dijo a los medios de comunicación de Rwanda la semana pasada que el objetivo de su grupo era “ir a Kinshasa”.
“Vamos a luchar hasta llegar a Kinshasa. Hemos venido a Goma para quedarnos, no vamos a retirarnos. Vamos a avanzar desde Goma a Bukavu… hasta Kinshasa”, afirmó.
En Goma, Van de Perre dijo que el grupo rebelde está consolidando el control sobre la ciudad y los territorios de Kivu del Norte que ya ha tomado.
El gobierno congoleño no ha confirmado la toma del poder por parte de los rebeldes, pero reconoció su presencia en Goma. La semana pasada se nombró un nuevo gobernador militar para Kivu del Norte, que según los militares congoleños se encuentra “en estado de sitio”.
“Seguimos bajo ocupación (en Goma). La situación sigue siendo muy volátil y persiste el riesgo de escalada”, dijo Van de Perre este miércoles. “Todas las rutas de salida de Goma están bajo su control y el aeropuerto, también bajo control del M23, está cerrado hasta nuevo aviso”.
“La creciente violencia ha causado un inmenso sufrimiento humano, desplazamientos y una creciente crisis humanitaria”, afirmó Van de Perre.
Casi 2.000 civiles están refugiados en las bases de mantenimiento de la paz de la ONU en Goma, indicó.
MÁS DE 100 MUJERES FUERON VIOLADAS Y QUEMADAS VIVAS EN LA FUGA MASIVA DE UNA CÁRCEL EN LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO, DENUNCIA LA ONU
Más de 100 prisioneras fueron violadas y luego quemadas vivas durante una fuga masiva de una cárcel en Goma, en la República Democrática del Congo, según denunció Naciones Unidas.
Cientos de prisioneros escaparon de la prisión de Munzenze el lunes pasado, después de que combatientes del grupo rebelde M23 comenzaran a tomar la ciudad.
Entre 165 y 167 mujeres fueron agredidas por reclusos durante la fuga, según un documento interno de la ONU al que tuvo acceso la BBC.
El informe afirma que la mayoría de las mujeres murieron después de que los reclusos prendieron fuego a la prisión.
Goma, una importante ciudad de más de un millón de habitantes, fue capturada después de que el M23, respaldado por Ruanda, ejecutara un rápido avance a través del este de la República Democrática del Congo.
La ciudad quedó sumida en el caos, con cadáveres tirados en las calles y misiles volando sobre viviendas residenciales.
Las imágenes de la fuga de la cárcel muestran a personas huyendo del edificio mientras se eleva humo de fondo. También se escucharon intensos disparos.
En otro video se ve una columa de personas que se cree que son los prisioneros fugados desfilando por las calles de Goma. Más de 2.000 personas murieron cuando el M23 se enfrentó con las fuerzas congoleñas y sus aliados, dijo el gobierno de la República Democrática del Congo.
La ONU dice que al menos 900 personas murieron y casi 3.000 resultaron heridas. A principios de esta semana, los rebeldes anunciaron un alto el fuego por motivos humanitarios.
Pero este miércoles, el M23 lanzó una nueva ofensiva y, según diversas fuentes, capturó la ciudad minera de Nyabibwe, que está a unos 100 kilómetros de Bukavu, la segunda ciudad más grande del este y objetivo del avance más reciente de los rebeldes.
Las autoridades congoleñas han reclutado a cientos de voluntarios civiles para ayudar a defender Bukavu.
En Goma los residentes tratan de adaptarse a la vida bajo la égida del M23 y se teme un brote de cólera.
Stephan Goetghbuer, líder regional de la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF), afirmó: “El acceso al agua lleva días cortado, los cadáveres yacen en las calles y las enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera, son una amenaza real”.
“Algunos de nuestros centros de tratamiento del cólera están llenos y se han ampliado”.










