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Exclusivas Puebla
La celebración del Grito de Dolores, que actualmente se realiza la noche del 15 de septiembre y madrugada del día siguiente, no corresponde exactamente al acontecimiento ocurrido durante las primeras horas del 16 de septiembre de 1810. A lo largo del tiempo, incorporó distintos elementos y prácticas que dieron forma al ritual que actualmente se conoce.
El Mtro. Octavio Spindola Zago, académico de la IBERO Puebla, explicó que no existe una transcripción literal de las palabras pronunciadas por Miguel Hidalgo durante aquella madrugada. El testimonio más cercano es el de Juan Aldama, quien señaló que Hidalgo exhortó a la población a unirse, proteger al reino de los franceses y detener el pago de tributos.
Los conocidos “vivas” a la América independiente corresponden a testimonios posteriores. Spindola Zago señaló que “la historia del Grito es, en sí misma, una historia de disputas ideológicas, de rituales cívicos y de conflictos entre facciones”, por lo que su conmemoración también se transformó con el paso de los años.
La primera celebración se realizó el 16 de septiembre de 1812, impulsada por Ignacio López Rayón. Aunque originalmente se celebraba únicamente en esta fecha, las verbenas populares comenzaban desde la noche anterior en plazas y calles, práctica que con el tiempo se institucionalizó.
A esta tradición se incorporaron nuevos elementos. En 1854 se entonó por primera vez el Himno Nacional y, en 1894, Porfirio Díaz trasladó la Campana de Dolores al Palacio Nacional y realizó el Grito desde el balcón presidencial.
Asimismo, Lázaro Cárdenas consolidó como práctica no oficial que, durante el último año de cada sexenio, el presidente realizara el Grito en Dolores. Estos cambios muestran que la celebración no se mantuvo intacta desde 1810.







