🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Mariel Serrano
El Gobierno de Puebla reforzó su estrategia de control del gusano barrenador, mediante una inversión superior a 20 millones de pesos destinada a acciones de vigilancia sanitaria, capacitación ganadera y operación de puntos de inspección especializados, desarrollados en coordinación con autoridades federales.
La titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, informó que en el estado operan actualmente 18 puntos de verificación distribuidos en zonas clave, especialmente en los accesos que conectan con Oaxaca y Guerrero. En estas bases trabajan médicos veterinarios certificados que realizan revisiones continuas para asegurar la detección temprana de riesgos sanitarios. Para garantizar su funcionamiento ininterrumpido, las instalaciones fueron adecuadas para operar las 24 horas del día durante todo el año.
Las brigadas de verificación cuentan con equipamiento especializado para diagnóstico y atención inmediata, y forman parte de una estrategia que ha convertido a Puebla en un referente nacional en la prevención del parásito. Según la dependencia estatal, la movilidad constante de ganado en la región exige mantener protocolos estrictos, aun cuando no exista presencia activa del organismo.
Productores pecuarios también han recibido capacitación sobre buenas prácticas de manejo y control sanitario, con el objetivo de fortalecer la bioseguridad en ranchos y granjas, así como reducir riesgos asociados a enfermedades parasitarias.
El gusano barrenador corresponde a la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, capaz de causar miasis al alimentarse de tejido vivo en animales de producción. Esta condición no solo representa un riesgo para la salud animal, sino que también genera pérdidas económicas para pequeños y medianos ganaderos. Por ello, la administración estatal mantendrá una vigilancia permanente para proteger la productividad y estabilidad del sector agropecuario.
Con estas acciones, Puebla reafirma su compromiso con la sanidad pecuaria, la prevención de enfermedades y la sostenibilidad de la actividad ganadera. El fortalecimiento de los mecanismos de control busca impedir la reintroducción del gusano barrenador y preservar la competitividad de la región.










