En la puja participaron 400 personas. Entre los autos más llamativos estaba un Lamborghini murciélago y una camioneta Suburban blindada

Infobae

La subasta de autos decomisados por el gobierno de México a líderes de grupos delincuenciales en México recaudó 28 millones de pesos (USD 1.5 millones). Uno de los autos que llamó más la atención fue una camioneta Ford Shelby F-150, que perteneció a Julio Ortiz Vega “El Kevin”, sicario del Cártel de Sinaloa, quien murió en septiembre de 2016 durante un tiroteo para rescatarlo. En febrero de este año, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la realización de una subasta de 66 automóviles decomisados al narco y que en conjunto tenían un valor 100 millones de pesos. Lo recaudado será destinado a programas de apoyo social. Entre los vehículos más llamativos estaba un Lamborghini murciélago que se vendió con un sobreprecio de 21% para alcanzar un precio de salida de un millón 775,000 pesos (USD 93,304), y una Suburban blindada con 56% de sobreprecio.

Un Volkswagen Sedán (modelo 2004), se vendió en 325,00 pesos, con un sobreprecio de 983% respecto a su valor original de 30, 000 pesos, y otro, cuyo precio original era de 10,000 pesos que se ofreció en 65,000, lo que representa 560% de sobreprecio. De acuerdo con Ricardo Vargas, titular del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), la subasta fue “inédita e histórica”, no solamente porque marcó el inicio del Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, sino por la participación de la ciudadanía. De los 82 lotes se comercializaron 65 y quedaron 17 desiertos. El sobreprecio promedio fue de 69.9 por ciento. “Tuvimos el máximo de participación en la historia del SAE en las subastas, fueron 800 bases para participar las que se vendieron. Para que se den una idea, en Santa Lucía -la subasta anterior-, que también habíamos tenido una demanda histórica bastante fuerte, tuvimos 631 bases”, precisó.