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Elisa Parra
En entrevista con Exclusivas, la doctora en biología molecular y medicina pulmonar por la Universidad de Giessen, y en biología molecular por el Instituto Max Planck, Karla Rubio, reconocida investigadora mexicana con experiencia en instituciones de prestigio en Alemania, Francia y Estados Unidos, compartió los avances y la relevancia del Laboratorio Internacional EPIGEN-BUAP, un proyecto pionero en México que busca comprender la relación entre el medio ambiente y las enfermedades humanas desde la perspectiva de la epigenética.
Este laboratorio nació hace cuatro años como una iniciativa del Gobierno del Estado de Puebla, ante los altos índices de mortalidad vinculados con la contaminación ambiental en la cuenca del río Atoyac. Su objetivo es desarrollar estrategias científicas para analizar cómo los factores ambientales influyen en la salud humana y cómo, a través de la epigenética, es posible identificar y revertir daños provocados por la contaminación.
“Queremos entender cómo algunos genes se expresan o se reprimen en las enfermedades y cómo funcionan como sensores del entorno”, explicó Rubio, quien señaló que actualmente el 80% de las enfermedades humanas tienen un componente ambiental y no exclusivamente genético. Bajo este enfoque, el laboratorio trabaja en la implementación de tecnologías que permitan identificar marcadores tempranos de exposición ambiental, lo que podría prevenir millones de muertes anuales relacionadas con la contaminación, y que es el tema central de su congreso anual: Congreso Internacional EnviroEpiHealth”.
La científica subrayó que la epigenética abre una ventana de esperanza, pues al estudiar cómo se “lee” el código genético —sin modificarlo—, es posible detectar mecanismos reversibles. “La mayoría de las enfermedades pueden ser prevenidas o incluso revertidas si entendemos los procesos moleculares que las provocan”, aseguró.

Con una sólida formación internacional, la doctora Rubio relató que su interés por este campo surgió durante sus estudios doctorales en Alemania, donde investigó los procesos epigenéticos asociados a la fibrosis pulmonar, una enfermedad estrechamente vinculada con la exposición a contaminantes como el asbesto o los aerosoles. A su regreso, decidió impulsar un proyecto multidisciplinario que uniera los campos de la medicina, biotecnología, física, química y matemáticas en un mismo esfuerzo.
Actualmente, EPIGEN-BUAP se ha consolidado como un movimiento científico y educativo que trasciende las fronteras de México.
“Estamos formando nodos estudiantiles nacionales de epigenética, medio ambiente y salud, para que los jóvenes de diferentes estados aborden sus propias problemáticas locales. Queremos que Latinoamérica sea protagonista en la investigación del exposoma humano”, comentó.
Rubio destacó que Puebla tiene una posición estratégica para este desarrollo, no sólo por su capacidad académica y científica, especialmente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Estado de Puebla, sino también por su contexto ambiental. Además, adelantó que México será sede de la Red Latinoamericana del Exposoma Humano, un logro que colocará al país a la vanguardia de la investigación global sobre el impacto del entorno en la salud.
Galardonada con los tres más importantes premios de las principales sociedades científicas y médicas de neumología en Alemania (Fundación von Behring-Röntgen, de la Medizinische Gesellschaft Giessen, y de la Sociedad Alemana de Neumología y Medicina Respiratoria), la doctora Rubio aseguró que estos reconocimientos representan una oportunidad colectiva para abrir camino a las nuevas generaciones de científicos mexicanos, para quienes ha buscado impulsar intercambios académicos en Europa y próximamente en la Universidad de Harvard.. “El mundo ya habla de las científicas mexicanas. Eso me llena de orgullo y me motiva a seguir impulsando talentos jóvenes para que estudien, se capaciten en el extranjero y regresen a transformar nuestro país”.
Finalmente, envió un mensaje inspirador a los jóvenes interesados en la ciencia: “Busquen un mentor, alguien que los inspire. El talento ya lo tienen, sólo necesitan orientación. Hoy en día hay muchas oportunidades para los mexicanos en el mundo, sólo hay que atreverse a tomarlas”.
Con una visión clara, humana y colaborativa, la doctora Karla Rubio impulsa una nueva generación de investigadores que buscan entender, desde la ciencia, cómo el ambiente moldea nuestra salud y cómo México puede ser un referente internacional en la lucha contra la contaminación y las enfermedades ambientales.












