Consiste en la publicación o envío de fotos o videos íntimos con la finalidad de extorsionar a la persona afectada

Eduardo Sánchez

Los casos de acoso sexual virtual en el Estado de Puebla se han convertido en un problema que año con año crece, sin que existan medidas que puedan contrarrestar el daño, aunque ya hay una propuesta en el Congreso del Estado para sancionar esta práctica, el caso sigue siendo alarmante. Este tipo de prácticas se realizan mediante el envío de fotos o videos sin el consentimiento de la víctima, de manera impresa, virtual o videograbada, con el fin de causar daño o extorsionar. El acoso sexual virtual no se encuentra contemplado dentro de la intimidación sexual a pesar de las acciones de activistas para la tipificación del delito. Aunque cabe mencionar que durante el primer cuatrimestre del año, el Sistema Nacional de Seguridad Pública informó que en México se habían iniciado 738 averiguaciones por este tipo de situaciones. Mientras que el informe Violencia en Línea Contra las Mujeres en México, reveló que al menos un total de 9 millones de mujeres denunciaron haber vivido ciberacoso desde 2015, las más afectadas son jóvenes, periodistas y defensoras de los derechos humanos. Aunque la cifra es alta, no es exacta debido a que existen registros estadísticos específicos en la materia dentro del Módulo sobre Ciberacoso 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi); aunque el trabajo de más de 12 Organizaciones No Gubernamentales (ONG´s) han podido estimar ciertos parámetros. Por ejemplo, entre la tendencia de víctimas afectadas por el acoso sexual en redes, indica que los grupos más vulnerables son mujeres que viven en una relación íntima de violencia; las profesionales con perfil público y las sobrevivientes de violencia física o sexual. Así como se reveló que el 40 por ciento de las agresiones son cometidas por personas cercanas o conocidas de las víctimas, mientras que el 30 por ciento, por desconocidos.

CASOS EN PUEBLA

De acuerdo con información del Frente Nacional de la Sonoridad, en 2017 se detectaron al menos un total de mil 102 sitios de explotación digital en donde se exhiben mujeres y niñas sin su permiso, la cifra sólo contempla al Estado de Puebla. En otras entidades, como la Ciudad de México, la Fiscalía de Delitos Sexuales ha logrado identificar las redes o plataformas por las cuales se cometen más actos de ciberacoso en el país, la lista la encabezan Facebook, WhastApp y el Correo Electrónico. Puebla es el segundo estado a nivel nacional con más mujeres que han sido víctimas de violencia digital, pues en los últimos cuatro años se registraron 600 casos de difusión de contenido íntimo en redes sociales, según el Frente Nacional por la Sonoridad (FNS). La violencia en línea por cuestiones de género ha incrementado, gracias a la expansión de tecnologías de la información. En días recientes, medios locales evidenciaron páginas de Facebook en las que al menos una alumna de la BUAP había sido víctima. La directora del FNS, Olimpia Coral Melo, quien desde 2014 ha trabajado para que en Puebla se tipifique la violencia digital y, como uno de sus tipos la porno venganza, reveló que una estudiante había perdido su celular con fotografías y videos íntimos. Uno de los alumnos de la institución lo encontró y difundió el contenido en un grupo de Facebook denominado “Memes BUAP”, en donde detectaron que se propaga contenido sexual de las alumnas, sin su consentimiento. Este tipo de acciones no son exclusivas de esta plataforma, pues en Twitter se han denunciado cuentas que difunden “packs” (imágenes de hombres o mujeres con poca ropa) a cambio de dinero.

BUSCAN APROBAR LEY CONTRA LA VIOLENCIA SEXUAL CIBERNÉTICA

En días recientes, la diputada del Partido Encuentro Social (PES), Merino Escamilla planteó la modificación de la Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado de Puebla, con el propósito de que se reconozca la violencia digital como un tipo de violencia con perspectiva de género. En la propuesta se hace alusión a una definición: “Es cualquier acto doloso que se presenta a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), plataformas de redes sociales o correo electrónico, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, económico o sexual tanto en el ámbito privado como en el público; así como daño moral a ellas o su familia.” Olimpia Coral se ha pronunciado a favor de la propuesta, debido a que es sumamente necesaria en la entidad, aunque puntualizó el hecho de modificar el término por violencia sexual cibernética. Las agresiones en redes sociales contra mujeres no se limitan únicamente a difundir fotografías o videos, pues también se han contemplado desde los ataques de grupos organizados, conocidos como “online trolls” que difunden discursos de odio e incentivan la violencia de género.