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Martín Gutiérrez/@martinreportero
Pese a las estrategias que se han aplicado en la zona metropolitana contra la inseguridad pública, la delincuencia no cede en la zona limítrofe entre Coronango y Cuautlancingo, donde los vecinos de los innumerables fraccionamientos de la zona claman por mayor patrullaje, más videocámaras de seguridad y la instalación de casetas de vigilancia.
El robo de autopartes, secuestros, robo a comercios, a casa habitación, y a transeúntes no para, por el contrario, crece el número de casos, de acuerdo a las estadísticas mensuales de la Fiscalía General del Estado, conforme a carpetas de investigación.
El foco rojo es la calle Tlaxcala que divide a Cuautlancingo y Coronango, es el camino que lleva a la zona industrial y al principal corredor comercial de Cuautlancingo que es la avenida México-Puebla y Cuatro Caminos.
Los vecinos exigen a los ediles de Coronango y Cuautlancingo, Gerardo Sánchez Aguilar y Filomeno Sarmiento Torres, mayor seguridad en las zonas limítrofes de ambas demarcaciones, pues acusan que la incidencia delictiva cada día va más en aumento.
A través de redes sociales, vecinos de la zona que divide a ambos municipios, hacen un llamado a los alcaldes emanados del PAN y el PRD, para colocar una caseta de vigilancia en la avenida Tlaxcala y calle Fausto Ortega, pues señalan que el número de robos en este punto cada día aumenta más.
“Solicitamos al Ayuntamiento de Coronango y al Ayuntamiento de Cuautlancingo, una caseta de vigilancia en avenida Tlaxcala y rondines en Fausto Ortega. Pues siguen los robos a establecimientos”, se lee en una denuncia ciudadana.
Tan sólo en la avenida Tlaxcala se han multiplicado los casos de intento de secuestro y robo de automóvil.








