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Sin saberlo, los mexicanos hemos invertido 7.73 millones de pesos de nuestros impuestos en la construcción y equipamiento de vinícolas de políticos de alto nivel, en el Valle de Guadalupe
Cinco y última parte
Huffignton Post
De los viñedos del ex alcalde de Cozumel, Gustavo Ortega Joaquín, hay toda vía mucha tela de donde cortar, hay que recordar que la empresa de este ex funcionario creció de manera exponencial, lo que hizo que éste diversificara su rama empresarial. Pero fue gracias también a su posición, que logró expandir su negocio, y los recursos, por igual, fueron tomados del erario público en forma de operaciones irregulares que le permitieron fincar su negocio y así poderse retirar de por vida. HOSPEDAJE En los últimos años, la diversificación empresarial de El Cielo avanzó hacia un rubro familiar para Gustavo Ortega: el hospedaje. La idea detrás del proyecto surgió tras una visita de Gustavo y su esposa Daly por el Valle del Loira, en el centro de Francia. “Vimos un hotel boutique en medio de un viñedo, con un restaurante gourmet y nos pareció aún más interesante la idea, esto es, tener un hotel y un restaurante que nosotros pudiéramos atender y estar al frente de la operación”, declaró Ortega durante una entrevista con Yvette Hesse para la revista Nuestra Gente Quintana Roo.
Gustavo Ortega Joaquín obtuvo un permiso para construir un hotel de 57 habitaciones, pero construyó una villa con 30 casas de dos pisos, dos lagos artificiales y una iglesia. En diciembre de 2015 obtuvieron un permiso favorable de la Dirección de Catastro y Control Urbano del municipio de Ensenada, para la construcción y operación de un hotel de 57 habitaciones, de acuerdo con el dictamen de uso de suelo comercial en poder del HuffPost México. Su edificación se realizaría en un terreno de 28.7 hectáreas, ubicado al este del predio de la vinícola.
El documento indica que el inmueble se establecería dentro de una zona de uso agrícola, condicionada al desarrollo con fines turísticos de dos habitaciones por hectárea. Casi tres años después, donde debería de estar un hotel de 57 recámaras se ubica una villa de 30 casas de dos pisos, distribuidos en tres secciones que rodean a dos lagos artificiales y a una alberca rectangular. Al menos otros seis cimientos aguardan la edificación de seis casas más. El complejo turístico también contará con una iglesia, actualmente en construcción, pues la organización de bodas es otra de las áreas empresariales de mayor experiencia de Ortega y su familia. Este reportaje fue realizado en el marco de la iniciativa para el periodismo de investigación en las Américas, del International Center of Journalists (ICFJ), en alianza con Connectas.








