Mitzi Barragán De la Llave

 

Mis entregas semanales del mes estarán enfocadas a las mujeres, pero desde una perspectiva participativa y generando consciencia de la importancia o la relevancia que tomamos cada una de nosotras en la vida de las personas que nos cruzamos. 

Justo el día domingo, 11 de octubre, se conmemoró a nivel mundial el Día de la Niña, es una fecha poco conocida porque apenas en 2011 se emitió la Resolución por parte de las Naciones Unidas donde se adopta el día como tal.

Pero, ¿por qué es tan importante visibilizar a las niñas?, estamos hablando que, de acuerdo a cifras oficiales, hay 1,100 millones de niñas, menores de 18 años, en el mundo, estamos hablando que, en poco menos de diez años, ellas representarán a la mayoría de habitantes del mundo, pero más allá de representar, deberán construir un mundo para mujeres, liderado por mujeres y visibilizar las grandes desigualdades que aún, en pleno siglo XXI, siguen existiendo entre hombres y mujeres.

Necesitamos empezar a empoderar a las niñas, desde diferentes ámbitos, iniciar con una modificación en la educación familiar, pero también como sociedad, motivarlas a que se expresen cuando están incómodas, que se sientan respaldadas y apoyadas para tener la seguridad y el valor de decir cuando algo les desagrada.

Tenemos el compromiso, de educarlas con equidad e inclusión para que estén conscientes de su potencial, de todo lo que son capaces de llegar a ser y lograr.

Debemos inspirarlas para cuidar de sí mismas, de su cuerpo y fomentarles que ellas tienen el derecho y libertad de elegir sabiamente sobre su cuerpo. Que tienen la libertad y el derecho a una vida segura, educada y saludable, no sólo durante sus primeros años, sino también a medida que maduran y se convierten en mujeres. 

Las niñas tienen el potencial de cambiar el mundo, tanto como niñas empoderadas de hoy como trabajadoras, madres, emprendedoras, mentoras, jefas de hogar y líderes políticas del mañana.

Como bien decía Quino, “resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno”. Necesitamos, todos en conjunto, como sociedad, dar la apertura que las mujeres lideren el mundo, para y por la defensa de sus derechos en pro de un futuro más equitativo y próspero para todas y todos.