Hay dos versiones que se manejan, una de ellas apunta a que el varón que iba con su novia fue confundido con un sicario de la zona, y la otra es que murió entre balas pérdidas

Víctor Gutiérrez

Mientras avanzan las investigaciones en el caso de la balacera ocurrida el domingo pasado en calles del Barrio de San Miguel, perteneciente al municipio de Acatzingo, donde por desgracia murió un joven de 19 años de edad, han surgido dos hipótesis de esta tragedia que ya enluta a una familia, ambas presuponen la inocencia de la víctima, ante los hechos que lo privaron de la vida. La tarde noche del domingo pasado, una pareja de novios, él de 19 y ella de 16 años, fueron sorprendidos por un grupo armado en calles del citado barrio, que provocó una balacera, en la que el varón, quien más tarde fue identificado como Luis Enrique, perdió la vida a consecuencia de las heridas de bala que recibió. Su novia, de tan sólo 16 años, recibió al menos dos impactos de bala en zonas que al parecer no ponen en riesgo su vida, aun así fue trasladada a un nosocomio de la región, para su debida atención médica.

La primera versión sobre los hechos tiene que ver con la teoría de la confusión, pues el joven varón, de 19 años, fue confundido por un grupo armado con un sicario de la región, a quien decidieron exterminar esa noche, interceptando la camioneta color verde en la que se presume viajaba junto con su novia, a quien iba a dejar a su casa. Esa confusión, según se desprendió de las primeras indagatorias que se tienen, el joven era un estudiante y no tenía antecedentes penales, de acuerdo a la revisión y cotejo de la información con la base del sistema nacional de datos. La otra versión, es que ambos fueron víctimas colaterales de una refriega entre bandas opositoras. Sin embargo, y casi a la par, las autoridades locales que tomaron el caso, encontraron que la camioneta verde que presentaba múltiples impactos de bala y que dejaron sobre la calle 12 Oriente, pudo haber sido abandonada por un grupo de personas que se enfrentó contra sus rivales, luego de que también vecinos habían declarado que en el lugar se habrían escuchado más de 15 detonaciones de arma de fuego. Todo parece indicar que fue durante esa refriega entre bandas contrarias, que balas pérdidas acabaron con la vida de Luis Enrique, quien junto con su novia, estaba en el lugar equivocado y resultó ser una víctima colateral de esa cruenta balacera. Lo anterior se desprende por el lugar donde fue hallado el cadáver del joven. En esos hechos violentos, la novia salió también herida de al menos dos impactos de bala. No se encontraron huellas que evidencien que la pareja de novios haya descendido de la unidad, como algunos piensan que pudo suceder. Siguen las investigaciones y se espera que a más tardar en esta misma semana se tengan nuevos avances en la investigación que puedan definir cuál de las dos versiones es la correcta.