Desde su llegada a las Chivas, el Brujo Antuna esperaba presión por estar en un club donde pesa la playera.

Por:Medio Tiempo  

Uriel Antuna ya vivió lo bueno y lo malo de estar en Chivas. Llegó como refuerzo para este Clausura 2020 y lo hizo como uno de los jugadores estrella, por lo que reconoció que a sus escasos 22 años le cargaron todo el peso de una institución como el Rebaño Sagrado. 

Esto no le sorprendió al Brujo, quien aceptó que desde que negociaba su llegada al Guadalajara sabía que esto pasaría, a pesar de no ser un jugador consolidado en la Liga MX.

“Yo creo que llegara quien llegara le iba a caer ese cargo, entonces siempre me gustaron los retos difíciles desde que me planteó Ricardo (Peláez) la opción de ir a Chivas, sí llegué a pensar de que me van a cargar todo ese peso a mí, siendo un jugador joven de 22 años y no me siento al 100 consolidado, traté de agarrarlo de la mejor manera, si bien no se me dieron las cosas tan bien, trato de siempre de mantener la línea, de estar relajado, de que las cosas van a llegar”, dijo Antuna en entrevista con Fox Sports. 

“ Y con 22 años eso fue lo que hizo toda la gente, cargarle todo un equipo a un chavo de 22 años, la verdad es difícil, no cualquiera, si a un jugador con experiencia y consolidado a veces le cuenta, imagínate a alguien como a mí, sí es difícil, más bien trato de aprender futbolísticamente y de la crítica”.

Antuna fue comprado por Chivas al Manchester City y a Santos Laguna luego de jugar en Europa y el Galaxy de Los Ángeles y llegó al cuadro tapatío con otros jóvenes como José Juan Macías, Cristian Calderón, entre otros. 

“La mayoría que llegamos somos jugadores en proceso de consolidarnos, que nos carguen este reto es difícil, me gustan las cosas difíciles, no me gustan las cosas fáciles y estas son las consecuencias y no hay más que darle para adelante”, añadió. 

En su primer torneo, Antuna registra 645 minutos disputados, y también ya sintió el rigor de estar en un club como Chivas ya que fue castigado por la directiva por romper el código interno al ser captado en la Ciudad de México por una revista donde aparecía con una chica, y en la publicación aseguraron que estaba ebrio.

 “Hay una responsabilidad muy grande detrás de estar en Chivas, es uno de los clubes más grandes de México, todo mundo los está viendo, si no van bien, los matan, si van bien son los mejores, todo ese tipo de cosas hay que saberlas llevar y no estresarse por las malas o buenas críticas que te hacen , sí te podría decir que pesa la camiseta por lo grande que es Chivas”, mencionó. Espera que pronto se reanude la Liga MX ante el parón por la pandemia del coronavirus y así volver a las canchas, algo que ya extraña.