Toda una noche de Realeza se vivió en la tercera emisión de la Cocina más Famosa de México

 

Mino D´Blanc

Durante la tercera emisión de MasterChef, que se transmite por Azteca Uno, se vivió una noche glamurosa, ya que los cocineros tuvieron el difícil reto de preparar un platillo digno de la realeza. Además, Alana como toda una reina y Diego al estilo Luis XVI, formaron parte del exigente panel de jueces. 

En este primer reto “Real”, Anette Michel invitó a los participantes a destapar sus lujosas cajas misteriosas, en donde todos los elementos eran en color blanco, inspirados en la reina María Antonieta de Austria, quien tenía gran inclinación a éste y prefería la carne blanca hervida o asada sin extravagancias. 

Minutos después fue presentado el reconocido chef Fernando Sovell, quien con su amplio bagaje y experiencia dio sus mejores consejos para esta prueba en compañía de los tres chefs Betty Vázquez, Adrián Herrera y José Ramón Castillo que enriquecieron la introducción sobre las preparaciones que esperaban degustar, siendo el principal reto presentar creaciones sofisticadas manteniendo todos los ingredientes en tonalidad blanca. 

El reto para los cocineros arrancó cuando el pintor invitado Ricky Pintas inició el retrato de Alana y finalizó cuando éste terminó el óleo.

Los platillos que tuvieron la suerte de ser seleccionados por decisión de los seis integrantes del jurado fueron los de Itzel, Adriana, Meche, Erubiel e Isabel. Itzel e Isabel fueron los mejor calificados, aunque el Chef Stovell dio el triunfo a Isabel con su propuesta dulce “Pastel Blanco para María Antonieta”, obteniendo el beneficio de subir al balcón y junto con sus cuatro compañeros tomar una “Master Class” con él. 

El segundo “Reto de Salvación” (en pareja) fue la presentación de platillos con ingredientes exóticos encontrados en la variedad de proteínas que se encontraban mezcladas en distintas canastas en colores amarillo, verde y rojo; siendo el foco del reto “la cocción” de las mismas, además de un buen acompañamiento de vegetales; la presentación también era elemental. 

Las parejas y asignación del color de canastas lo llevó Isabel que en primera instancia escoge a Atilana como su pareja permaneciendo en el anhelado balcón y en compañía de Anette hicieron las selecciones de la siguiente manera: 

  1. Soldado Esquivel con Meche, canasta roja; 2. Erubiel y la Inge, canasta amarilla; 3. José Luis y Lizzy, canasta amarilla; 4. David y Nicolás, canasta verde; 5. Oswaldo e Iker, canasta amarilla; 6. Itzel y Cuau, canasta roja; 7. Salime y Rolando, canasta roja; finalmente, 8. Gonzalo y Adriana, canasta verde. 

En esta prueba las tres parejas que tuvieron la suerte de subir al balcón fueron: José Luis y Lizzy con su “Pollo Barroco”; Itzel y Cuau con “Shitake de Atún” e Iker y Oswaldo presentaron “Pollo con Duraznillos”. Las parejas menos favorecidas fueron 2,7 y 8.

El temido reto de eliminación llegó para los 10 participantes, éste fue la preparación de “Platillo Negro”, en el que los tonos de sus preparaciones tenían que semejar el color negro. 

Las propuestas mejor logradas fueron las de Soldado Esquivel, Adriana, La Inge y Rolando; mientras que Nicolás, Rolando Meche, Salime y Erubiel tuvieron fallas en términos generales de cocción, presentación y la imperdonable falta de sal. 

Los menos favorecidos fueron Nicolás, David y Gonzalo, los dos primeros fallaron con exceso de sal y el último con una mala cocción de la proteína, hecho que los colocó en la línea de expulsión. 

Para el momento tan esperado de la deliberación el mixólogo Israel Díaz preparó un coctel a base de frutos rojos al mismo tiempo que Betty, Joserra y Adrián tomaban la difícil decisión. 

Desafortunadamente, Gonzalo con su platillo de ¨Camarones¨ resultó el menos favorecido y por ello, el tercer participante en entregar su mandil.