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Sin Embargo
Mientras que las aplicaciones de entregas a domicilio continúan acumulando ganancias millonarias en México, el salario promedio de sus repartidores es sólo 2 mil pesos semanales, trabajando 6 a 8 horas diarias, lo que provoca que más de la mitad de ellos no puedan satisfacer sus necesidades básicas.
De acuerdo con un estudio de la Oxfam, titulado “Este futuro no APPlica” las y los repartidores de aplicaciones en México —como lo son Rappi, Uber Eats, Didi Food, entre otras— enfrentan precariedad laboral y vulnerabilidad, pero con la promesa por parte de sus empresas de tener flexibilidad y autonomía en su trabajo. Sin embargo, el análisis arrojó que en promedio cada repartidor o repartidora trabaja en promedio 6 días y 40 horas a la semana, con una media de 6 a 8 horas diarias dentro de la aplicación para recibir pedidos.
La organización internacional resaltó que cada una de las aplicaciones genera millones de dólares en el país gracias a sus 350 mil repartidores en todo el país, más las comisiones que cobran a los restaurantes a quienes les reparte, pero sus empleados repartidores cobran muy bajos pagos por el número de horas empleadas. Además, las empresas no les otorgan protección social ni prestaciones, por lo que se ven vulnerables ante cualquier situación.
“La promesa de las empresas de ‘ser tu propio jefe o jefa’ esconde una precariedad laboral alarmante, ya que no hay un reconocimiento como empleados o empleadas pese a que cumplen con lo que la ley define como trabajo subordinado”, explicó la Oxfam, que destacó que las empresas tampoco proporcionan herramientas de trabajo —moto o bicicleta en la mayoría de los casos—, y por ende, las y los repartidores deben cubrir dicho costo más los gastos de mantenimiento del vehículo, más la mochila transportadora, teléfono celular y paquetes de datos para tener conexión a Internet y poder trabajar.
DESPROTECCIÓN Y FALSAS PROMESAS
En el análisis de caso se resalta que en total una persona repartidora por aplicación digital ganaría cerca de 2 mil 562 pesos semanales, pero a esta cantidad se le deben restar el pago de comisiones y gastos que solicita la empresa a cada trabajador, por lo que cada persona quedaría con 2 mil 086 pesos finales, con una mediana de mil 700 pesos, es decir, un aproximado de 53 pesos por hora trabajada. Si se toma de referencia línea de pobreza por ingresos mensual (de agosto de 2021) del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el 55 por ciento de las personas encuestadas para el reporte de Oxfam México (casi mil encuestas a repartidores y 30 entrevistas a propietarios de negocios) no contaría con los ingresos suficientes para satisfacer sus las necesidades básicas, si este trabajo es su única fuente de ingreso.
De las personas repartidoras encuestadas, 38 por ciento consideran que sus ingresos familiares están en el rango de 6 mil 750 pesos al mes o menos y 37 por ciento entre 6 mil 751 y 10 mil 300 pesos, pero apuntan que éstas cifras dependen de cuánto decidan trabajar. “Las utilidades que generan las personas repartidoras se encuentran por debajo del salario promedio semanal de los empleos en la Ciudad de México, a saber, de 2 mil 208 pesos”, destaca el estudio.
Las cifras enfatizan la precariedad de los pagos, por lo que al menos el 22 por ciento de las personas encuestadas reportaron tener otros empleos además de ser repartidoras.
En cambio, las empresas están valuadas en millones de dólares, y aunque sus cuantías son globales y no reportan sus ganancias por región, México ha sido un importante mercado. En el caso de Rappi, a un año de su llegada al país (2016) este mercado ya aportaba el 50 por ciento de las ganancias de Rappi Global. La empresa de origen colombiano está valorada en alrededor de 3 mil 500 millones de dólares, con un aumento en sus ingresos netos del 98.41 por ciento en 2020. Rappi es catalogada como la segunda mejor empresa de reparto para los trabajadores, pese a las condiciones.
Por otro lado, se estima que en 2019 el valor total de Uber era de entre 80 mil millones y 91 mil millones de dólares. La Oxfam recordó que recientemente Uber adquirió Cornershop por un monto de casi 3 mil millones de dólares, pero la transacción representa una ganancia para la empresa estadounidense ya que ahora cuenta con más mercado cautivo y más ganancias potenciales, especialmente porque las visitas a aplicaciones y sitios como Cornershop en México registraron un crecimiento promedio entre febrero y octubre de 2020 de 229 por ciento cada semana, con picos de incremento de hasta 350 por ciento, según datos de la Asociación Mexicana de Venta Online, además se reportó que en 2021 aumentó 40 por ciento anual la preferencia a la compra en línea de los pedidos del supermercado.
Finalmente, está Didi Food, que además es la tercera aplicación mejor calificada por los trabajadores. De acuerdo con su último reporte, está valorada en 62 mil millones de dólares. Además, en junio de 2021 la empresa asiática se incorporó al listado de la Bolsa de Nueva York y su debut fue el mayor de una empresa China en Estados Unidos desde la salida de Alibaba en 2014. A partir de su entrada a la Bolsa de Nueva York se estima que el valor de la empresa crezca a 70 mil millones de dólares según The Wall Street Journal, sin embargo, otros medios valoran a la empresa en 100 mil millones; en la misma línea, la empresa comenzó a cotizar en el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) de la Bolsa Mexicana de Valores, por lo que se espera que continúe aumentando su valor.
Las personas repartidoras no están afiliadas a ningún servicio de salud pública, por lo que ellos deben pagar su propio seguro de gastos médicos, seguro de automóvil o motocicleta de ser necesario —pero con los bajos salarios esto representa un gasto fuerte—, más el pago de sus impuestos, que usualmente requiere el pago de honorarios de contaduría, lo cual en total representa hasta 24 por ciento de sus ingresos.
Usualmente las personas repartidoras se ven expuestos a la violencia de las calles, a las condiciones de tráfico y las climáticas —sobre todo en temporada de lluvias—, y en el caso de las mujeres también se enfrentan a la violencia de género y el acoso, por lo que como medida de protección reducen sus horarios de trabajo y delimitan sus rutas, lo que se traduce a menores ingresos semanales.
En ese sentido, en septiembre de 2021, el IMSS firmó un convenio con Didi, Uber, Beat y Rappi para que sus empleados puedan contar con seguridad social, sin embargo, es bajo integración voluntaria a la prueba del Régimen Obligatorio del Seguro Social de personas trabajadoras independientes, es decir, se les seguirá considerando como personas “socias” de tales empresas, por lo que no es como tal una prestación social.








