El exdirector de Pemex sostiene su segunda audiencia, desde el hospital, por los sobornos que supuestamente recibió de la constructora brasileña
Expansión Política
El exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, comparece ante el juez federal de control del Reclusorio Norte, Juan Carlos Ramírez Benírez, en relación al caso Odebrecht, el escándalo de corrupción en América Latina en el que se comprometieron obras en, al menos, una decena de países a cambio de sobornos.
El exdirector de Pemex aseguró que no es culpable ni responsable de los hechos que se le imputan y volvió a reiterar su compromiso de colaborar con la investigación, por lo que renunció de manera voluntaria a su proceso de extradición, para colaborar con el gobierno mexicano, en el marco de un criterio de oportunidad o la figura que determine la autoridad.
Esta es la segunda audiencia del funcionario en el gobierno de Enrique Peña Nieto, luego de ser vinculado a proceso —aunque sin recibir prisión preventiva—por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, conocido como lavado de dinero, por el caso de la planta de fertilizantes Agronitrogenados.
Al igual que en la audiencia de ayer, Lozoya señaló este miércoles que fue intimidado, presionado, influenciado e instrumentalizado y se comprometió a denunciar y señalar a personas responsables de los hechos que le imputan y los posibles beneficiarios.
A las 9:31 horas de este miércoles dio inicio la audiencia. De acuerdo con la causa penal 261/2019, Lozoya enfrenta cargos por asociación delictuosa, operaciones con recursos de procedencia ilícita y cohecho, por los que la Fiscalía General de la República (FGR) solicitó la vinculación a proceso.
En estos hechos, se involucra también cuentas a nombre de sus hermanas, Margarita y Gilda –también implicada en Agronitrogenados– y su madre, a través de las cuales se adquirió una casa en Ixtapa Zihuatanejo, con recursos provenientes de sobornos otorgados por la constructora Odebrecht.
Las acusaciones de la FGR
De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), Lozoya participó en los delitos que se le acusan en agravio del Estado mexicano y recibió 10.5 millones de dólares de Odebrecht como sobornos, con los que compró una casa en Ixtapa Zihuatanejo, Guerrero, a través de cuentas a nombre de su hermana, su madre y su esposa, la cual no fue informada debidamente ante la Secretaría de la Función Pública (SFP), ya que argumentó que se adquirió por contrato de fideicomiso donde, incluso, estaban sus hijos.
La dependencia detalló que el exdirector de Pemex recibió un pago de cuatro millones de dólares cuando era coordinador de la campaña de Peña Nieto, en 2012, y solicitó las transferencias a través de una empresa de la que su hermana era beneficiaria, de la cual se hizo la compra del inmueble, que fue transferido a su esposa.
La Fiscalía afirmó que Lozoya sabía que los recursos eran de Odebrecht como resultado de los sobornos y se asoció con su madre, esposa y otra persona, con el propósito de delinquir. En cuanto a cohecho, explicó que Lozoya se reunió en las oficinas de Pemex con representantes de Odebrecht, quienes le solicitaron su apoyo para beneficiar contratos de obras públicas y le prometieron seis millones de pesos para obras como la refinería de Tula.
A estas acusaciones se sumaron la parte ofendida, Pemex, y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), de la Secretaría de Hacienda, como denunciante.
Al inicio de la audiencia, la defensa de Lozoya —encabezada por Miguel Ontiveros Alonso y Alejandro Rojas Pruneda— pidieron que los hechos queden debidamente registrados y se desactive la orden de aprehensión en contra de Lozoya.
Esta comparecencia también se realiza por videollamada, debido a la epidemia de COVID-19 y por el estado de salud de Lozoya, quien se encuentra en el hospital Los Ángeles del Pedregal, luego de confirmarse que padece Síndrome de Barret y anemia.
De acuerdo con las medidas dictadas por el Consejo de la Judicatura Federal (CFJ), la audiencia se desahogará a través del sistema de video conferencia, mientras las demás partes involucradas, pueden acudir al centro de justicia, de manera personal, a intervenir en la audiencia; o si lo prefieren, a través del sistema de video conferencia, atendiendo a los lineamientos establecidos por la pandemia del COVID-19.
A casi cuatro años de que se destapó el caso de corrupción, que involucra sobornos por 10.5 millones de dólares que salieron del Departamento de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, Lozoya es el primer funcionario mexicano llevado ante la justicia por este hecho.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Odebrecht pagó 4.5 mdd a un alto funcionario de Pemex en octubre de 2013, y entre diciembre de 2013 a 2014, se hizo otro pago de 6 mdd.
Funcionarios de la constructora brasileña, que aceptaron un acuerdo a cambio de reducir sus condenas, señalaron a Lozoya como el principal benefactor de esos recursos.
Luis Alberto de Meneses, exdirectivo de Odebrecht, confesó que conoció a Lozoya en 2009, cuando el mexicano era director para América Latina del Foro Económico Mundial, y que se reunió con él en 2011 cuando se enteró que Pemex haría una nueva refinería en Hidalgo.
El brasileño aseguró que le comentó que si el PRI ganaba las elecciones presidenciales de 2012, él tendría un cargo público importante. En ese entonces, se desempeñaba como coordinador de Vinculación Internacional de la campaña de Enrique Peña Nieto.