En el tercer trimestre el ingreso laboral per cápita se contrajo casi 20 pesos

Economía Hoy

El alto costo de los productos y servicios que se ha registrado en el país en lo que va de este año ha tenido como consecuencia que aumente la cantidad de mexicanos pobres. Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la población que con sus ingresos no puede costear la canasta básica alimentaria aumentó a 39.3 por ciento en el tercer trimestre de 2018, desde 38.5 por ciento en el trimestre inmediato anterior. Entre julio y septiembre de este año, el ingreso laboral se redujo un 1.1 por ciento respecto al periodo abril-junio, esto equivale a una contracción de casi 20 pesos (19.94 pesos) al pasar de 1,758.72 pesos a 1,738.78 pesos per cápita. Según el citado organismo, el ingreso laboral, es decir, el dinero que obtiene cada persona por su trabajo, es menor hoy que en el mismo periodo de 2008. Hace 10 años, el ingreso laboral estaba ligeramente por arriba de 1,900 pesos, con lo cual la pérdida de poder adquisitivo ha sido de casi 200 pesos en una década.

En ese mismo lapso, la inflación registró niveles de entre 4.8 y 5.02 por ciento a tasa anual, casi dos puntos por encima del objetivo del Banco de México, de 3 por ciento. A tasa anual, el índice de tendencia laboral de la pobreza se redujo de 41.8 por ciento a 39.3 por ciento. No obstante, en el tercer trimestre en 26 de 32 estados del país aumentó el porcentaje de la población que no puede comprar la canasta básica con sus ingresos, fenómeno que se acentúa en las regiones rurales del país. Los datos del Coneval por entidad federativa revelan una situación profundamente desigual. Mientras que en Chiapas 7 de cada 10 personas no pueden comprar los alimentos básicos con lo que ganan, en Baja California Sur solo están en esta situación 2 de cada 10 ciudadanos. El sureste del país es el más azotado por la pobreza. A Chiapas le siguen Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Morelos como los estados con mayor población pobre. En cambio, a Baja California Sur le acompañan Baja California, Nuevo León, Jalisco y Coahuila, con menos del 25 por ciento de su población en situación de pobreza laboral.