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BBC Noticias
“El aumento impactante del 1.000% en la violencia sexual contra menores en Haití ha convertido sus cuerpos en campos de batalla”.
James Elder es vocero de la agencia de Naciones Unidas para la infancia, Unicef. Y alertó al mundo en una reciente conferencia de prensa sobre la tragedia que viven muchos niños haitianos.
Elder, quien acaba de regresar de Haití, señaló que el 85% de la capital, Puerto Príncipe, está controlado por grupos armados, integrados en un 50% por menores, algunos incluso de 8 años.
Se espera que un consejo transicional de gobierno instalado el año pasado llame a elecciones en un futuro en este país de más de 11 millones de habitantes.
Y la ONU extendió hasta setiembre de este año la presencia de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS por sus siglas en inglés), que integran en este momento unos 600 militares de diferentes países, incluyendo Guatemala y El Salvador.
Pero nada ha aminorado hasta ahora la violencia que sigue robando la infancia a miles de niños haitianos.
Usted habló del extraordinario aumento en un año del abuso sexual de menores. ¿Podría explicarnos las causas?
Hubo un informe elaborado por la representante especial del secretario general de la ONU en el tema de conflictos armados y niños, con datos exhaustivos y verificados sobre varios países. Y en el caso de Haití surgió que entre 2023 y el año siguiente la violencia sexual contra menores, especialmente niñas, se multiplicó por 10. Es una cifra sobrecogedora.
Una de las causas es, por supuesto, que en este momento el 85% de la capital, Puerto Príncipe, está controlado por grupos armados. Esos grupos en muchos casos cuentan con armas potentes de grado militar.
Las familias, los niños que no pueden salir de esas áreas a pesar de que cientos de miles de personas están desplazadas, están atrapadas y están básicamente fuera del alcance de cualquier tipo de ley. Creo que hay un completo y absoluto sentido de impunidad.
Los grupos armados en Haití están infligiendo horrores inimaginables en los niños.
Cuando estuve en Haití fui a una casa segura, un refugio para niñas. Y allí vi menores que querían relatar sus historias, muchas de las cuales son horribles.
Cuando fui a esa casa las menores estaban viendo una película juntas, eran como 15 chicas y ves que son niñas, como si se hubieran juntado para ir a la casa de una amiga. Excepto que lo que todas tenían en común era que fueron sometidas a algún tipo horrendo de abuso sexual.
Usted destacó, por ejemplo, el caso de Roseline. Cuéntenos su historia…
Roseline tiene 16 años. A finales del año pasado iba a la tienda local y de repente fue secuestrada por hombres armados. La metieron en una camioneta y se dio cuenta de que las cosas eran aterradoras porque en esa camioneta había muchas otras chicas jóvenes.
Fueron llevadas a un almacén. A Rosaline le llevó mucho tiempo relatar su historia. Nosotros le decíamos que no tenía que contarla, pero ella quería hacerlo.
Fue brutalmente golpeada, muchos meses después todavía tiene las cicatrices. Y luego la drogaron y no está segura exactamente del período de tiempo hasta que finalmente la liberaron, pero ella cree que fue alrededor de un mes. En esas cuatro semanas esta chica de 16 años fue violada innumerables veces.
El grupo armado quiso pedir un rescate, porque los secuestros son otras de las violaciones frecuentes de los derechos de la población civil. Pero cuando se dieron cuenta de que la familia no tenía dinero la liberaron.
Ahora, de alguna manera, gracias al inmenso apoyo de haitianos y trabajadores sociales, etc., Roseline está tratando de reconstruir su vida.
Y uno no puede dejar de pensar que mientras hablamos tú y yo ahora, otras menores están atrapadas en esa misma situación.
Otro dato impactante que usted mencionó es que la mitad de los miembros de las bandas armadas son niños, algunos de tan sólo 8 años. Háblenos del reclutamiento de menores por parte de esos grupos en un ciclo que usted describió como “letal”.
El reclutamiento de niños aumentó un 70% en menos de un año. Esto está sucediendo por muchas, muchas razones.
Por supuesto, existe la pobreza extrema que es un factor determinante para estos niños.
Muchos de ellos son secuestrados por la fuerza, simplemente no tienen otra opción. También hay un alto grado de manipulación ante la absoluta falta de oportunidades.
Entonces, si estás en un área controlada por una banda armada y no tienes absolutamente nada y ves a otros niños que tienen algún tipo de estatus, existe ese tipo de manipulación.
Y debido a que en estas áreas las escuelas y los negocios cerraron, todas estas cosas no hacen más que alimentar un nivel creciente de pobreza. Los niños son básicamente reclutados en grupos que al mismo tiempo están alimentando su propio nivel de sufrimiento.
Creo que no se ha visto en la historia moderna que tantos niños formen parte de grupos armados, o ese nivel de violencia sexual, de impunidad.
La policía y las fuerzas armadas intentan entrar en áreas controladas por bandas armadas, pero no pueden mantener el control y por eso muchas personas buscan irse.
Esa es la realidad cuando el 85% por ciento de la ciudad está ocupada por grupos armados.
En Haití usted visitó una prisión, ¿conoció allí a algunos de los niños que fueron reclutados por bandas armadas?
Sí, un área de trabajo que Unicef está tratando de hacer es brindar asistencia legal a los niños en Haití.
Muchos menores simplemente fueron arrastrados en una redada. Pueden ser parte de un grupo armado o no. Sin embargo, si son parte de un grupo armado por todas las razones que he mencionado, aun así deben ser considerados niños según la ley.
Existe un gran problema: muchos menores encarcelados no han visto a un juez. Los tribunales están inundados. Ahora los niños están en cárceles para adultos, porque ha habido prisiones que han sido invadidas por grupos armados.
Entonces, aquellas cárceles donde había solo prisioneros hombres y mujeres, de repente se encuentran con niños..






