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Luis Kova
El gusano barrenador del ganado ya se encuentra establecido en el estado de Puebla y su avance es una realidad que obliga a reforzar las acciones de prevención, vigilancia y atención oportuna, afirmó el director de Sanidad e Inocuidad de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural estatal, Víctor Hugo Hernández Escárcega, quien aseguró que más que generar alarma, el reto es actuar de manera coordinada entre autoridades, productores y ciudadanía.
En entrevista para Exclusivas Puebla, el funcionario informó que actualmente existen 166 casos activos distribuidos en 56 municipios, mientras que, desde la llegada de la plaga a territorio poblano, ya se han atendido alrededor de mil 700 casos, los cuales fueron cerrados tras su tratamiento y erradicación.
Explicó que, en total, 157 de los 217 municipios del estado han registrado al menos un caso desde que el primer reporte fue detectado el año pasado en la región de la Sierra Negra, zona que continúa concentrando el mayor número de afectaciones.

Víctor Hugo Hernández precisó que el gusano barrenador no únicamente representa un riesgo para el ganado, sino para cualquier animal de sangre caliente.
Por ello, confirmó que en Puebla también se han registrado casos en perros y gatos, incluso dentro de la capital del estado, aunque todos fueron atendidos de manera oportuna y los animales lograron recuperarse.
El funcionario aclaró que uno de los principales mitos sobre esta enfermedad es pensar que un animal infectado está condenado a morir. Explicó que esto únicamente ocurre cuando la infestación no recibe atención médica, ya que las larvas continúan alimentándose del tejido vivo hasta provocar infecciones severas.
Por ello, insistió en que cualquier herida debe atenderse de inmediato para evitar que la mosca deposite sus huevecillos. “Sin heridas no hay gusaneras”, recordó, al señalar que la limpieza de la lesión, la eliminación de las larvas y el tratamiento veterinario permiten salvar prácticamente a todos los animales afectados.
Asimismo, descartó que los animales de consumo que logran recuperarse representen un riesgo para la salud pública. Una vez curados, explicó, pueden incorporarse nuevamente a su ciclo productivo sin transmitir enfermedad alguna, además de que no existe la necesidad de sacrificar al animal ni de imponer cuarentenas a las unidades de producción, como erróneamente se ha difundido.}
Respecto a la estrategia implementada por el Gobierno del Estado, informó que desde el año pasado se intensificó la capacitación dirigida a productores pecuarios y actualmente ya suman 12 mil ganaderos capacitados en temas relacionados con prevención, identificación de casos, curación de heridas y protocolos de reporte.
Sin embargo, reconoció que uno de los nuevos desafíos son los animales en situación de calle. Del total de casos activos registrados actualmente, 55 corresponden a perros y otras mascotas, situación que preocupa debido a que muchos perros callejeros no cuentan con un responsable que detecte y atienda oportunamente las lesiones.
En ese sentido, hizo un llamado a los ayuntamientos para fortalecer sus áreas de bienestar animal y establecer estrategias que permitan atender a la población canina y felina en situación de abandono, ya que estos animales pueden convertirse en un importante foco de propagación de la plaga.
Como parte de las acciones de contención, la Secretaría de Agricultura distribuye trampas para capturar moscas adultas, mantiene brigadas de capacitación en todo el estado y cuenta con 50 médicos veterinarios desplegados en distintas regiones para atender reportes y brindar asistencia técnica.
No obstante, Hernández Escárcega explicó que la erradicación definitiva únicamente será posible mediante la liberación masiva de machos estériles, estrategia biológica que ya comenzó a fortalecerse con la puesta en marcha de la nueva planta de producción inaugurada por el Gobierno Federal en Chiapas.
Detalló que estos insectos estériles impiden la reproducción de la mosca del gusano barrenador, lo que gradualmente reduce la población de la plaga hasta lograr su eliminación, aunque advirtió que se trata de un proceso que requerirá varios años.












