Luego del anuncio del domingo y debido al impacto negativo que obtuvo en el público y en el ambiente del fútbol, los clubes ingleses desistieron de fundar el polémico certamen. Chelsea les seguiría los pasos.

Infobae

El domingo 12 de los clubes más poderosos de Europa anunciaron que en agosto comenzaría a disputarse la Superliga, un certamen creado a espaldas de la UEFA y de la FIFA y que lo jugarían 20 clubes al año, de los cuales 15 serían fijos. Desde el instante en que se emitió el comunicado, las repercusiones negativas se agolparon a tal punto que este martes varios de sus fundadores decidió bajarse del proyecto.

Manchester City fue el primero en confirmar que no será parte del nuevo torneo que buscaba generar ganancias millonarias para estos equipos y que terminaría eclipsando a la Champions League: “El Manchester City Football Club puede confirmar que ha promulgado formalmente los procedimientos para retirarse del grupo que desarrolla planes para una Superliga Europea”, señala el escrito publicado en la web oficial del club celeste.

Luego se sumaron Arsenal, Liverpool, Tottenham y Manchester United. Los Gunners emitieron un texto más extenso: “Los últimos días nos han demostrado una vez más el profundo sentimiento que tienen nuestros seguidores de todo el mundo por este gran club y el juego que amamos. No necesitábamos recordar esto, pero la respuesta de los aficionados en los últimos días nos ha dado tiempo para una mayor reflexión y una reflexión más profunda. Nunca fue nuestra intención causar tanta angustia, sin embargo, cuando llegó la invitación para unirnos a la Superliga, sabiendo que no había garantías, no queríamos quedarnos atrás para asegurarnos de proteger al Arsenal y su futuro. Como resultado de escucharlos a ustedes y a la comunidad de fútbol en general durante los últimos días, nos retiramos de la Superliga propuesta”.

“Cometimos un error y nos disculpamos por ello. Sabemos que llevará tiempo recuperar su fe en lo que estamos tratando de lograr aquí en el Arsenal, pero dejemos claro que la decisión de ser parte de la Superliga fue impulsada por nuestro deseo de proteger al Arsenal, el club que amamos, y para apoyar el juego que amamos a través de una mayor solidaridad y estabilidad financiera. La estabilidad es esencial para que el juego prospere y continuaremos esforzándonos por brindar la seguridad que el juego necesita para avanzar”, agrega el texto.

La FIFA y la UEFA habían salido de inmediato a criticar a esta docena de equipos creadores de la polémica competencia y amenazaron con separarlos de todas competencias a ellos y a sus futbolistas. A su vez, millones de fanáticos en las redes sociales escribieron en contra de la creación de este nuevo certamen exclusivo que dejaba al margen a cientos de clubes y poco después fueron entrenadores como Jürgen Klopp, Pep Guardiola y Marcelo Bielsa los que señalaron que esto era un error y que iba en contra del espíritu del deporte. A su vez, futbolistas como Luke Shaw del Manchester United y Kevin de Bruyne del City también emitieron comunicados mostrando su disconformidad con este nuevo campeonato.

El rechazo fue tal que este martes, un grupo de aficionados del Chelsea cortó el paso del bus que llevaba a sus jugadores al estadio para el partido contra el Brighton And Hove por la Premier League en reclamo por un cambio de postura de la institución que es una de las fundadoras de la Superliga junto con el City, el United, Tottenham, Arsenal, Liverpool, Juventus, Inter de Milan, AC Milan, Barcelona, Atlético de Madrid y Real Madrid.

El City fue entonces el primero de los creadores en bajarse del proyecto, y Arsenal el segundo. Luego los siguieron Liverpool, Tottenham y Manchester United. Según informó el sitio The Sun, todo este contexto negativo hizo enfadar al multimillonario Roman Abramovich, dueño del Chelsea, quien dio de inmediato dio la orden de abandonar el barco de la Superliga, por lo que es inminente también el anuncio.

Este martes, el United informó además que su CEO y vicepresidente, Ed Woodward, presentó su renuncia que se hará efectiva a partir de diciembre de 2021. Esta dimisión estaría vinculada también al impacto negativo provocado por la creación del polémico certamen, aunque en el comunicado oficial no se hace mención a ese aspecto.

Vale recordar que el vigente campeón de Europa, el Bayern de Múnich, y el gigante francés Paris Saint-Germain, se opusieron fuertemente a la liga separatista, lo que dañó aún más la legitimidad del proyecto que tras esta renuncia masiva no parece tener mucho futuro.