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Durante el fin de semana, el gobierno de Trump invocó poderes de guerra para deportar a cientos de presuntos miembros de la pandilla venezolana Tren de Aragua desde Estados Unidos a El Salvador
EFE
El Salvador ya es, oficialmente, la mayor cárcel de Estados Unidos en el extranjero. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció este domingo que bajo la Ley de Enemigos Extranjeros invocada la víspera se ha enviado a cerca de 250 personas consideradas integrantes del Tren de Aragua a El Salvador, que el presidente de ese país, Nayib Bukele, se ha ofrecido a encarcelar.
La orden ejecutiva busca acelerar las deportaciones masivas de los integrantes de la banda transnacional de origen venezolano Tren de Aragua, que “está perpetrando, intentando y amenazando con una invasión o incursión depredadora contra el territorio” estadounidense, dice la orden ejecutiva.
La decisión establece que todos los venezolanos mayores de 14 años que pertenezcan al mismo, se encuentren en EU y no estén naturalizados o sean residentes permanentes legales, están sujetos a ser detenidos, retenidos y expulsados en calidad de enemigos extranjeros.
LEY DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Para acelerar las deportaciones contra miembros del Tren de Aragua, Trump decidió este sábado aplicar la Ley de Enemigos Extranjeros, que se remonta a 1798 y que no había sido invocada desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Es una autoridad que en tiempos de guerra permite detener o deportar a los ciudadanos de una nación enemiga sin audiencia previa y, bajo la misma, todos los venezolanos mayores de 14 años que se considere que pertenezcan a esa banda, se encuentren en EU y no estén naturalizados o sean residentes permanentes legales están sujetos a ser detenidos, retenidos y expulsados en calidad de enemigos extranjeros.
“AHORRARÁ DÓLARES A LOS ESTADOUNIDENSES”
Rubio detalló en X que Bukele había ofrecido mantener a los acusados de ser miembros del Tren de Aragua “en sus muy buenas cárceles a un precio justo”, lo que en su opinión “también ahorrará dólares” a los contribuyentes estadounidenses.
“Una vez más, el presidente Bukele ha demostrado que no solo es el líder de seguridad más fuerte de nuestra región, sino también un gran amigo de Estados Unidos”, añadió en un comunicado el jefe de la diplomacia estadounidense.
Rubio consideró que Trump “está cumpliendo las promesas que le hizo al pueblo estadounidense” y que la expulsión de “cientos de criminales violentos” nunca se habría dado bajo ningún otro mandatario estadounidense.
Es una autoridad que en tiempos de guerra permite detener o deportar a los ciudadanos de una nación enemiga sin audiencia previa y, bajo la misma, todos los venezolanos mayores de 14 años que se considere que pertenezcan a esa banda, se encuentren en EE.UU. y no estén naturalizados o sean residentes permanentes legales están sujetos a ser detenidos, retenidos y expulsados en calidad de enemigos extranjeros.
Antes de su invocación, no obstante, el juez federal James Boasberg había prohibido preventivamente su aplicación contra la deportación de cinco venezolanos, y poco después de la misma amplió su veto para cubrir a todos los no ciudadanos bajo custodia de Estados Unidos que estarían sujetos a dicha normativa.
El magistrado detalló en su orden, en vigor durante 14 días o hasta nuevo aviso, que todo avión con esas personas a bordo, que fuera a despegar o que estuviera en el aire debía volver a Estados Unidos.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, recordó en un comunicado que el Tren de Aragua había sido declarado por Estados Unidos como grupo terrorista extranjero en febrero.
“Es una de las bandas terroristas más violentas y despiadadas del planeta. Violan, mutilan y asesinan por deporte. Es responsable de algunos de los crímenes más atroces ocurridos en suelo estadounidense en los últimos años”, dijo.
Leavitt destacó que constituye “una amenaza directa a la seguridad nacional” de Estados Unidos y consideró que el arresto y deportación de esos cerca de 250 integrantes, que ella elevó a casi 300, “ha salvado innumerables vidas estadounidenses”.
“CRIMINALIZA A LOS VENEZOLANOS”
La Administración de Nicolás Maduro condenó con dureza la decisión de Trump, de invocar la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, con lo que Caracas considera que Washington “criminaliza, de forma infame e injusta”.
A través de un comunicado, Venezuela expresó su “contundente” rechazo a la invocación de una “ley anacrónica, violatoria de los derechos humanos e ilegal”, un acto que, a su juicio, “evoca los episodios más oscuros de la historia de la humanidad”, y denunció de forma “enérgica” que sus connacionales en EU “están siendo sometidos a persecución”.
La Administración de Maduro repudió hoy, con “profunda indignación”, la “amenaza de secuestro de menores de 14 años de edad”.
“Nunca en la historia se había llegado al extremo de pretender calificar en un documento oficial y de esta manera sumaría a niños como miembros de grupos terroristas”, expresó.
Caracas señaló que el venezolano que salió de su país lo hizo en busca de “alternativas de vida” y por “razones económicas que fueron consecuencia de las penurias creadas (…) por el bloqueo criminal” para “perpetrar sus planes de cambio de régimen”.
“No son terroristas, no son criminales ni ‘enemigos extranjeros’. Son víctimas”, afirmó el chavismo, que acusó nuevamente a dirigentes opositores de haber “solicitado una y otra vez la aplicación de medidas coercitivas unilaterales”, así como de crear una “red criminal de coyotes”.
El oficialismo venezolano, ante la “gravedad de esta maniobra ilegítima”, convocó a la unidad nacional y al “desarrollo de todos los mecanismos de protesta activa en lo diplomático, lo jurídico y lo político”, en defensa de los migrantes y de sus familiares.
“No existirá espacio en la institucionalidad multilateral y en sus relaciones bilaterales a los que Venezuela no acuda para defender exhaustivamente los derechos de sus migrantes”, agregó.












