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Los muros del Palacio Apostólico fueron testigos hoy de un evento que, hace apenas unas décadas, habría sido catalogado de imposible. El Papa León XIV recibió en audiencia privada a la Arzobispa Sarah Mullally, la primera mujer en liderar la Iglesia anglicana. El encuentro no solo fue protocolario, sino profundamente espiritual: ambos oraron juntos en la capilla de Urbano VIII, simbolizando una voluntad de diálogo por encima de las marcadas diferencias teológicas sobre la ordenación femenina.
El fin de un tabú teológico
Desde la ruptura de Enrique VIII con Roma en 1534, la relación entre católicos y anglicanos ha sido compleja. En los últimos años, el nombramiento de mujeres en el sacerdocio y el episcopado —y ahora de Mullally como Arzobispa— se convirtió en el principal obstáculo para la reunificación.
El gesto de León XIV: A pesar de que la Iglesia católica reserva el sacerdocio exclusivamente a los hombres, el Papa citó a su predecesor, Francisco, para advertir que sería un “escándalo” que las divisiones impidan la vocación común de dar a conocer a Cristo.
La respuesta de Mullally: La Arzobispa agradeció el recibimiento en su primer viaje oficial al extranjero y destacó la necesidad de “construir puentes, nunca muros”, especialmente ante la violencia e injusticia social que impera en el mundo.
Una agenda de paz y unidad
El encuentro se da en un contexto geopolítico tenso, donde León XIV ha sido una voz crítica frente a los conflictos internacionales, incluyendo las recientes fricciones con la administración de Donald Trump por la paz en Irán. Mullally expresó su solidaridad con el mensaje de paz del Papa y coincidió en que la Iglesia debe contar una “historia más esperanzadora”.
Continuidad histórica: Esta reunión se suma a la histórica visita del Rey Carlos III al Vaticano en octubre pasado, donde por primera vez en siglos, los jefes de ambas Iglesias oraron juntos en la Capilla Sixtina.
Desafíos internos: La fractura anglicana
No obstante, el liderazgo de Mullally no está exento de controversia. Su nombramiento ha profundizado la división dentro de los 100 millones de anglicanos en el mundo:
El bloque conservador (Gafcon): Liderazgos en África y grupos conservadores en EE. UU. han criticado duramente su designación, amenazando con una ruptura definitiva de la comunión anglicana.
El camino hacia África: Mullally anunció que en julio seguirá los pasos de León XIV con una visita a Camerún y Ghana, buscando fortalecer los lazos en las regiones donde el anglicanismo crece con más fuerza pero también donde enfrenta más resistencia interna.










