El juez aceptó la solicitud de los abogados de Rosario Robles para que Emilio Zebadúa, exoficial mayor de Sedesol y Sedatu, sea citado a declarar

Expansión Política 

Un juez federal aceptó que Emilio Zebadúa, exoficial Mayor de la Sedesol y de la Sedatu durante las administraciones de Rosario Robles, sea citado a declarar en el proceso que se sigue contra la exfuncionaria por el caso de la “Estafa Maestra”.

Esto fue a petición de la defensa de Rosario Robles, que sostiene que Emilio Zebadúa tiene responsabilidad en los hechos pues, como Oficial Mayor, debió advertirle a la entonces secretaria sobre las irregularidades en la firma de los convenios con empresas fantasma.

En la audiencia del lunes, el juez de Control del Centro de Justicia Penal con sede en el Reclusorio Sur, Alejandro Ganther Villar Ceballos, aceptó 38 datos de prueba y 12 testimonios presentados por la defensa y la Fiscalía General de la República (FGR) dentro del proceso contra la exsecretaria.

“Los medios de prueba que nosotros hemos ofrecido y consideramos fundamentales nos ha sido admitido por el juez. (Uno es) la declaración de Emilio Zebadúa, con la finalidad de que se presente y declare aquí, y que hable respecto de la firma de convenios, y la responsabilidad que tenía”, dijo Epigmenio Mendieta, abogado de Robles, al termino de la audiencia.

Otro de los testimonios que fue admitido fue el de Juan Manuel Portal, extitular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Por el contrario, el del actual titular, David Colmenares, fue rechazado, así como el de Javier Guerrero, subsecretario de la Sedesol que habría estado involucrado en la firma de los convenios con las universidades públicas.

Al final de la audiencia del lunes, el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) informó que los abogados de Robles promovieron el sobreseimiento de la causa, es decir, la suspensión del proceso. Sin embargo, el juez lo rechazó y citó para este martes para dictar la apertura del juicio oral, lo que obligaría a la exfuncionaria a presentarse.

No obstante, la defensa promovió un amparo y obtuvo una suspensión, lo que retrasó el proceso, pues el juez de Control debe esperar notificación del juez de amparo sobre si es posible declarar la apertura del juicio oral o debe esperar hasta que se resuelva en definitiva este recurso.

Esta maniobra le permite a Rosario Robles evaluar una nueva negociación con la FGR para obtener un criterio de oportunidad y que haya un procedimiento abreviado; la exfuncionaria tiene hasta antes de que el juez emita la apertura de juicio oral.

La extitular de las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol, 2012-2015) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu, 2015-2018) no ha logrado un acuerdo con la FGR, desde que a inicios de marzo desistió de declararse culpable por el delito de ejercicio indebido del servicio público en la modalidad de omisión.

Robles, en prisión preventiva desde agosto de 2019, está acusada de permitir el desvío de fondos por 5,000 millones de pesos a través de universidades públicas y empresas fantasma en una trama conocida como “La Estafa Maestra”.

¿Qué hay de Emilio Zebadúa?

Desde noviembre de 2020, después de haber tramitado varios amparos para protegerse, Emilio Zebadúa negocia con la Fiscalía General un criterio de oportunidad con el propósito de obtener la cancelación de una posible acción penal en su contra.

Para Zebadúa este beneficio se hará efectivo hasta que rinda una declaración en el juicio de algunas de las personas contra las que ya ha declarado, como es el caso de Rosario Robles.

Zebadúa es una de las tres personas que trabajaron en el circulo cercano de Rosario Robles de 2012 a 2018, y cuyos testimonios fueron usados por la Fiscalía en 2019, desde la primera audiencia contra la exsecretaria.

Los abogados de Robles han señalado que Zebadúa también tendría que ser vinculado a proceso por los desvíos documentados en la “Estafa Maestra”, pues, argumentan, de acuerdo con la teoría del caso y con la Ley de Adquisiciones y Arrendamiento del Servicio Público, la responsabilidad de firmar los convenios recaía en él, así como su obligación de notificarle a su superior sobre alguna irregularidad, pero no lo hizo.

En su paso por las dos oficialías, Zebadúa fue el encargado del manejo de los recursos de la Sedesol y de la Sedatu y, por tanto, quien firmó los convenios de colaboración con universidades que fueron señalados de irregularidades.

Entre sus atribuciones, de acuerdo con lo establecido por la desaparecida Sedesol estaban:

  1. Representar a la secretaría en las comisiones y en los actos que la titular determinara, y mantenerla informada sobre el desarrollo y la ejecución de los mismos.
  2. Definir los criterios de distribución de recursos, así como verificar su correcta y oportuna ejecución.

Incluso, en su momento el exauditor Juan Manuel Portal dijo que, en la trama de “la Estafa Maestra”, Emilio Zebadúa “era el que operaba todo, él sabía perfectamente y daba instrucciones de a quién entregarle el dinero”.

En “la Estafa Maestra” se documentó que Zebadúa firmó al menos nueve convenios generales con las universidades autónomas del Estado de México (UAEMEX) y de Morelos (UAEM).