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México recibió seis mil 471.4 millones de dólares entre enero y febrero de 2021, un aumento del 20.9 por ciento respecto a los cinco mil 352.9 millones de dólares del mismo periodo del año anterior, informó este lunes el Banco de México.

En los primeros dos meses del año, la remesa promedio individual fue de 347 dólares, superior a los 322 dólares del mismo periodo de 2020, y el número de operaciones pasó de 16.64 a 18.65 millones, la mayoría de ellas transferencias electrónicas.

En febrero pasado, el país recibió tres mil 173.5 millones de dólares, una cifra ligeramente inferior a los tres mil 297.9 millones de dólares de enero de 2021.

Este aumento sustancial de las remesas en los primeros dos meses del 2021 sigue con la tendencia al alza marcada desde marzo del pasado año, cuando el país recibió un volumen récord de más de cuatro mil millones de dólares.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha agradecido en varias ocasiones a los 38 millones de mexicanos que hay en Estados Unidos, a los que califica de “héroes”, al estimar que sus remesas benefician a cerca de 10 millones de familias pobres.

Este dinero, que procede principalmente de migrantes mexicanos que viven en Estados Unidos, representa la segunda fuente de divisas de México, después de las exportaciones automotrices.

Por ello, el Gobierno de México confía en que las remesas ayuden a levantar la economía del país, que presentó una contracción del 8.2 por ciento en 2020, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Las autoridades mexicanas esperan este año un repunte de la economía superior al cinco por ciento.

En 1995, el primer año del que ofrece resultados el Banco de México, las remesas fueron de tres mil 672 millones de dólares (ajustado al cambio actual).

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha agradecido en varias ocasiones a los 38 millones de mexicanos que hay en Estados Unidos, a los que califica de “héroes”, al estimar que sus remesas benefician a cerca de 10 millones de familias pobres.

Por ello, el Gobierno de México confía en que las remesas ayuden a levantar la economía del país, que presentó una grave contracción en 2020, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), dependencia que informó que el Producto Interno Bruto de México (PIB) cayó un 8.2 % en 2020 respecto al año anterior debido a la pandemia del coronavirus, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“Las remesas presentan un crecimiento sostenido desde 2013, y se explica por la recuperación de la economía de Estados Unidos, que se reflejó en el empleo de los trabajadores migrantes, aumentando la remuneración media y con ello la masa salarial”, señaló Jesús Cervantes, gerente de estadísticas económicas de remesas de América Latina y el Caribe del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla).

Agregó que otro factor entró en juego en 2019, y que no estaba presente durante los años previos, “fue la depreciación del peso frente a la moneda estadounidense y (que) no se vio reflejado en la inflación, eso incentivó aumentar más los envíos”.

En los datos revelados por Banco Central, durante diciembre las remesas familiares por transferencia electrónica, que representan el 99 por ciento del total de los envíos a México, se ubicaron en 35 mil 508 millones de dólares, o un incremento de 7.9 por ciento.

Por su parte, los envíos en efectivos y especie de las familias bajaron 36.76 por ciento durante el año pasado, al alcanzar 376.92 millones de dólares.

Mientras que, las Money Orders de manera acumulada el año pasado descendieron 5.72 por ciento, para contabilizar un total de 163.58 millones de dólares.

El número de operaciones que se realizaron durante 2019 también tocó máximo histórico al sumar un total de 110 millones 474 mil, según datos de la institución.

“Los resultados de las remesas al cierre de 2019 continuaron denotando la solidez que exhibieron a lo largo del año. La actividad económica y el empleo sólido en EU siguieron impulsándolas, pero las previsiones de un menor dinamismo económico en ese país sugieren que los envíos de dinero podrían moderarse en 2020″, afirmaron analistas de Scotiabank.

Para el equipo de análisis de BBVA Research, en 2020 las remesas mexicanas podrían crecer hasta 6 por ciento y alcanzar un monto cercano a 38 mil 200 millones de dólares, con lo que se lograría un nuevo récord.

En el presente año hay dos principales factores que influirán de manera significativa en los flujos de remesas, según analistas de Banorte.

En primer lugar, habrá menos tolerancia de la administración de EU en el tema migratorio, misma que podría incrementarse en la medida en que la elección presidencial en ese país se acerque.

Un segundo aspecto es que el PIB estadounidense crezca a ritmos más moderados, desacelerando la creación de empleo entre migrantes mexicanos.

 

Dinamismo por estado

 

Entre las entidades con que presentaron mayor crecimiento en sus flujos de divisas durante el año anterior se encuentra Chiapas, con un avance de 21.4 por ciento para ubicarse en un total de 996 millones de dólares.

En segundo lugar, Tabasco, con una alza de 19.6 por ciento a 248.98 millones de dólares y la Ciudad de México, con 18.6 por ciento para acumular mil 705 millones de dólares, según los datos oficiales.

Por el contrario, se reportaron bajas en Colima, con 6.6 por ciento, a 300.7 millones de dólares; Tlaxcala, con 0.74; y Nuevo León, con 0.43 por ciento.

Michoacán sigue liderando la captación de estas divisas a nivel nacional, con 3 mil 584 millones de dólares.

A continuación está Jalisco, con 3 mil 500 millones de dólares, también 10 por ciento del total, y le siguen Guanajuato, el Estado de México y Oaxaca, con 3 mil 286, 2 mil 33 y mil 804 millones de dólares, respectivamente.

Prevé el BM reducción de remesas a futuro

 

Pese a los actuales datos alentares, se prevé que en 2021 los flujos de remesas a los países de renta media-baja (PRMB) se reducirán en un 19.7% hasta llegar a USD 445 mil millones, una de las disminuciones más pronunciadas de la historia reciente, calculó el Banco Mundial (BM).

Según sus propios datos, el BM vaticinó que esa disminución se debe en gran medida a la crisis económica provocada por la pandemia Covid-19; en el caso de los trabajadores migrantes, la pandemia ha supuesto una caída de los salarios y el empleo.  

El Banco Mundial proyecta una disminución de los flujos de remesas en todas las regiones: Europa y Asia central (-27,5%); África subsahariana (-23,1%), Asia meridional (-22,1%), el Oriente Medio y África del Norte (-19,6%), América Latina y el Caribe (-19,3%) y Asia oriental y el Pacífico (-13%) (Banco Mundial, 2020).

Esta disminución se produce después de que las remesas a los países de renta media-baja alcanzaron la cifra récord de USD 554 mil millones de dólares en 2019, superando los flujos de inversión extranjera directa.

En 2019, en USD  actuales, los cinco principales países receptores de remesas fueron la India (83.1 mil millones), China (68.4 mil millones), México (38.5 mil millones), Filipinas (35.2 mil millones) y la República Árabe de Egipto (26.8 mil millones).

En términos relativos, los cinco principales países que recibieron las remesas más elevadas como proporción del producto interno bruto (PIB) en 2019 fueron: Tonga (37.6% del PIB), Haití (37.1%), el Sudán del Sur (34.1%), la República Kirguisa (29.2%) y Tayikistán (28.2%).

En el primer trimestre de 2020, los costos medios de envío de USD 200 a los países de renta media-baja se mantuvieron altos, en un 6.8%, muy por encima de la meta del 3% del Objetivo de Desarrollo Sostenible 10.c.1.

El África subsahariana siguió teniendo los costos medios de envío más altos, en torno al 9%; el Asia meridional tuvo los costos medios de envío más bajos, en un 4.95%. Los costos medios de las remesas en las demás regiones fueron: Europa y Asia central (6.48%); Asia oriental y el Pacífico (7.13%); Oriente Medio y África del Norte (7%); y América Latina y el Caribe (5.97%).

Las estimaciones mundiales de las transferencias financieras de los migrantes incluyen transacciones que van más allá de lo que comúnmente se considera una remesa, debido a que la definición estadística utilizada para la recopilación de datos sobre las remesas es más amplia.

Estas estimaciones no incluyen las transferencias informales. Las remesas pueden ser también de carácter social, como en el caso de las ideas, los comportamientos, las identidades, el capital social y los conocimientos que los migrantes adquieren durante su residencia en otra parte del país o en el extranjero y que pueden transferir a sus comunidades de origen.