🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Sin la presencia de Doger Guerrero ni de López Zavala, los candidatos priistas prometieron no atacarse
Jesús Lemus
Los principales aspirantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a candidato para el Gobierno del Estado firmaron un pacto de unidad y civilidad, para evitar ataques internos, mientras se define al abanderado que aparecerá en las boletas del 2 de junio. Fue signado simbólicamente entre Alberto Jiménez Merino, Ricardo Urzúa Rivera y Lorenzo Rivera Sosa, quienes hace poco reconocieron sus aspiraciones políticas. Fue Alberto Jiménez Merino quien destacó que el instituto tricolor tiene una gran oportunidad para unificarse en esta campaña. Argumentó que en los últimos días, integrantes del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se han atacado internamente y esto provocará divisiones que los afectará para las actividades proselitistas.
Destacó que lo anterior es una oportunidad importante para el PRI, a fin de potencializar los 550 mil votos que alcanzaron en 2018 y aumentar su presencia política para ganar este año la representatividad en Casa Puebla. Jiménez Merino puntualizó que en breve buscarán una reunión con los ex candidatos del PRI al gobierno de Puebla en 2010 y 2018, Javier López Zavala y Enrique Doger Guerrero, quienes buscan repetir al frente de la misma nominación para sumarlos a este pacto de civilidad. También dio voto de confianza al dirigente estatal del PRI, Javier Casique Zárate, para que se mantenga imparcial en la designación del abanderado, luego de la cercanía fuerte que tiene con Enrique Doger Guerrero. “Según números actuales, sería Morena la ola y el bono democrático lo que les permitirá ganar, pero ahora no sabemos qué pasará ahí, ya que de repente se descalifican todos los días; a nosotros nos tiene sin cuidado lo que hagan”, señaló Jiménez Merino.










