Al menos 82 personas han fallecido en un incendio en un hospital que trata a pacientes con coronavirus en la capital de Irak, Bagdad. El incendio obligó a algunas personas a saltar por las ventanas del edificio en llamas, dijeron el domingo testigos y autoridades.

“Necesitamos revisar urgentemente las medidas de seguridad en todos los hospitales para evitar que ocurra un incidente tan doloroso en el futuro”: Khalid al-Muhanna, portavoz del Ministerio del Interior, a la televisión estatal, anunciando el número de víctimas.

 El jefe del cuerpo de Defensa Civil iraquí, el general Kadhim Bohan, informó de que el incendio se había producido en la unidad de cuidados intensivos del hospital, en una planta “destinada a la reanimación pulmonar”. Unos “30 pacientes estaban en la unidad de cuidados intensivos”, reservada para los casos más graves de covid-19

 El sistema de salud de Irak, ya arruinado por décadas de sanciones, guerra y negligencia, se ha visto desbordado durante la crisis del coronavirus.

 

BBC

Más de 100 personas resultaron heridas en el incendio, que se produjo en el hospital Ibn Khatib el sábado por la noche.

Un accidente provocó la explosión de un tanque de oxígeno, lo que desencadenó el incendio, según las informaciones que llegan de la zona.

Vídeos difundidos en las redes sociales muestran a los bomberos luchando por extinguir las llamas mientras la gente huye del edificio.

El primer ministro iraquí, Mustafa al-Kadhimi, pidió una investigación inmediata de las causas de lo que calificó como un “trágico accidente”.

El jefe del cuerpo de Defensa Civil iraquí, el general Kadhim Bohan, informó de que el incendio se había producido en la unidad de cuidados intensivos del hospital, en una planta “destinada a la reanimación pulmonar”.

Unos “30 pacientes estaban en la unidad de cuidados intensivos”, reservada para los casos más graves de covid-19 en Bagdad, declaró una fuente del hospital a la agencia de noticias AFP.

Todos los pacientes han sido trasladados a hospitales cercanos.

El incendio, controlado

 

El incendio estaba controlado a primera hora de la mañana del domingo, según informó la Defensa Civil iraquí.

El gobernador de Bagdad, Mohammed Jaber, se hizo eco del llamamiento del primer ministro para que se lleve a cabo una investigación urgente que determine si alguien debe ser “llevado ante la justicia” por negligencia.

En un comunicado, la comisión de derechos humanos del gobierno dijo que el incidente era “un crimen contra los pacientes, exhaustos debido a la covid-19”.

Alta presión hospitalaria

 

Los hospitales iraquíes se han visto sometidos a una gran presión durante la pandemia de coronavirus, que se suma a las tensiones provocadas por años de guerra, negligencia y corrupción.

Los contagios por el virus han aumentado considerablemente desde febrero en Irak, habiendo supera el millón de casos totales esta semana.

El Ministerio de Sanidad ha registrado 15.217 muertes desde que comenzó la pandemia.

El país lanzó su campaña de vacunación el mes pasado, y ha recibido cerca de 650,000 dosis, la mayoría de las cuales proceden de Covax, un programa mundial de reparto de vacunas.

Ali Bayati, miembro del semioficial Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Irak, había dicho anteriormente que aún no se había anunciado oficialmente el número final de muertos, pero que podría estar entre 30 y 45.

Los familiares de los pacientes lucharon durante el incendio para salvar a sus seres queridos.

Un hombre que había estado visitando a su hermano describió a personas que saltaban por las ventanas para escapar.

“El fuego se extendió, como leña … saqué a mi hermano a la calle, al lado del retén. Luego volví y subí de allí. Al último piso, que no se quemó. Encontré una niña sofocada, de unos 19 años, se estaba sofocando, estaba a punto de morir”, dijo Ahmed Zaki.

“La tomé sobre mis hombros y corrí hacia abajo. La gente saltaba … Los médicos caían sobre los autos. Todos saltaban. Y yo seguí subiendo desde allí, tomaba a gente y volvía a bajar”, dijo Zaki.

Los pacientes fueron trasladados a otros hospitales, dijeron fuentes médicas. Pero varias familias seguían en el hospital horas después de que se extinguiera el fuego para tratar de hallar a seres queridos que no estaban en otros lugares.

 

El primer ministro Mustafa al-Kadhimi ordenó una investigación

“Tal incidente es evidencia de negligencia y, por lo tanto, ordené que se iniciara una investigación de inmediato y que el gerente del hospital y los jefes de seguridad y mantenimiento fueran detenidos junto con todos los involucrados hasta que identifiquemos a los negligentes y los responsabilicemos”, dijo. dijo en un comunicado.

El sistema de salud de Irak, ya arruinado por décadas de sanciones, guerra y negligencia, se ha visto desbordado durante la crisis del coronavirus.

El número total de personas infectadas con COVID-19 en Irak es de 102.5288, incluidas 15.217 muertes, dijo el sábado el Ministerio de Salud. (Reporte de Mesa Bagdad y Alaa Swailem; escrito por John Davison; Editado en español por Janisse Huambachano)

Infraestructura de los hospitales en Irak durante la pandemia en 2020 

 

Según los últimos datos del Ministerio de Salud iraquí, 20.209 personas han sido diagnosticadas en el país y 607 han muerto debido al virus.

 

En medio de la crisis por la pandemia global de coronavirus, hay una grave escasez de suministros médicos, en particular de aparatos de ventilación mecánica, en los hospitales de la capital de Irak, Bagdad, por lo que los diagnosticados, especialmente los mayores de 50 años, tienen altas probabilidades de morir.

Por esta situación, a muchos pacientes se les niega el tratamiento en los hospitales, mientras que los médicos les sugieren que permanezcan en casa y lleven a cabo ellos mismos su tratamiento con varios medicamentos.

También hay muchos infectados con coronavirus entre el personal médico. Hace dos días, un oftalmólogo del Hospital Ibn Sina en Bagdad murió debido al virus.

“Llevé a mi padre diabético y mi madre hipertensa al hospital para una prueba de coronavirus. Me sorprendió el hecho de que los pacientes, literalmente, están siendo expulsados de los hospitales debido a la falta de suministros e infraestructura”, le dijo un ciudadano iraquí, Ali Yasim, a la Agencia Anadolu.

Yasim afirmó que los hospitales no hacen pruebas diagnósticas debido a la gran cantidad de pacientes.

“Los pacientes son enviados a casa e intentan tratarse ellos mismos con medicamentos como analgésicos. Es difícil que sobrevivan los pacientes mayores de 50 años y con enfermedades crónicas”, dijo.

Un video publicado en las redes sociales muestra cómo sufren los pacientes con coronavirus debido a la falta de personal médico y máquinas de ventilación en un hospital en la gobernación de Mesena.

Por otra parte, los cuerpos de los fallecidos por coronavirus en la capital y las ciudades del sur son enterrados en el desierto de la ciudad de Nayáf, en lugar de los cementerios. Los trabajos de entierro se llevan a cabo por un grupo de no más de 10 voluntarios.

Las fuerzas de seguridad iraquíes no permiten que se tomen fotografías de las multitudes que se forman frente a los hospitales para hacerse pruebas de Covid-19.

Por otro lado, los iraquíes dudan de la realidad de los datos de casos y muertes diarias por el virus publicados por el Ministerio de Salud y les preocupa que los números reales sean mucho más altos.